jueves, 20 de enero de 2022

¿ETIQUETA VERDE?


Cuando empezó a fraguarse la actual Unión Europea, ya advertimos de lo que podría ocurrir: que se construyera una Europa para y por los mercaderes, aparcando y olvidando la creación de una entidad política social y de los pueblos. El tiempo nos ha dado la razón, las instituciones europeas, en multitud de sus decisiones avanzan hacia un modelo mercantilista y de negocio lucrativo de unos pocos.

Lo último de lo último es la propuesta de la Comisión Europea que quiere que la energía nuclear sea considerada como “una energía verde”, al menos hasta 2045. La propuesta para que salga adelante tendrá que ser aprobada en el Europarlamento y en el Consejo Europeo, y el proceso se prevé complicado. La “intención” es descarbonizar la producción energética y cumplir el compromiso europeo de reducir un 55% las emisiones de gases con efecto invernadero en 2030 respecto a los niveles de 1990. El objetivo final es reducir a cero las emisiones en 2050, fijado en el Pacto Verde de la UE. Pero no somos ilusos, pues con esta propuesta, la CE pretende que la industria nuclear reciba una financiación que de otra manera no lo conseguiría.

Se quiere presentar a la energía nuclear como "limpia" y que no emite CO2 y, por tanto, puede ser una solución al cambio climático. Pero al afirmar esto se miente de forma deliberada y se evita decir que, considerando todas las fases del ciclo nuclear, que son la minería del uranio, la fabricación y el enriquecimiento del combustible nuclear, la construcción de las centrales, la gestión de los residuos radiactivos, etcétera, la nuclear emite más CO2 que cualquiera de las energías renovables.

Tampoco podemos obviar que la consideración de la energía nuclear como “energía verde” parece olvidar, por un lado, los riesgos intrínsecos a esta fuente de energía, con los desastres de Chernobyl en 1986 y Fukushima en 2011 en el recuerdo, además de la necesaria gestión de los residuos nucleares, peligrosas sustancias que mantienen su letal radiactividad durante milenios.

Según un reciente informe, World Nuclear Industry Status Report, las nuevas plantas eólicas y solares compitieron con las nucleares y demostraron ser eficientes en términos de costes. El coste de generación de energía solar oscila entre los 36 y los 44 dólares por MW/h, el de la eólica terrestre entre 29 y 56 dólares por MW/h y el de la energía nuclear asciende a entre 112 y 189 dólares por MW/h. España mantiene aún cinco plantas y siete reactores nucleares, que producen, según el informe de Red Eléctrica para el cierre de 2021, el 20,6% de la energía nacional frente al 46,6% de las renovables. Luego, ¿por qué se apuesta por la energía nuclear?

Lo que se esconde tras la energía nuclear no es más que un modelo energético especulativo que pretende, con dinero público, enriquecer indiscriminadamente a las empresas eléctricas y a la gran banca, propietaria de ellas y de las grandes constructoras, futuras adjudicatarias de las obras de las nuevas centrales. Si se cataloga a la energía nuclear como verde, se va a detraer inversiones de lo que realmente importa: las renovables.

Si una actividad es calificada en Europa como sostenible podrá acceder a la financiación de los fondos verdes comunitarios y a los préstamos del Banco Europeo de Inversiones, y a las ventajas legales y fiscales asociadas. Si no es sostenible, tendrá que acudir a los mercados financieros con un coste mucho mayor. Y es que el negocio energético no lo sería sin las ayudas públicas.

La sola iniciativa privada nunca hubiese construido una nuclear, necesita dinero de las arcas públicas, mucho dinero. Por eso la pretensión, una vez más, de utilizar fondos europeos que deben ir dirigidos al sector de las renovables para rehabilitar las nucleares, empezando por las francesas, principales impulsores de la etiqueta verde, junto a los grandes “lobbies” del sector.

La energía nuclear es incompatible con un modelo energético sostenible: no es económicamente eficiente, ni socialmente justa, ni medioambientalmente aceptable. Apoyamos las declaraciones del doctor Mario Ortega, que afirma que considerar la energía nuclear como verde es anticientífico, antiecológico y antidemocrático.

Tengamos presente que la energía nuclear no produce riqueza colectiva, produce sólo beneficio empresarial. El territorio que la acoge es, simplemente, un contenedor de riesgos. Por tanto toca movilizarse para detener esta propuesta irracional, que nada tiene de “verde”, que va en contra de la Europa social, sostenible, de los pueblos y de las personas.

¿Energía Nuclear? No, gracias.



@CPuenteMadera



viernes, 7 de enero de 2022

CARTA DE PABLO CASADO A LOS REYES MAGOS

 

Queridos Reyes Magos:

Perdonad que no os haya escrito antes, pero es que el gobierno socialcomunistafiloetarrabolivariano, que nos odia muchísimo a mí y a España, me envió un coronavirus para asesinarme y he estado un poco malito. Pero no os preocupéis, majestades: ni Herodes pudo con el Niño Jesús, ni Pedro Sánchez podrá conmigo.

