Hoy hemos tenido nuestro segundo programa de radio de "DESDE EL PUENTE" (Radio Chinchilla, 105.3 FM), coordinado por Elías Rovira.
Hemos contado con la presencia de Luis Ángel Aguilar, María García y César de Prado. Se han comentado nuestros dos últimos artículos y temas de actualidad como el Día Internacional de la Mujer y las "Marchas de la Dignidad " del 22M.
Si quieres volver a oírlo, aquí tienes el enlace
https://www.wetransfer.com/downloads/ea112d6cd96f9bf78ba85ac4799c665520140305182720/07c0931f861d4b6858a1ab46878f7eb120140305182720/97aaf8
También puedes ver los twits del programa en @CPuenteMaderaAB
Artículos que se publican periódicamente en los medios digitales Eldiario.es (edición de Castilla-La Mancha) y Tercera Información. Nuestros escritos tienen un componente especialmente crítico y alternativo, pudiendo abarcar todos los ámbitos territoriales. El COLECTIVO PUENTE MADERA está formado por ESTEBAN ORTIZ, VANESSA PÉREZ, ELÍAS ROVIRA y JAVIER SÁNCHEZ
jueves, 6 de marzo de 2014
lunes, 3 de marzo de 2014
¡A por ellos!
A los EEUU les viene a importar
bien poco la vida o lo que les pase al resto del mundo. Lo han venido demostrando
históricamente, no es nuevo. Poco les importó que millones de personas
sufrieran crueles
dictaduras, torturas o muertes si sus gobernantes les resultaban útiles. No
era precisamente el pueblo afgano (por entonces con educación y sanidad
universal, con hombres y mujeres con derechos similares, etc.) el que les
preocupaba cuando decidieron hacerse íntimos amigos de los talibanes
y armarlos hasta los dientes para recuperar sus intereses en el país. Hoy el
pueblo sufre gravísimas penurias y los amigos íntimos se volvieron en contra
provocando el 11-S y muchas tragedias más.
Quizá lo más grave sea que la
Unión Europea se contagió de algunas de estas maneras. Ya se sabe, el
roce hace el cariño y en la OTAN se deben rozar mucho. Lo
que ha pasado y está pasando en Ucrania, es en buena manera una prueba de
ello. Una elecciones recientes con un ganador que llevaba claramente en su
programa (otros presidentes más cercanos no conocen estos términos asociados:
claridad y programa) la no-entrada del país en Europa. Tal vez se pensaban en
la UE y en EEUU que sería como Felipe González y que las palabras “no
entraremos” quieren decir “estamos tardando en entrar”, pero no, no era el
caso. Por ello no han demorado en, nuevamente, intimar con quien haga falta, y
así han subvencionado y armado a grupos
fascistas para que acaben con la paz, tomen las calles sembrando el terror
y finalmente accedan el poder para aislar a Rusia. Les importa poco la
democracia y el pueblo, y poca importa si nos fabrican una guerra en el mismo
corazón de Europa. Veremos cómo acaba el asunto porque obviamente los
rusos no parecen muy por la labor de permanecer pasivos.
