miércoles, 24 de noviembre de 2021

POR QUÉ NECESITAMOS URGENTEMENTE UN AQUELARRE RADICAL



A lo largo de la historia, antes de la aparición del feminismo como ideología y herramienta de lucha, las mujeres desarrollaron las más diversas estrategias de resistencia para escapar de la opresión machista. Curiosamente, algunas de ellas encontraron refugio en instituciones religiosas. Buen ejemplo de ello son las célebres beguinas, una especie de “monjas” que durante siglos fundaron por media Europa comunidades autosuficientes al margen del control masculino. También la excelente poeta sor Juana Inés de la Cruz se retiró a un convento como única posibilidad para desarrollar su talento literario.

Los caminos de la libertad son inescrutables. Durante la Edad Media hubo mujeres juglaresas que, para escándalo de muchos santos varones, deambulaban de acá para allá cantando, bailando y recitando historias. En el siglo XVII Catalina de Erauso se travistió de grumete y embarcó hacia América, donde protagonizó increíbles aventuras. Unos siglos después, la gran Concepción Arenal tuvo que ponerse pantalones para poder estudiar derecho. Cada una de esas apuestas vitales, cada uno de esos gestos, constituía a su manera un desafío para el orden establecido.

Pero si algo resultó intolerablemente subversivo fue el ejercicio de la denominada “brujería”. El poder no podía consentir la existencia de aquellas mujeres profundamente libres y sabias, unidas por vínculos de sororidad, que ponían en entredicho no solo el patriarcado, sino la misma estructura económica de las sociedades preindustriales. Lo explica a la perfección Silvia Federici en el ya clásico Calibán y la bruja. El capitalismo naciente necesitó enclaustrar a las mujeres en el ámbito doméstico para utilizarlas como reproductoras de mano de obra barata. Así de claro y así de crudo. Las diversas inquisiciones de los distintos estados no fueron más que las mamporreras de un modo de producción basado en la explotación del hombre por el hombre y, más aún, de la mujer por el hombre.

Por eso, hoy, más que nunca, necesitamos un aquelarre radical. Pablo Casado, con su habitual locuacidad de muñeco loco, realmente estaba indicando el camino correcto cuando denominó así el evento sobre “otras políticas” que reunió en Valencia a Yolanda Díaz, Mónica Oltra, Ada Coláu, Mónica García y Fátima Hamed. Claro que sí. No hay duda. Necesitamos transvalorar todos los valores. Necesitamos reiniciar el sistema. Necesitamos acabar con la injusticia, con la desigualdad, con la corrupción, con las puertas giratorias, con los abusos de las grandes corporaciones, con los techos de cristal sociales y de género, con el racismo, con el machismo, con la homofobia, con el deterioro del medio ambiente… El planeta no aguanta otro siglo más de extracción ilimitada de recursos y extorsión infinita de personas. Necesitamos un aquelarre radical ya porque el dogma neoliberal de la competencia está convirtiendo el mundo en un inmenso juego del calamar incompatible con la vida.

Evidentemente, el proceso no va a ser fácil. A partir de ahora, toda una legión de torquemadas envueltos en banderas rojigualdas incendiará las redes y los medios y removerá Roma con Santiago para dinamitarlo. Por otro lado, no debemos olvidar que el fantasma de La vida de Brian siempre sobrevuela sobre el espacio de la izquierda y amenaza con fragmentarlo en un sinfín de Frentes Populares de Judea y Frentes Judaicos Populares. De modo que hay que andar con mucha cautela. El pasado fin de semana se celebró en Barcelona la III Asamblea de los comunes. La clausura fue como una especie de reedición ampliada del acto de Valencia. Yolanda Díaz apostó por “avanzar juntas en democracia”. En la misma línea, Alberto Garzón defendió el “trabajo conjunto” como “la mejor manera de proteger y ampliar los derechos (…) de las familias trabajadoras”. Llevan razón. No habrá cambios sin la concurrencia de mucha gente de procedencias y condiciones muy distintas. Pero, ojo, en esta ocasión sin duda es preferible que los hombres se hagan a un lado y cedan el paso a las mujeres, porque así son los aquelarres, y porque los excesos de testosterona y las masculinidades tradicionales latentes ya han jodido, por desgracia, demasiadas experiencias previas. Quién sabe, quizá esta sea nuestra última oportunidad para asaltar los famosos cielos, o por lo menos para intentarlo.