Bueno, a lo que íbamos. Este año me he portado muy bien. Se me ha escapado alguna palabrota, como el “coño” del otro día en el Congreso, y he soltado alguna mentirijilla, pero todo ha sido por el bien de España (notaréis que digo mucho esta palabra, pero es la manera que tenemos los patriotas de disimular nuestros pecadillos, jeje…). No hace falta que me traigáis más títulos universitarios ni más másteres. Tampoco os molestéis en traerme el libro de Cayetana. Es una resentida peor que Judas. Me conformo con que me dejéis lo siguiente junto a mis zapatitos:

  • Una bandera gigante de España, la más grande que haya. Si con ella puedo cubrir la sede entera de Génova, mejor.

  • Una goma mágica para borrar los casos de corrupción de mi partido. No os imagináis qué brasa me pegan con ese tema, que en el fondo es cosa del pasado. Yo no había nacido cuando ocurrió todo eso de la Gürtel, la Kitchen… y demás zarandajas.

  • Un pegamento fuerte para echarlo en el límite de Cataluña y el País Vasco y garantizar así la unidad de España. No sé cómo nadie lo había pensado antes.

  • Un disfraz de Hernán Cortés, porque, después de que haya ganado Boric en Chile, igual los españoles tenemos que llevar otra vez la civilización a esos salvajes americanos.

  • Una reproducción exacta del brazo incorrupto de Santa Teresa. Es para llevárselo al papa Francisco, a ver si se convierte a la fe verdadera. Por si no lo sabíais, se ha vuelto judío y masón, que diga, comunista y etarra, y eso no podemos consentirlo en España. Por mucho que les pique a esos rojos quemaiglesias, nuestra patria sigue siendo “la ·reserva espiritual de Occidente”.

  • Un detector de misas franquistas que pite y encienda una alarma cuando pase a una ceremonia religiosa en homenaje al Caudillo. Hace poco me colé sin darme cuenta en uno de esos actos y luego me pusieron verde. Se conoce que los 20N se me nubla la vista y se me taponan los oídos.

  • Una máquina de última generación de fabricar bulos, porque con las actuales no damos abasto y tenemos en perspectiva al menos dos elecciones autonómicas.

Y para mí con estos sencillos regalos es suficiente. Ya veis con qué poco me conformo. Sin embargo, para España me gustaría pediros algo más. No sé si es exactamente de vuestra competencia, o si eso lo lleva otro departamento celestial, pero… si pudieseis bloquear una temporadita los 10.000 millones de los fondos europeos de recuperación, os estaría infinitamente agradecido. Yo y mi partido estamos haciendo todo lo posible para evitar que lleguen, me he recorrido media Europa echando pestes de España (que diga, del gobierno socialcomunistafiloetarrabolivariano), pero no hay tutía. Y ya que os ponéis, ¿no podríais empeorar un poquito las cifras del paro? Dijimos que la subida del salario mínimo interprofesional sería una debacle para el empleo y ahora no sabemos dónde meternos. ¿Por qué no lo intentáis, al menos? Os lo pido porque no pido para mí (“el mío beneficio”, que diría M. Rajoy), sino, una vez más, por el bien de España. Nosotros todo lo hacemos por el bien de España.

En fin, me despido. Saludadme a la vuelta a vuestro colega Juan Carlos. Decidle que yo y mi partido lo admiramos y lo comprendemos perfectamente. Por favor, no le digáis a Santi (el de las chaquetas “empestiñás”) que he hablado con vosotros. No le gustan nada los extranjeros.

Hala, un besito. Buen viaje.

Ay, ¡y se me olvidaba! Aprovechando que sois especialistas en juguetes: ¿podríais quitarle las pilas a Isabel Díaz Ayuso? Porque Isabel Díaz Ayuso va con pilas, ¿no?



@CPuenteMadera


domingo, 26 de diciembre de 2021

CHILE DESPERTÓ


Escribimos estas letras con la voz de Victor Jara sonando en nuestros oídos, símbolo de la lucha por la libertad, contra la dictadura ultraderechista de Pinochet. Parece historia de otra época y sin embargo nos paramos a pensar en las últimas elecciones chilenas y pensamos que son el resultado de la lucha de toda una generación que nació a finales de esa larga dictadura, ese negrito que dormía mientras su mama estaba en el campo, que accedió a la educación superior endeudándose, una generación que nació bajo el yugo de la derecha más rancia y que hoy se sabe más libre que la generación de sus padres, pero que no se conforma con eso.