Y ya que están, y ante los
grandes éxitos obtenidos por la estrategia (los Pinochets y Videlas hoy ya no
tienen glamour, preferible directamente un asalariado de mejor imagen) ahora
van a por Venezuela. Un régimen democrático, donde
las urnas dieron el poder a Maduro. Pero vuelve a ocurrir lo mismo, los
intereses de EEUU y la UE allí (algunos medios de comunicación españoles tienen
millonarios negocios, ¡cómo para fiarse de sus noticias!) son
tremendos y no van a dejar que alguien dispuesto a ayudar a los más
necesitados les vaya a fastidiar. Las cifras
que López Torres recopila sobre el pre y post chavismo son demoledoras,
pudiendo verse entre ellas: Según el nada sospechoso FMI, el PIB per cápita
disminuyó durante los primeros años del chavismo (seguramente por las
necesarias inversiones que se debieron hacer para atajar los problemas vitales
de los más necesitados), pero ya en 2008 se alcanzas cifras desconocidas desde
décadas atrás. En el periodo entre 1985 a 1998, había una inversión social del
36.7% de los ingresos conocidos. Mientras, en el periodo de 1999 a 2012, suben
un 400% los ingresos declarados, y de ellos se destinan un 62,5% a bienestar
social. Respecto a la pobreza, es sabido que no es problema de un día ni un
año, pero los organismos internacionales reconocen que mientras
que 1998 había en el país un 51% de la ciudadanía en pobreza y un 20,3% en
extrema pobreza, en 2011 las cifras eran de 32 y 8,6% respectivamente. Aún
no publicadas cifras más recientes, se sabe que hasta 2014 esas cifras han
seguido mejorando considerablemente. Cabe preguntarse dónde estaban toda esta
gente que protesta cuando la desnutrición infantil en el país era del 7,7% y en
2011 es del 2009 y sigue bajando, cuando la tasa de mortalidad infantil era del
31% y ahora es inferior a la mitad, cuando más de media población en su vida
había visto un profesional de la medicina o la enfermería de cerca mientras
ahora los hay en todos los barrios, ¿dónde
estaban quienes ahora tanto parecen defender la libertad? Hoy nos sacan
imágenes de manifestantes movidas por los más oscuros intereses. Los
venezolanos saben bien lo que verdaderamente es una represión, pero por la contundencia
prechavista.
Hoy, como en Chile, Argentina,
Afganistán o Ucrania, los
hoolingans del capital, contrarios a la más elemental justicia, han gritado
¡a por ellos!, y créannos que no están animando a ninguna selección.
lunes, 24 de febrero de 2014
La verdad sobre las tarifas eléctricas
Créanme: al final pude encontrar
un libro que desentrañaba la factura
de la luz. No vayan a pensar que fue fácil, pero hallé la solución en un
libro alemán.
Pero primero me matriculé en un
ciclo de FP de grado medio de electricidad. Ahí aprendí que la
factura está compuesta, a saber, de… 1º: un término fijo por la potencia
que tenemos contratada (en KW), y que pagamos aunque no encendamos nunca una
bombilla; 2º: un término por la energía que consumimos (en KW.h); 3º un término
por el alquiler del contador de energía; 4º dos impuestos diferentes (impuesto
sobre la electricidad e IVA). Por cierto, también aprendí que no hemos tenido
que pagar nada por el cambio a los nuevos
contadores electrónicos… pero que su alquiler es más caro… qué cosas… Y me
enseñaron que hace unos años los precios cambiaban cada 1 de Enero, pero que
ahora cambian constantemente… y constaté que el resultado es que todo el mundo
paga más y que casi nadie
sabe cuánto ni cómo ni porqué paga…
Pero no era bastante, muchos
detalles técnicos seguían escapándoseme. Me inscribí entonces en un ciclo
superior de electricidad. Revisando las facturas de los compañeros comprobamos
que algunos pagaban por un servicio de averías eléctricas que no habían
deseado, y que las compañías con las que se había contratado una “tarifa
plana fija mensual” no te devolvían el dinero inmediatamente si te habían
cobrado de más. También aprendí que el fin de la tarifa nocturna doméstica
(vamos, pagar menos por la energía que se consume por la noche) supuso que
todos esos abonados pagan
ahora más por un servicio peor.