 

@CPuenteMadera


viernes, 12 de noviembre de 2021

LA IMPRESCINDIBLE FILOSOFÍA


En una sociedad que avanza vertiginosamente con el desarrollo de la ciencia, lo que valoramos en su justa medida, se está arrinconando, cuando no olvidando, de forma incomprensible: la enseñanza de las materias de humanidades en nuestro sistema educativo.

Un claro ejemplo lo tenemos en la imprescindible Filosofía, que el Ministerio de Educación, con Pilar Alegría a la cabeza, está condenando al ostracismo con sus últimas decisiones curriculares.

Todavía hay demasiadas personas que dudan de la importancia de la enseñanza de las materias filosóficas en nuestros centros educativos. Para estos escépticos y para esos políticos de mesa de despacho, les debemos recordar, como bien afirma el profesor Jorge Úbeda, que la Filosofía sirve para entender fenómenos de la vida social, política y económica para los que las ciencias no tienen una respuesta clara. También permite tomar distancia de la realidad para someterla a examen, a crítica, y pensar qué puede hacer uno, cómo puede ejercer su libertad y responsabilidad, sin olvidar que la Filosofía nos enseña a hablar de otra manera, de forma racional y argumentada, a escuchar los argumentos del otro y a estar dispuestos a modificar el propio punto de vista si fuera necesario.

El uso de la Filosofía exige prestar atención al otro, tiempo para reflexionar, para profundizar. Pero en esta sociedad de la inmediatez, de lo rápido, eso cada vez resulta más difícil. La Filosofía fomenta la reflexión y la lógica de nuestros chicos y chicas, en pocas palabras, contribuye a reforzar sus valores. Con ella, aprenderán a participar activamente en un proyecto común. Podrán ser ciudadanos activos y comprometidos. Para contribuir al bien común, tenemos que poder pensar de manera lúcida y creativa. Según los expertos, eso es algo que o se aprende en edad escolar o no se aprende.

Los avances en tecnología nos van a llevar, más pronto que tarde, a un punto que podrían llegar a exigir una nueva ontología; y ahí, por supuesto, que eso es probablemente tarea de la filosofía, volver a pensar cómo se manifiesta el ser en este nuevo mundo, que todavía no conocemos, pero que estamos al borde de experimentar.

La LOMLOE, nueva Ley educativa, está técnicamente aprobada, pero los decretos que estipulan la programación de los currículos, en cada comunidad autónoma de la Educación Obligatoria y Bachillerato, siguen en trámite.

En este sentido, queremos destacar y valorar las reivindicaciones que se están llevando a cabo desde la Plataforma en Defensa de la Filosofía de Castilla-La Mancha, pues el gobierno actual de España no ha cumplido lo prometido en 2018, de incluir el ciclo completo de esta materia entre los cursos de 4º de la ESO y 2º de Bachillerato. Fue una proposición no de ley aprobada por amplia mayoría en sede parlamentaria, y ahora se olvida de lo acordado. Puede darse la paradoja de que, según lo aprobado hasta el momento, un alumno o una alumna podría concluir la educación obligatoria sin haber cursado una sola materia de corte filosófico. ¡Incomprensible!