Esta generación de nuevos políticos forjados en las revueltas estudiantiles que azotaron Chile en los últimos años, esa generación endeudada por los préstamos de acceso a la educación superior que ve como sus padres no llegan a alcanzar nunca la jubilación por un sistema de pensiones totalmente privatizado, controlado por las Administradoras de Fondos de Pensiones.

Chile, el Chile de hoy, resultado de un experimento neoliberal, llega a las nuevas elecciones con una sociedad totalmente polarizada, una sociedad donde la clase media ha prácticamente desaparecido. Un país donde educación, sanidad, pensiones y hasta el agua – en la Constitución de 1980 el agua era un derecho privado- son bienes en manos de empresas privadas, que endeudan a familias en una sociedad con un Estado mínimo y ausente.

Estos son los retos a los que ahora, que por fin se vuelven a abrir las grandes alamedas, tendrá que enfrentarse Gabriel Boric, no será fácil, debe afrontar primero la reforma constitucional ya en marcha, la primera en democracia y que gracias a la mayoría de izquierdas quizá pueda profundizar en las reformas que el país necesita. No será fácil, tendrá en frente a los grandes lobbies que no van a querer perder ni uno solo de sus privilegios, de sus beneficios.

Lo que sí es seguro, es la tremenda ilusión que Boric ha despertado en gran parte del electorado, ese que necesita las reformas y que ha creído en sus promesas, que cree que un cambio en las políticas sociales y económicas del país es posible. El ya presidente electo dijo tras depositar su voto que llegaba con las manos limpias, el corazón caliente y las manos frías, esperemos que cuando se vaya pueda decir que sigue con las manos limpias, y que ese corazón y esas manos le llevaron a transformar un país de profundas desigualdades en un país próspero donde la equidad y la justicia social dominen, que pueda decir orgulloso, que llevó a la práctica la voz de la mayoría, la voz del pueblo trabajador.

Queremos augurarle lo mejor en la legislatura que comienza, porque deseando esto, estamos deseando para Chile y los chilenos un cambio social profundo, las reformas que merece un pueblo donde fueron miles y miles los que entregaron su sangre, y en caudales generosos multiplicaron los panes, ahora les toca vivir junto a hijos y hermanos la primavera que entre todos construyeron a diario.


@CPuenteMadera



lunes, 13 de diciembre de 2021

UNOS DERECHOS MUY TORCIDOS


Nunca hemos sido de los que se sienten felices cuando les dan cuatro palos porque saben que al vecino le han dado diez. No tiene sentido. No queremos que le den palos a nadie. Con el asunto de los Derechos Humanos pareciera que esa sea la ley imperante: todo estupendo porque hay otros que están peor. Bueno, pues muy mal porque otros estén peor, y muy mal si nosotros no estamos todo lo bien que pudiéramos.

Una democracia, no se instaura ni consigue de la noche a la mañana; una democracia se construye, se mejora día a día. Acabada la dictadura de Franco, los pasos para adentrarnos en la democracia sabían a gloria, pero con el paso del tiempo, estamos obligados a seguir avanzando, a seguir mejorando, a seguir el camino para conseguir una democracia completa. Y no la habrá mientras no logremos que se cumplan de lleno los Derechos Humanos.

El pasado día 10 de diciembre, se celebraba el Día de los Derechos Humanos (día en que, en 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Declaración Universal de Derechos Humanos), y claro, la revisión y reflexión sobre ellos es obligada, en el mundo en general, pero por supuesto también en nuestro país. Y ahí vemos que aún nos falta mucho por mejorar en esta democracia, pero mucho.

Señal de alarma es el creciente aumento de la intolerancia, del racismo y la xenofobia, por poner unos ejemplos que con demasiada frecuencia acaban en violencia de cualquier índole: los delitos de odio se suceden a diario. Muy mala cosa para la democracia de un país.

La Declaración de Derechos Humanos es inequívoca en cuanto a la igualdad y equidad entre géneros, pero la brecha salarial parece que no pudiéramos sacudirla y quitárnosla de en medio, y lo que es peor, en muchos segmentos de la sociedad se da por normalizada o cuando menos por inevitable. No es cierto y supone un muy flaco favor para la salud democrática.

Podemos irnos a la distribución de la riqueza y observar cómo personas que trabajan, viven instalados en la pobreza, cómo se les imponen horarios y condiciones inhumanas. No nos puede servir el que en otros lugares del mundo estén peor, ya se ha dicho: muy mal por aquello y muy mal por esto.

El Consejo de Derechos Humanos de la ONU aprobó una resolución que reconoce que vivir en un medio ambiente sin riesgos, limpio, saludable y sostenible es un derecho humano sin el cual difícilmente se pueden disfrutar de otros derechos, como a la salud o incluso a la vida. Observamos cómo en nuestro país sigue en muchos sectores esa idea de “si pago contamino”. Las políticas sobre medio ambiente son aún muy mejorables en nuestra democracia.