Terminé mis estudios satisfecho
pero había claves que se me escapaban… así es que comencé una ingeniería
industrial eléctrica. Ahí también aprendí mucho: que el gobierno ha hecho
desaparecer la bonificación por energía
reactiva (energía reactiva… ¡vaya palabro!) y que ahora ya solo existe la
penalización y no la bonificación… y que eso supone, por ejemplo, que un
instituto de educación secundaria de Albacete paga, de repente, miles de euros
más cada año por el mismo servicio. Lo del maxímetro, inofensivo o
mortal según se mire, es ya de doctorado…
Terminé muy agradecido a todos
los profesores de electricidad que conocí… pero todavía faltaba algo, faltaba
la última pieza del puzle eléctrico, la clave que diera sentido a todo. Y, un
día, encontré la solución en un libro alemán, un libro que hallé en una
biblioteca universitaria, no en la biblioteca de la Escuela de Ingeniería, sino
en la biblioteca de la facultad de Humanidades. Ese libro explicaba el porqué
profundo y último de las tarifas eléctricas, de la triste aparición del término
“pobreza
energética”, de la subida especulativa de los precios, de la avaricia de
las compañías eléctricas que guardan sus beneficios en paraísos fiscales y que
están financiadas por la banca especulativa, de la complicidad del gobierno con
quienes dejan a oscuras y tiritando a los ciudadanos, de la razón por la que
mientras los miembros
de los consejos de dirección de las eléctricas cobran miles de euros hay
familias pasando frío… ese libro mostraba, en realidad, la razón última de casi
todo. Ese libro alemán se llamaba “El capital” y su autor, Karl Marx, explicaba
el origen de este sistema injusto que nos gobierna: la avaricia del rico basada
en la explotación de los trabajadores, de los más pobres.
Esa es la verdad última sobre las
tarifas eléctricas: no necesitamos cambiar el precio del kilovatio, lo
que necesitamos es cambiar este sistema.
martes, 18 de febrero de 2014
DESDE EL PUENTE
Empezamos un nuevo proyecto radiofónico. El Colectivo Puente Madera de Albacete estrenamos en RADIO CHINCHILLA, (105.3 de la FM -Albacete), el próximo 20 de Febrero, jueves, a las 8 de la tarde, un programa de tertulia, debate,... con otra visión de la realidad. Os esperamos (nos oímos) a todas y a todos en "DESDE EL PUENTE".
http://www.goear.com/ listen/06bedc5/ desde-puente-colectivo-puen te-madera
Si estás harto de que te digan que has vivido por encima de tus posibilidades.
Si no entiendes que se rescate a los bancos mientras se abandona a las personas.
Si te indigna que quieran convertir los servicios públicos en negocios privados.
Si sospechas que lo que te han vendido como una crisis es más bien una estafa, …
Ven a mirar la realidad “DESDE EL PUENTE”, un programa del Colectivo Puente Madera para Radio Chinchilla.
Los jueves, quincenalmente, de 8 a 9 de la tarde, nos oímos “DESDE EL PUENTE", en Radio Chinchilla.
http://www.goear.com/
Si estás harto de que te digan que has vivido por encima de tus posibilidades.
Si no entiendes que se rescate a los bancos mientras se abandona a las personas.
Si te indigna que quieran convertir los servicios públicos en negocios privados.
Si sospechas que lo que te han vendido como una crisis es más bien una estafa, …
Ven a mirar la realidad “DESDE EL PUENTE”, un programa del Colectivo Puente Madera para Radio Chinchilla.
Los jueves, quincenalmente, de 8 a 9 de la tarde, nos oímos “DESDE EL PUENTE", en Radio Chinchilla.
lunes, 17 de febrero de 2014
VUELTA A LA BENEFICENCIA
El austericidio
propugnado y diseñado por la Troika (FMI, BCE
y la Comisión Europea), llevado hasta sus últimas consecuencias por
Mariano Rajoy y su fiel escudera, Loli de Cospedal, nos está llevando a un precipicio
social de difícil salida.
En nuestras últimas reflexiones, en voz alta y con letra gruesa, nos hemos centrado
en la defensa de la Sanidad y de la Educación Pública, como pilares
fundamentales para el progreso de la ciudadanía, que día a día son presa de
bocados privatizadores, auspiciados por las malas políticas del PP, para
beneficio de unos pocos amiguetes. Pero en nuestro artículo de hoy nos vamos a centrar en la tercera pata del
estado del “medioestar” (porque nunca se completó el bienestar del 99% de la
población), en el Sistema Público de los Servicios Sociales que va camino del
más deplorable exterminio.