Tomamos como propias las palabras de nuestra compañera Alicia López, profesora de Filosofía en Castilla-La Mancha y una de las promotoras de la Plataforma citada, que comenta que “si entendemos que la democracia es tomar decisiones de manera colectiva, estas decisiones deben ir acompañadas de una serie de criterios que, como todo, se aprende. Al igual que aprendes a sumar, también aprendes a usar correctamente el pensamiento, a reflexionar o a pensar de manera crítica. Desde los orígenes de la Filosofía, la conexión con la política y la salud de la democracia ha estado ahí. Tanto la reflexión del mundo humano y lo que nos rodea, ha sido parte de esta ciencia desde sus principios". Rompemos una y mil lanzas por la enseñanza de la Filosofía, porque nos permite la capacidad de argumentar, nos encamina a la tolerancia hacia el resto de opiniones y nos ayuda a adoptar una posición reflexiva y crítica de lo que ocurre a nuestro alrededor. Por esto y mucho más, la querida Filosofía es imprescindible que conviva con el alumnado en nuestras aulas.

Ahora toca mover ficha a las Consejerías de Educación de las Comunidades Autónomas, ellas tienen la facultad de poder incluir en los currículos regionales las enseñanzas filosóficas con una carga horaria suficiente, con la importancia que se merecen en la Educación Secundaria y Bachillerato. ¿Qué harán Page, Juanma Moreno, Fernández Mañueco, Lambán, Vara…? Formar librepensadores y ciudadanía crítica depende de sus decisiones. Amanecerá y veremos.



@CPuenteMadera


viernes, 29 de octubre de 2021

EL MAR MENOR


El Mar Menor se muere… ¿Se muere o lo han asesinado? Al Mar Menor lo mataron años de políticas especulativas, el Mar Menor ha sido asesinado por años y años de beneficios urbanísticos aderezados por numerosos vertidos que poco a poco fueron envenenando las aguas, acabando con la flora y la fauna de los mares.

El problema es un viejo conocido, llevamos años viendo, cómo cada cierto tiempo llegan a las costas de la albufera toneladas de peces muertos, siendo testigos de la contaminación continuada de la cuenca del Mar Menor.

Pero la cosa viene de lejos, hace nada menos que 34 años, existía una ley que previendo la degradación a la que podía llegar el espacio natural si se continuaba con los vertidos procedentes de cultivos y minas a las aguas y con la descontrolada edificación de sus costas.

La Ley de protección y armonización no parecía ser del agrado de todos. Durante muchos años los políticos del PP dieron la batalla para acabar con esa norma de protección del entorno natural, ya que mermaba los beneficios de los de siempre, de los amigos de los unos, al controlar la construcción depredadora de las costas.

En 2001, apenas alcanzado el poder, con el gobierno de Valcárcel (PP), eliminaron la Ley dejando a su suerte el área, y en manos de los especuladores la protección de la naturaleza, cambiando la Ley, por otra regional del suelo que garantizaba la posibilidad de seguir convirtiendo un espacio natural en una jungla de hormigón.

Los últimos 20 años de desprotección, han permitido que la situación se agrave cada vez más, llegando al extremo en que nos encontramos.

Es evidente que la situación actual, viene directamente provocada por políticas nefastas que antepusieron el beneficio económico privado al cuidado de nuestras costas. El estado actual hace necesarias políticas activas que ayuden a revertir el daño hecho; llegan tarde y por eso deben llegar ya.

Aquellos mismos que eliminaron la norma que se encargaba de proteger este espacio natural, son quienes ahora dicen que hay que actuar antes de buscar responsables, ¿No es fácil reconocer que las políticas que has llevado a cabo provocaron una situación tan nefasta? Probablemente no.

Es cierto que deben actuar, pero como siempre, no son ellos quienes se mueven, sino un grupo de vecinos que deciden organizarse y luchar por conseguir que se hagan realidad las políticas que doten de derechos a la albufera.

