domingo, 28 de diciembre de 2025

VENEZUELA HEROICA, FELIZ 2026

Los millones de ojos de Occidente, clavados estas fechas en las luces navideñas, son pacientes de una miopía generalizada. Esta ceguera inducida, a la que contribuye el imperialismo cultural -como lo llamara Armand Mattelart-, ha neutralizado la posibilidad de advertir cuáles son las gestas heroicas de estos tiempos, así como las actuales heroínas y héroes que acompañan a la humanidad en su camino hacia un mundo mejor.

En territorio castellano manchego percibimos que al decir “Venezuela no es una amenaza, es esperanza”, se produce un cortocircuito en quienes escuchan. Comienza con unos ligeros tics faciales que la mayoría de las veces termina en afirmaciones tales como “no será con el dictador Maduro”. Hemos identificado que cuestionar la narrativa hegemónica sobre algunos procesos sociales genera antipatía. Entendemos que el abuso de significantes vacíos, la repetición de falsos sintagmas, la manía de mezclar el agua con el aceite o el fascismo con el comunismo, la predisposición racista de reírnos de lo diferente, desgarrar las palabras de su contexto, la criminalización de la pobreza y las costumbres, e infinidad de cosas más, hacen que aceptemos y naturalicemos como el mejor de los modelos posibles lo que los zapatistas llaman la Hidra Capitalista. Una jungla que esconde bajo el manto dorado de la seducción de los placeres, una violencia negra sin tregua ni parangón que hoy divisamos frente a las costas venezolanas concretada en submarino nuclear. ¿Tenemos claro que no debería estar ahí? ¿A cuántos gobiernos occidentales han escuchado denunciarlo?

En la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) celebrada en La Habana los días 28 y 29 de enero de 2014, los 33 estados miembros ratificaron el compromiso consagrado en la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional a proclamar América Latina y El Caribe como zona de paz y seguridad internacional excluyendo “el uso de la fuerza y los medios no legítimos de defensa, entre ellos las armas de destrucción masiva, y en particular, las armas nucleares” que desde el Tratado de Tlatelolco, allá por 1967, quedaron proscritas. Sin embargo, en 2025 EEUU viola todo tratado para rodear Venezuela “por la Armada más grande jamás reunida en la historia de Sudamérica” -palabras textuales del Sr. Trump-, alegando migración y narcotráfico como coartada para robar, hasta el día de hoy, cuatro millones de barriles de petróleo venezolano. Hecho que no solo deja evidencia que EEUU no podrá sobrevivir más de seis años sin energía fósil ajena, sino que su presidente practica el segundo oficio más viejo del mundo, la piratería. Leyendo el artículo 101 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar cualquiera podría afirmar con rigurosidad que el presidente de los EEUU es un delincuente común. ¿Qué dice la ONU ante estos hechos en estricto apego a su Carta? ¿Por qué optar por el silencio ante acciones ilegales de esta magnitud? ¿Acaso lo que está pasando compete solo a Venezuela o América Latina y El Caribe?

Recordemos cómo afectaron y afectan en nuestros hogares las acciones de la OTAN contra Rusia. La energía como arma de guerra afecta la estabilidad mundial de los mercados, alimentando un modelo imperialista, colonizador, que propaga la deshumanización y dispara la pobreza. ¿Qué pueblo puede sortear el desabastecimiento alimenticio, médico, educativo, etc.? Admirable la dignidad demostrada por pueblos como el cubano, palestino, saharaui, yemení, mapuche, maliense, nigerino, burkinés, libanés y ¡cómo no! venezolano. Un pueblo victorioso -a pesar de los pesares y pésele a quien le pese- que está moldeando una alternativa: la vía comunal de transición al socialismo; una gesta heroica y profundamente internacionalista, capaz, parafraseando a Fidel, de saldar la deuda de los pueblos que se atreven a ejercer una soberanía real y luchan por compartir el fuego prometeico con la humanidad.

Los pueblos miopes de Occidente tenemos que recobrar la esperanza que un día abanderamos y sumarnos al desafío de las gestas heroicas del presente. El silencio solo es el preludio de una historia que - salvando las distancias- ya hemos vivido y sabemos cómo acaba.

Queremos finalizar y empezar el año tendiendo nuestro Puente Madera para que los ojos miren, las bocas griten, la bondad humana se potencie, los partidos progresistas sean valientes y los parlamentos denuncien la agresión guerrerista de los EEUU a la soberana República Bolivariana de Venezuela y al mundo entero. Y sugerimos para un feliz 2026 el lema “Venezuela No está Sola”. Unamos nuestras voces a los pueblos de Sur Global que rechazan de manera categórica cualquier tipo de intervención militar, sanción, robo o bloqueo. NO al imperialismo. NO al fascismo. NO al sionismo. Nuestra máxima es la HUMANIDAD. 