En las últimas semanas hemos podido leer noticias tales
como que la Consejería de Sanidad y Asuntos Sociales, con el consejero José
Ignacio Echániz a la cabeza, mantiene cerradas más de 400 plazas en las
residencias y centros públicos de asistencia a mayores, pese a que la
demanda y las listas de espera no dejan de crecer. Además, nuestra comunidad se
encuentra entre las 8 comunidades autónomas con mayor porcentaje de dependientes
en lista de espera, un 22,88%.
También ha saltado a la prensa que los recortes que
nuestra presidenta, Mª Dolores de Cospedal, está realizando sin cesar en
nuestra comunidad van a dejar desatendidas
a 2500 personas con discapacidad y van a forzar el despido de 106 trabajadores.
Y esto se debe a que COCEMFE Castilla La Mancha echa el cierre tras reducir el
gobierno las subvenciones para esta entidad.
A su vez, hemos podido saber que Silvia Valmaña,
Directora de General de Familia, Menores y Protección Social de la Junta de
Comunidades de Castilla-La Mancha, invita a los ayuntamientos a despedir a
parte de sus trabajadores de Servicios Sociales porque considera que el número
de profesionales que tienen contratados se encuentra por encima de la ratio que
contempla la Junta. Esto supondrá el despido de algo más de un centenar de
trabajadores, de los 580 que quedan actualmente. Estos despidos se sumarán a
los más de 2000
que se han producido desde la llegada de Cospedal al gobierno regional.
Y como guinda del pastel, la aprobación de la Ley
27/2013 de 27 de diciembre de Racionalización y Sostenibilidad de la
Administración Local supondrá la reducción de los Servicios Sociales a su
mínima expresión. En esta nueva ley no se menciona el Sistema de Servicios
Sociales como competencia propia de las corporaciones locales, como venía
siendo hasta ahora.
Con esta ley se disparan todas las alarmas. Se está
intentando dibujar un estado asistencial basado en la beneficencia y caridad, y
no en el reconocimiento de derechos sociales. Un estado en el que los derechos
sociales de la ciudadanía quedan desdibujados por la imposición de políticas
públicas alejadas del ciudadano. Las personas y familias quedan en manos de
unas administraciones (diputaciones y comunidades autónomas) que no conocen ni
su realidad ni sus necesidades. Estar a merced de la sensibilidad de algunos
gestores públicos es un suicidio.
El
desmantelamiento del sistema de servicios sociales de atención primaria y
comunitaria no tiene sentido, ni desde el punto de vista de la rentabilidad
económica ni de la cohesión social. Se están arrebatando a los ayuntamientos
todas sus partidas sociales. Es un asalto: la desprotección de los ciudadanos
está servida. Podemos ver claramente cómo el reparto del dinero público depende
del interés que tengan los que están al frente del gobierno.
No
es el momento de desmantelar lo poco que queda del sistema público de
servicios sociales, porque es ahora, precisamente, cuando más gente necesita de
los mismos. El panorama es absolutamente desolador, ya que los Servicios
Sociales son el último recurso para un número cada vez mayor de personas y
familias.
Dolorosamente,
estamos asistiendo a un retorno en el tiempo, a una vuelta a la beneficencia y
caridad del siglo XIX, a distinguir entre clases sociales, entre los que tienen
y los que no tienen recursos. Esta involución se ve plasmada en unas leyes que
están subastando todo lo público.
@CPuenteMaderaAB
*El colectivo quiere
agradecer la imprescindible colaboración de Belén Requena para la elaboración
de este artículo.
lunes, 10 de febrero de 2014
¿PODEMOS?... ¿O LA JODEMOS?