Quizá deberíamos añadir a la frase “solo el pueblo salva al pueblo”, un “y a su medio ambiente”, la iniciativa legislativa popular está siendo todo un éxito, tanto a nivel medioambiental, como la respuesta social, la movilización pidiendo una ley que garantice la protección de un espacio natural está yendo más allá de las fronteras de la comunidad de Murcia, incluso está traspasando las fronteras nacionales.

Sin duda alguna, necesitamos que esa movilización continúe, el Mar Menor lo necesita, nuestras costas nos necesitan, porque si dejamos el problema a la espera de que quienes lo provocaron con sus políticas dañinas, con leyes hechas en beneficio de unos pocos, lo solucionen, seguiremos asistiendo a la muerte lenta de las aguas.

La presión social, debe continuar, ser una marea, que sube y choca contra el rompeolas, que va corroyendo poco a poco las rocas que se encuentra en su camino hasta abrirse paso y retomar cuanto le pertenece. Eso necesitamos ahora, una marea de personas que con su persistencia consiga hacer frente a las políticas que dañan el medio ambiente, convirtiéndose en ejemplo a seguir, demostrando que la fuerza del pueblo unido puede acabar incluso con las leyes que permitieron que las costas de nuestro país pasasen en pocos años de ser paraísos naturales a paisajes de cemento y ladrillo.

@CPuenteMadera


domingo, 17 de octubre de 2021

LAS BRIGADAS INTERNACIONALES



El pasado 14 de octubre, se han cumplido 85 años de la llegada a Albacete de las Brigadas Internacionales. El hecho supuso un hito sin precedentes. Lo fue para la ciudad y la provincia, por cuanto supuso la llegada de miles de personas extranjeras a una pequeña ciudad y sus pueblos. Pero también se trató de un acontecimiento histórico a nivel mundial: como afirma Jaume Claret, era la primera vez que miles de jóvenes se movilizaron voluntariamente para jugarse la vida por el ideal de construir una sociedad más justa y más igualitaria, por encima de cuál pensaran que fuera la vía para conseguirlo (había comunistas en mayor parte, pero también anarquistas y socialistas entre otros); su sentimiento de fraternidad internacionalista estaba por encima de todo, dejando atrás vidas y familias. Entre los jóvenes que llegaron a nuestro país se contaban numerosas mujeres como Teresa Noce, Lise London o Tina Modotti, que incluso decidieron dejar a sus hijos para luchar por lo que creían no solo una causa justa, sino un mejor futuro para sus hijos, una Europa sin fascismo.

Sabían que venían a una guerra, la que había creado el fallido intento de Golpe de Estado del fascismo en España y que acabaría sumergiendo al país en una cruel y fratricida contienda y largas décadas de dictadura en un entorno de prósperas democracias. Sabían que venían sí, a una guerra en la que muchos encontrarían su muerte y otros, no podrían volver a su casa, a su país, al ser estos cómplices de los sublevados en España.

La cifra que parece más rigurosa sitúa en unos 32000 los voluntarios en las Brigadas, de los cuales más de 15000 murieron. Procedían de ¡más de 50 países! Solamente en Albacete, hay restos en el cementerio de ciudadanos de Alemania, Bélgica, Inglaterra, Rusia, Polonia, Cuba, Argentina, Francia, Italia, Estados Unidos, Noruega, Austria, Checoslovaquia, Italia, Suecia y Palestina. Este miércoles 20, precisamente, se presenta en la Librería Popular, a las 19:00 h., el libro Ali, el brigadista. Historia de un hombre recto, que narra las vivencias de un brigadista palestino enterrado en nuestra ciudad. Ciudadanos del mundo, al fin y al cabo, que convirtieron Albacete en la “Babel de La Mancha”.

Con testigos de excepción como los escritores Ernest Hemingway y George Orwell, la procedencia de los brigadistas era de muy diferente estatus social y de las más variopintas ocupaciones: intelectuales, profesionales, obreros, etc.

