domingo, 8 de marzo de 2020

8 de marzo: Florence Nightingale



El año 2020 ha sido declarado por la OMS como el año “de las enfermeras y las matronas” coincidiendo con el 200 aniversario del nacimiento de Florence Nightingale (12 de mayo de 1820).
Hoy 8 de marzo, aunque somos más de colectivos que de individualidades, nos ha parecido un excelente día para reivindicar su reconocida figura como científica, pero también como mujer pionera.
Entre 1500 y 1860, la enfermería se consideró como una actividad religiosa y de caridad, no intelectual, así su progreso científico se consideraba innecesario. Ayudó la Reforma Protestante que produjo la total desmotivación religiosa de ayuda a los enfermos, y los cuidados quedaron en manos de condenadas y reclusas de la época: alcohólicas, ladronas, etc. Este período fue llamado “la época oscura de la enfermería”. En ese contexto, emerge su figura. Sus cuidados en la guerra de Crimea, le llevaron a demostrar que los soldados morían más de enfermedades infecciosas controlables que de las heridas de guerra. Y aplicó medios estadísticos para demostrarlo. Implementó medidas básicas de salubridad (luz, aireación, higiene, …) y disminuyó drásticamente la mortalidad de los pacientes. Todas sus críticas y sugerencias las hizo basándose en la ciencia, pero de forma sencilla y didáctica, todo el mundo la comprendía.
Así se convirtió por un lado en la promotora de la Enfermería moderna (las propias enfermeras debían formar a las estudiantes de enfermería mediante programas específicos y haciendo hincapié tanto en las intervenciones de enfermería hospitalarias como extrahospitalarias, para mejorar la calidad de vida de personas, familias y comunidades) y por otro lado en una brillante bioestadística (introdujo el llamado diagrama de área polar, precursor del histograma circular, conocido comúnmente por todos como diagrama de sectores o “de quesitos”).
Sus padres tenían pensado para ella un matrimonio con algún insigne caballero, pero ella planteó con claridad que no sería ese su destino. Dedicó su vida a la ciencia y a mejorar la vida de las comunidades. Tuvo que enfrentarse al poder omnímodo de los varones médicos de la época y lo hizo con coraje, y con ciencia, con la razón, con preparación, con maestría e inteligencia. Los señores no estaban por la labor de que una mujer fuera a venir a decirles cómo debían ser y estar las habitaciones de sus pacientes ni cómo debían ser cuidados, pero una mujer, Florencia Nightingale, supo poner a cada cual en su lugar: “sólo la naturaleza cura y la enfermería ha de colocar al paciente en las mejores condiciones posibles para que la naturaleza actúe sobre él”, fue su sentencia más conocida. Y así, sus importantes estudios y aportes a la organización clínica y el control del medio ambiente sanitario, tuvieron una trascendental repercusión en el Reino Unido y sus colonias, y más tarde en el resto del mundo.
Ella, abrió la senda que luego han venido transitando miles de mujeres, que han podido desarrollarse y mejorar el mundo con decisión y justicia.
Es España uno de los países donde menos se reconoce su gran figura. Valga como mera anécdota cuando Robert de Niro la cita en la comedia “Los padres de ella”, una gran broma para casi todo el mundo, incomprendida aquí. Mientras, sigue siendo inspiración para grandes poetas, motivo de esculturas, billetes, sellos, películas, museos, parques, calles, instituciones, novelas, series de televisión y radio; y es citada de forma natural en las conversaciones.
Lo dicho, como enfermera y estadística, como mujer, hoy 8 de marzo, bien valía resaltar aquí su figura. Feliz Día.


No hay comentarios:

Publicar un comentario