Hoy es 10 de febrero. Mañana se cumplen 141 años de la
proclamación de la I
República, una efeméride que suele pasar desapercibida. Aquel día la
izquierda, encarnada en los republicanos ya que el movimiento obrero se
encontraba en una fase incipiente, accedió al poder y comenzó a aplicar su
programa transformador: abolición de las odiadas quintas, de la esclavitud, del
trabajo infantil…, creación de un estado federal y laico, devolución a los
municipios de las fincas usurpadas por la desamortización, fomento de la
educación pública, reconocimiento de derechos y libertades plenas… Hombre, para
una España todavía semifeudal aquello no estaba mal, pero pronto los
mismos republicanos, divididos entre las más diversas e insólitas tribus,
empezaron a tirarse los trastos a la cabeza y todo se fue a tomar viento.
Cuentan que en un consejo de ministros el presidente Estanislao Figueras se
levantó, pegó un puñetazo en la mesa y exclamó: “¡Estoy
hasta los cojones de todos nosotros!”, tras lo cual salió dando un portazo
y ya no volvió a aparecer. Los republicanos pudieron, pero al final la jodieron
con su división y sus enfrentamientos para mayor regocijo de militares
golpistas, caciques desalmados y curas fanáticos. Al
final, volvió la derecha e hizo lo que siempre suele hacer: crear un
sistema político basado en la corrupción electoral y en el turno de dos
partidos que se parecían como dos gotas de agua.
El 14
de abril de 1931 la izquierda tuvo una nueva oportunidad. En solo dos años se
construyeron más escuelas que en los treinta anteriores, comenzó la reforma
agraria, Cataluña obtuvo la autonomía, las mujeres alcanzaron plenos derechos
políticos, la iglesia perdió sus privilegios… pero en las elecciones
de noviembre de 1933 se rompió la coalición republicano-socialista y se
fastidió el invento. Y volvió, tan contenta ella, la derecha, e hizo lo que
siempre suele hacer: perdonó a militares golpistas, con Sanjurjo a la cabeza, fortaleció
el caciquismo frenando la reforma agraria y paralizó la construcción de
escuelas públicas para que un puñado de curas fanáticos siguiese haciendo
negocio. Lo peor de todo fue que muchos empezaron a pensar que para ese viaje
no hacían falta alforjas, es decir, repúblicas. Aunque no, mejor pensado, lo
peor estaba por venir. Lo peor fue la sublevación de “las espadas, las tierras
y las cruces” que comenzó el 18
de julio de 1936 y acabó con la vida de medio millón de españoles, el
exilio de otros tantos y el establecimiento de una de las dictaduras más
sanguinarias del siglo XX. Quizá las izquierdas pudieron defender eficazmente
la república, pero posiblemente la jodieron discutiendo si había
que ganar antes la guerra o hacer antes la revolución y liándose a tiros
por las calles mientras el enemigo avanzaba inexorable. Paradójicamente, los
mismos que se habían enfrentado en la defensa de su pureza ideológica
compartieron luego paredón ante el pelotón de fusilamiento. Pero entonces ya
era demasiado tarde.
Y de
toda esa historia, ¿qué hemos aprendido? ¿Cómo les explicaremos a nuestros
hijos que, mientras
los de siempre hacían lo de siempre (convertir la democracia en un teatro, imponer
su moral religiosa, cargarse lo público, enriquecer a los ricos y empobrecer a
los pobres), nosotros nos disgregábamos alegremente en una floresta de organizaciones
cuya simple enumeración duplicaría la extensión de este artículo? ¿Seremos
capaces de sumar fuerzas o persistiremos en contribuir a la victoria de las
derechas con nuestra división? En fin, las oportunidades se acaban: ¿podremos?,
¿o volveremos a joderla, quizá esta vez definitivamente?