Con el tiempo, muchos de aquellos supervivientes llegaron a ser reconocidos personajes públicos, como fue el caso de Willy Brandt (alcalde de Berlín y canciller de Alemania) o Siqueiros (pintor muralista mexicano); por nombrar dos ejemplos.

Sin embargo, debieron de sufrir vergüenzas y escarnios (aún hoy es una constante el intento de dañar burdamente su imagen), como por ejemplo cuando apresados, fueron objeto de experimentos por parte de Antonio Vallejo-Nájera (el Mengele español) y dos ayudantes alemanes que acabaron concluyendo textualmente que “estos prisioneros extranjeros eran individuos degenerados y anormales, a causa de la democracia y el sufragio universal vigentes en el medio ambiente cultural y social norteamericano donde el libertinaje sexual constituye la tónica”.

Por todo ello, lo que verdaderamente queremos resaltar aquí, es la generosidad de unas personas que dejaron todo atrás para combatir a la barbarie; que se jugaron y muchos dejaron la vida por defender un gobierno legítimo que proyectaba la esperanza de crear un país de libertad, justicia e igualdad.

El ejemplo de estos miles de brigadistas sigue alumbrando la vida de muchas personas que siguen creyendo en esos ideales de fraternidad internacionalista, de un mundo solidario ajeno a las miserias de los cafres que tienen por única bandera el valor del dinero, y este a costa de explotar a cuantos sean necesarios.

Un honor para Albacete y sus pueblos el haber dado cobijo a estos luchadores por la Libertad. ¡Honor y gloria a la Brigadas Internacionales!



@CPuenteMadera




 

sábado, 2 de octubre de 2021

PUENTE MADERA


Pues sí, aquí estamos de nuevo. Hemos vuelto a tomar posiciones en el pretil de nuestro querido Puente Madera. Llevamos ya dieciocho años y pico, que se dice pronto.

Todo empezó en marzo de 2003, cuando el desaparecido diario La Verdad nos invitó a escribir un artículo semanal. El primero trató sobre el 8 de marzo y el Día de la Mujeres. Pocos días después el trío criminal de las Azores invadía Irak y justificaba la masacre con un burdo puñado de mentiras (ahora se llaman fakes). Según informa un poco ingenuamente la Wikipedia, el número de muertos oscila entre 150.000 y 1.000.000. Así, como si 850.000 seres humanos más o menos no importasen mucho. En fin, podríamos habernos callado, pero optamos por unir nuestra voz al coro gigantesco de las multitudes que se manifestaron en contra de la guerra.

Y desde entonces esa ha sido nuestra tónica. Nos opusimos a la OTAN y a la decisión del gobierno de Zapatero de noviembre de 2006 de instalar en nuestra ciudad su funesta Escuela de Pilotos. Cada vez que oímos el ruido atronador de los aviones sobre el cielo de Albacete, nos reafirmamos en nuestra postura. Estamos en contra de la militarización de nuestro territorio. El progreso de un pueblo no puede basarse en el sufrimiento de otros.

Del mismo modo, desde nuestra modesta pero irreductible trinchera mediática, hemos combatido los recortes que hacían recaer el peso de la crisis sobre los hombros de los sectores sociales más desfavorecidos. Podríamos haber mirado hacia otro lado mientras se desmantelaban los servicios públicos (educación, sanidad, dependencia…) que garantizan un mínimo de igualdad de oportunidades a toda la ciudadanía. Mucha gente lo hizo, pero nosotros preferimos sumarnos a las multicolores mareas que inundaron todo el país.