@CPuenteMadera



sábado, 13 de diciembre de 2025

DELICIOSO ATAQUE VOLTERIANO EN ALBACETE


Todo empezó en Albacete, ciudad en la que nunca suele empezar nada.

El pasado martes 9, Día Internacional del Laicismo y la Libertad de Conciencia, de repente, mientras sonaba el burrito sabanero de Bisbal a toda pastilla, apareció por la calle Ancha una muchedumbre vociferante que gritaba: «¡¡Arrepentíos, pecadores!! ¡¡Ha llegado el fin del mundo!! ¡¡La Virgen de los Llanos ha sido destronada!!» En efecto, el mismísimo alcalde, Manuel Serrano, sostén y títere de la extrema derecha más esperpéntica, había sacado la imagen del ayuntamiento en brazos y la había depositado en la escalinata de la catedral, de donde, según sus propias palabras, «nunca debió salir». Las muestras de histeria colectiva se multiplicaron. Unos se disciplinaban las espaldas con los cinturones, otros se golpeaban el pecho, no pocos se hincaban de rodillas y miraban al cielo esperando al dragón del apocalipsis… Todo se agravó cuando los concejales socialistas publicaron un documento por el que se comprometían a no asistir a ceremonias religiosas «por representar una conducta discriminatoria hacia el resto de confesiones y opuesta a la necesaria neutralidad que las instituciones deben mantener al respecto». Mucha gente entró definitivamente en pánico. Entre tanto, muy astutamente, Nieves Navarro, concejala de Unidas Podemos, tapió la capilla municipal por si acaso los susodichos representantes públicos recibían una contraorden, o sufrían otro sinapismo y cambiaban de opinión.

Pero la conmoción no quedó circunscrita a Albacete. Ni más ni menos que García-Page, monaguillo honorario del arzobispado de Toledo, declaró ese mismo día que había decidido no participar nunca más en la procesión del Corpus, «aunque el Niño Jesús llore y probablemente me castigue». Poco después, durante la sesión de control al gobierno, Pedro Sánchez afirmó en el Congreso que «la religión saldrá definitivamente del sistema educativo antes de que acabe la legislatura», porque «el objetivo fundamental de la educación es fomentar el pensamiento crítico, no el pensamiento mágico». «En cualquier caso», añadió, «los padres que lo deseen pueden llevar a sus hijos e hijas a catequesis y manipular su conciencia a su antojo en el ámbito privado». Sorprendentemente, Núñez Feijóo, líder de la oposición mientras Díaz Ayuso lo consienta, corroboró: «Por una vez estamos de acuerdo con usted, señor Sánchez, al césar lo que es del césar, y a Anotop At lo que es de Anotop At. Es más, el estado debe dejar de ser el recaudador a domicilio de la Iglesia Católica. Las iglesias, incluyendo la del Espagueti Volador, se deben sostener por sus propios medios.».

Desde luego, nunca se había visto nada igual. Todos los cargos públicos que hasta entonces se habían distinguido por su papanatez o su manifiesta ambigüedad, ahora defendían la separación iglesia-estado como paladines. Pronto se empezó a especular en las calles, en las cafeterías, en las tertulias radiofónicas… ¿Qué había sucedido? ¿Qué demonios había provocado un giro tan copernicano? Algunos analistas apuntaban a una actualización espontánea en un sentido democrático del pensamiento político español, o sea, a una especie de mutación cognitiva. Pero eso no parece muy probable a la vista de las actuales tendencias mundiales. Otros, basándose en el testimonio de varios testigos que afirman haber visto a miembros de círculos laicistas albaceteños rociar con esprays los alrededores de la casa consistorial, comenzaron a hablar de ataques bacteriológicos con algún tipo de virus de origen volteriano. «Se trataba de un aroma delicioso e irresistible que te volvía así como incrédulo», explicaron algunos de ellos. En cualquier caso, los y las responsables de Europa Laica se muestran encantados: «No sabemos cómo se ha producido el “milagro” pero, de cualquier modo, celebramos que por fin se extirpe el nacionalcatolicismo de nuestras instituciones. La Transición solo se cerrará cuando se exhumen los más de 100.000 cadáveres que siguen en fosas comunes, la ciudadanía pueda elegir entre monarquía o república y ninguna confesión parasite al estado».

Por desgracia, no queremos ser aguafiestas, pero parece ser que los efectos del virus volteriano son pasajeros. Fuentes bien informadas nos aseguran que, desde que las encuestas lo señalan como el líder más valorado entre los votantes de derecha, el presidente regional no ha dejado de levitar por los pasillos de Fuensalida como hacen los místicos y las místicas, o los flipados y las flipadas. Así es que…



@CPuenteMadera