lunes, 3 de febrero de 2014
PAGAD Y DIMITID
Si tenéis vergüenza, pagad y
dimitid. Si en algo vale vuestra palabra, pagad y dimitid… y si vuestra palabra
no vale nada, porque vosotros mismos la habéis despeñado con el engaño y la
farsa, si no tenéis vergüenza, pagad y dimitid también, porque este país no os
soporta. Dolores de Cospedal y Leandro Esteban, dimitid sin tardanza por la sentencia
que os condena por el despido improcedente de 672 empleados, que habrá que readmitir y a
los que habrá que abonar casi dos años de salario retrasado. ¿Cómo vais a
explicar a los castellanomanchegos, cuyas condiciones de vida empeoráis
sistemáticamente, que ahora van a tener que pagar 14 millones de euros por
vuestra prepotencia? ¿Dónde está vuestra responsabilidad? ¿En qué queda, existe
acaso? Dolores de Cospedal, tú que a diario te paseas por toda España como
secretaria general del PP y que, de cuando en cuando, pasas por esta región por
cuya presidencia todos te pagamos el sueldo… a aquellos a quienes has quitado
servicios básicos, a quienes has despedido, ¿qué les vas a decir ahora?
¿Que deben seguir sin servicios y pagar 14 millones de euros… que les restarás
de otras necesidades básicas? ¿O vas a pagar de tu bolsillo, del de todos tus
consejeros, esos 14 millones de euros? ¿Cómo puedes, con tanto cinismo, pedir
a los tribunales que solucionen el problema que tu prepotencia ha creado?
Los
dirigentes manchegos del PP parecen tener la cintura política de hierro,
parece que no les da el talle ni para intentar disimular imitando el
contorsionismo dimisionario de sus colegas madrileños, derrotados en su batalla
por privatizar la sanidad: derrotados en los tribunales, arrasados en las
calles por toda la sociedad. Cierto es que una sentencia no debería entenderse
literalmente como el resultado de una batalla… pero derrota democrática es la paralización
de la política privatizadora del PP, especialmente porque también todo
el PP, todo, había echado un pulso a todos los ciudadanos al querer arrojar su
salud a manos de unas cuantas empresas de sus colegas. No basta con la
dimisión del consejero Lasquety, Ignacio
González lo sabe, pero sigue la partitura de la derecha: para adelante,
pase lo que pase, destrozando y arrasando, rompiendo lo que sea, tropezando, saltándose
la ley, arrastrándose, cercados por la indignación y la corrupción, pero
negándolo todo salvo alguna cosa, sonriendo al plasma, diciendo que todo se
hace por el bien de todos, coreados por la chicharra mediática de la derecha…
Estos dos acontecimientos, tan
felices para unos como vergonzosos deberían ser para otros, demuestran lo que
todo el mundo sabe: que cuando
se lucha, en ocasiones se gana; que cuando no se lucha, se pierde siempre.
Los defensores de los trabajadores y los servicios públicos en Castilla-La
Mancha han luchado, y han ganado; los defensores de la sanidad pública de
Madrid han luchado, y han ganado. También han ganado quienes, a veces, tienen
la esperanza de que la justicia no esté siempre del lado de los poderosos.
Pero atentos: Cospedal no se ha
disculpado y va a recurrir la sentencia, e Ignacio González quiere ser
presidente de Madrid. Sus socios ideológicos y económicos, los que se
benefician de la destrucción de los servicios públicos, tienen que hacer
reventar sus cuentas corrientes, y lo van a seguir intentando… una
batalla es solo una parte de la guerra. Los órganos mundiales del capital y
sus
voceros lo anuncian: en España deben bajarse los salarios, debe despedirse
con más facilidad, y así en una larga batería de propuestas disfrazadas de
liberalismo, que lo único que hacen es arrastrar a los pueblos hacia la pobreza.
Preparados todos y todas: son muchos los intereses de los enemigos de lo
público, y son muchos los goles que les quedan por asestar. Celebremos la
victoria de hoy y, hoy mismo, preparémonos para continuar
en la defensa de todo aquello que no se vende, porque es de todos.
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