Han pasado tantas cosas desde el 2003… Ha habido tantas razones por las que luchar: la corrupción galopante del PP, una reforma laboral que convertía a la clase trabajadora en un mero consumible de usar y tirar, el recrudecimiento del cambio climático, la fuga del rey Juan Carlos, la criminalización de la inmigración, la banalización de la violencia de género, el repunte del racismo, del machismo, de la LGTBIfobia… ¿Cómo no combatir todas esas amenazas contra la misma esencia de la convivencia democrática y la humanidad misma? ¿Quién puede tener el cuajo de quedarse tranquilamente comiendo palomitas frente a la tele mientras un fascismo de nuevo cuño siembra de cizaña hasta el último rincón de la patria? Sí, hemos dicho de la patria, la tierra que nuestros padres y madres regaron con su sudor, y a veces su sangre, y que ahora es el lugar donde conviven y trabajan honradamente personas de muy diversa procedencia. Esos eran y ahora son los verdaderos patriotas, no quienes se ponen banderitas hasta en la ropa interior y luego se llevan la pasta a Suiza para no pagar impuestos.

Desde el primer momento, hemos querido, humildemente, ser puente, ser ventana. Hemos aplaudido las iniciativas encaminadas a construir espacios progresistas plurales, horizontales, abiertos, cordiales… Hemos apoyado las confluencias (Ganemos, Unidad Popular, Unidos/as Podemos…). Hemos apostado por un socialismo democrático, feminista y ecologista. Hemos escrito muchas páginas al servicio del laicismo, del modelo de estado republicano, de la memoria histórica. Estamos convencidos de que en España solo habrá democracia plena cuando el estado se separe definitivamente de la iglesia católica, la ciudadanía pueda elegir entre monarquía y república y las víctimas del franquismo obtengan verdad, justicia y reparación. Mientras tanto, tendremos una pseudodemocracia disminuida, triste, paliducha. Por todo lo anterior, también hemos sido muy críticos con “los nuestros”. Nos duelen mucho sus contradicciones. No tragamos los personalismos y los tribalismos. Nos revientan las jerarquías. Somos muy de “ni en dioses, reyes, ni tribunos está el supremo salvador”. Qué le vamos a hacer…

La verdad es que esto de escribir no siempre es fácil. Cada día hay más odio en nuestra sociedad. A veces dan ganas de salir corriendo. Y quizás estamos metidos en demasiados berenjenales. Nos cansamos. Vamos siendo mayores… Pero aquí seguimos, porque, al final, el silencio siempre acaba siendo el silencio de los corderos, y a estas alturas no nos apetece agachar la cabeza. Además, el colectivo crece. Hemos “fichado” a Eva Ramírez, una inquieta historiadora y activista a la que podéis encontrar en todas las causas justas. Tenía que haber más Evas, en serio. Es un lujazo contar con ella.

En fin, nos vemos y nos leemos una temporada más.

¡Salud!



@CPuenteMadera


* El Colectivo Puente Madera está formado por Enrique Cerro, Esteban Ortiz, Eva Ramírez, Elías Rovira y Javier Sánchez.



 

domingo, 4 de julio de 2021

LA POLÍTICA EN LOS CINES DE VERANO


Con el verano, llegan ganas de revivir esos cines al descubierto, donde volver a ver aquellas pelis que recordaremos siempre. Como despedida de temporada, pues en Puente Madera cerramos hasta septiembre, os dejamos sin orden ni concierto una serie de películas que os podrán venir a la cabeza observando algunas conductas en la política española. Gracias por todo y que tengáis un verano feliz.

¿Qué peli veríamos si estuviéramos ante el Colectivo de la salud, Teodoro García Egea y Santi Abascal? “El bueno, el feo y el malo”.

Bono, Page, Vara, Lambán y demás barones del PSOE forman “Jurassic Park”.

Felipe González habla y es estar viendo “El regreso de los zombis”.

“12 años de esclavitud” es Amancio Ortega y su entramado explotador.

Cospedal y López del Hierro, “Sospechosos habituales”.

Inés Arrimadas es “Hable con ella”.

“Uno de los nuestros” sería el tesorero del PP, Bárcenas.

Los consejeros de empresas como Elena Salgado, Ana Palacio, Jordi Sevilla… y abusones de las puertas giratorias son sin duda “Parásitos”.

“Lo que el viento se llevó”, la despedida de Susana Díaz.

“¡Todos a la cárcel!”, sin duda la cúpula del PP y operación Kitchen.

Claro que el PP y sus ranas en general también podría ser “Alí Babá y los 943 ladrones”.

“El amor está en el aire”, por Isabel Ayuso y Rocío Monasterio.

Como Toni Cantó “es actor”, podría interpretar varios papeles: "Sé infiel y no mires con quién", "Los Caraduras" o "Toma el dinero y corre". Desvergonzado él y quienes lo permiten.

Juan Carlos I podría ser por aquel <<lo siento mucho me he equivocado, no volverá a suceder>> “El discurso del rey”, pero nos recuerda más aún a “El robo del siglo”.

Esperanza Aguirre, quien debiera dar ejemplo, nos lleva a “Sor Citroën”.

El “Agente 007 contra Dr. NO” podría se Pablo Casado y su sempiterna oposición sin fuste al gobierno, pero le va más “Pagafantas”, cada vez que vemos a Don Pablo liderando la ultraderecha.

Ciudadanos es “Titanic”.

Fernando Simón nos ha recordado a “Solo ante el peligro”.

Iceta es “Footloose”.

A “Solo se vive dos veces” nos recordó el adiós de Pablo Iglesias.

“La Dama de Hierro”: Yolanda Díaz y su testarudez en implementar los acuerdos de Gobierno.

El “Ciudadano Kane” es Puigdemont en su “Xanadú” de Waterloo. También es “La gran evasión”, claro.

“Perdidos en el tiempo” por Alberto Garzón.

“Asuntos de familia”, son los Pujol y sus mordidas.

Escrivá y Ábalos juegan a ser “Dos tontos muy tontos”.

Aznar reaparece pues padece “El vicio del poder”.

Las confesiones del inspector Morocho son “Cantando bajo la lluvia” (Y sin ella también).

Las acciones de los nacionalistas vienen siendo “El viaje a ninguna parte”.

“Ladrón que roba ladrón” es sin duda José Luis Moreno y sus mordidas al PP.

El comisario Villarejo es “Quemar después de leer”.

A “Los Golfos” del gran Saura, nos recuerdan Los Borbones.

Ayuso no se hace con el control de Telemadrid. Para qué entonces tener una tele. Es “Aniquilación”.

Rocío Monasterio podría ser “El Loft” o bien “El impostor”.

El asunto desencadenado por la atención al líder del Frente Polisario enfermo, las políticas sobre Ceuta y otras desencadenadas por el gobierno marroquí es “Cría cuervos”.

El Banco de España afirma que subir el Salario Mínimo Interprofesional destruye empleos. Esta invención es una de esas “Historias lamentables”.

Decía no hace mucho el gobierno de Castilla-La Mancha que habría que cambiar el modelo de residencias de ancianos: más pequeñas, con más personal, etc. etc. Bien, acaban de aprobar la creación de una macrorresidencia. Ya se sabe, estamos viendo “Mentirosos compulsivos”.

La extrema lentitud de la justicia debiera ser inaceptable en cualquier democracia. El Constitucional anula el nombramiento de Rosa María Mateo cuatro meses después de su cese. ¿Estamos viendo “Velocidad asesina”?

Los bancos plantean ERES mientras se forran y sus cúpulas se ponen bonus de cientos de millones, deben ser “¿Qué he hecho yo para merecer esto?”.

Oímos a algunos hosteleros llorar porque dicen que no encuentran a quien quiera trabajar. Les preguntas por sueldo y horario y ya la cosa… balbucean, tartamudean... y acaban por soltar disparates esclavistas. En fin, viva imagen de “A cambio de nada”.

Y ya sabéis, el Colectivo Puente Madera será en septiembre “Volver a empezar”.

 

@CPuenteMadera



sábado, 26 de junio de 2021

SOY TU SOMBRA



¿No me conoces?

Soy el que acusaba de brujería a las mujeres que conocían las plantas o querían ser libres. Soy el familiar de la Inquisición. Soy el que expulsó a los judíos. Soy el que expulsó a los musulmanes. Soy el que quemó sus libros en Bib Rambla. Soy el que persiguió a los protestantes. Soy el que convirtió a los indígenas americanos a cristazo limpio. Soy el que prohibió el Lazarillo. Soy el que prohibió estudiar en el extranjero.

Soy el que gritó “vivan las cadenas”. Soy el que cerró universidades y abrió escuelas de tauromaquia. Soy el que clausuró periódicos y teatros. Soy el que delató a Mariana Pineda. Soy el que desesperó a Mariano José de Larra. Soy el que obligó a exiliarse a miles y miles de liberales.

Soy el cacique. Soy el que acorta la palabra y alarga el paso cuando ve a un pobre. Soy el que se opuso al fin de la esclavitud. Soy el que se opuso al descanso dominical. Soy el que se opuso a la jornada de ocho horas. Soy el que se opuso a la legalización de los sindicatos. Soy el que se opuso al sufragio universal. Soy el que organizaba el pucherazo en las elecciones. Soy el que resucitaba a los muertos y les hacía votar.

Soy el que mandaba a los pobres a la guerra mientras los ricos se quedaban en casa por un módico precio. Soy el que aplaudió el golpe de Primo de Rivera. Soy el que lloró cuando se exilió el rey que había amparado al dictador. Soy el que luego se opuso a repartir tierra entre los jornaleros, soy el que se opuso a la autonomía de Cataluña, soy el que se opuso a la coeducación, soy el que se opuso a la separación iglesia-estado, soy el que se opuso al divorcio, soy el que se opuso a los matrimonios civiles. Soy el que gritaba “maricón” al paso de García Lorca. Soy el que justifica el golpe de estado del 18 de julio.

Soy la voz aflautada del Caudillo. Soy la paz de los cementerios. Soy el exterminador del gen rojo. Soy Pemán depurando el magisterio. Soy el censor que tacha y corta. Soy la vara sádica del maestro. Soy la sotana como bandera. Soy la reserva espiritual de Europa. Soy los sótanos de la DGS. Soy el indiferente. Soy el que mira hacia otro lado. Soy el apolítico.

Soy el bigote de Aznar. Soy las armas de destrucción masiva que nunca existieron. Soy el que dice que sacar a la gente de las cunetas es remover heridas. Soy el que está dispuesto a privatizar hasta los palos del sombrajo. Soy la Ley Mordaza. Soy los recortes. Soy el finiquito en diferido en régimen de simulación. Soy el que se opuso de nuevo al divorcio en 1981, soy el que se opuso al matrimonio igualitario en 2005, soy el que se opuso a la prohibición de fumar en interiores en 2006, soy el que se opuso a la Ley trans en 2007, soy el que se opuso a la despenalización del aborto en 1985 y 2010. Soy el que ahora se opone a la despenalización de la eutanasia. Soy el que se opone a los indultos. Soy el que se alimenta del conflicto.

Soy el abusón de la clase. Soy el que criminaliza a los menores no acompañados. Soy el que se ríe del niño amanerado. Soy el que insulta a las chicas que se dan la mano. Soy el que se niega a colgar banderas LGTBI en los balcones de los ayuntamientos. Soy el que echaría a los moros. Soy el que solo quiere ver a los negros en el interior de los invernaderos. Soy el que llama feminazis a las feministas. Soy el que confunde libertad con cerveza.

Soy la cuesta agotadora. Soy el bordillo en el que tropiezas. Soy el pasado que vuelve. Soy tu sombra. Mi principal enemigo es la luz.



 

@CPuenteMadera