El acceso a la vivienda se hace para muchas personas en España un imposible, y viven en condiciones lamentables de protección y salubridad. No son casos extraños ni aislados, aunque a muchos sí les queden muy distantes e imperceptibles. Este sistema, hoy por hoy, no sólo tiene fallos en lo más básico (nutrición, vivienda, salud, igualdad, …) sino que desarrolla medios para taparlos o incluso para que sean aceptados.

Por todo ello, iremos observando un arco en el que habrá quienes quieran recortar en democracia o simplemente quienes dan por buena la que se tenga, pero creemos que la mayor parte de la gente quiere apostar por su continua mejora y optimización. Se debe empezar por reconocer los problemas, sin taparlos, para ir poniendo soluciones. Tenemos unos Derechos Humanos muy torcidos y el compromiso con su mejora, y por tanto con el de la democracia, es hoy, es siempre.



@CPuenteMadera

 

 

miércoles, 24 de noviembre de 2021

POR QUÉ NECESITAMOS URGENTEMENTE UN AQUELARRE RADICAL



A lo largo de la historia, antes de la aparición del feminismo como ideología y herramienta de lucha, las mujeres desarrollaron las más diversas estrategias de resistencia para escapar de la opresión machista. Curiosamente, algunas de ellas encontraron refugio en instituciones religiosas. Buen ejemplo de ello son las célebres beguinas, una especie de “monjas” que durante siglos fundaron por media Europa comunidades autosuficientes al margen del control masculino. También la excelente poeta sor Juana Inés de la Cruz se retiró a un convento como única posibilidad para desarrollar su talento literario.

Los caminos de la libertad son inescrutables. Durante la Edad Media hubo mujeres juglaresas que, para escándalo de muchos santos varones, deambulaban de acá para allá cantando, bailando y recitando historias. En el siglo XVII Catalina de Erauso se travistió de grumete y embarcó hacia América, donde protagonizó increíbles aventuras. Unos siglos después, la gran Concepción Arenal tuvo que ponerse pantalones para poder estudiar derecho. Cada una de esas apuestas vitales, cada uno de esos gestos, constituía a su manera un desafío para el orden establecido.

Pero si algo resultó intolerablemente subversivo fue el ejercicio de la denominada “brujería”. El poder no podía consentir la existencia de aquellas mujeres profundamente libres y sabias, unidas por vínculos de sororidad, que ponían en entredicho no solo el patriarcado, sino la misma estructura económica de las sociedades preindustriales. Lo explica a la perfección Silvia Federici en el ya clásico Calibán y la bruja. El capitalismo naciente necesitó enclaustrar a las mujeres en el ámbito doméstico para utilizarlas como reproductoras de mano de obra barata. Así de claro y así de crudo. Las diversas inquisiciones de los distintos estados no fueron más que las mamporreras de un modo de producción basado en la explotación del hombre por el hombre y, más aún, de la mujer por el hombre.

Por eso, hoy, más que nunca, necesitamos un aquelarre radical. Pablo Casado, con su habitual locuacidad de muñeco loco, realmente estaba indicando el camino correcto cuando denominó así el evento sobre “otras políticas” que reunió en Valencia a Yolanda Díaz, Mónica Oltra, Ada Coláu, Mónica García y Fátima Hamed. Claro que sí. No hay duda. Necesitamos transvalorar todos los valores. Necesitamos reiniciar el sistema. Necesitamos acabar con la injusticia, con la desigualdad, con la corrupción, con las puertas giratorias, con los abusos de las grandes corporaciones, con los techos de cristal sociales y de género, con el racismo, con el machismo, con la homofobia, con el deterioro del medio ambiente… El planeta no aguanta otro siglo más de extracción ilimitada de recursos y extorsión infinita de personas. Necesitamos un aquelarre radical ya porque el dogma neoliberal de la competencia está convirtiendo el mundo en un inmenso juego del calamar incompatible con la vida.

Evidentemente, el proceso no va a ser fácil. A partir de ahora, toda una legión de torquemadas envueltos en banderas rojigualdas incendiará las redes y los medios y removerá Roma con Santiago para dinamitarlo. Por otro lado, no debemos olvidar que el fantasma de La vida de Brian siempre sobrevuela sobre el espacio de la izquierda y amenaza con fragmentarlo en un sinfín de Frentes Populares de Judea y Frentes Judaicos Populares. De modo que hay que andar con mucha cautela. El pasado fin de semana se celebró en Barcelona la III Asamblea de los comunes. La clausura fue como una especie de reedición ampliada del acto de Valencia. Yolanda Díaz apostó por “avanzar juntas en democracia”. En la misma línea, Alberto Garzón defendió el “trabajo conjunto” como “la mejor manera de proteger y ampliar los derechos (…) de las familias trabajadoras”. Llevan razón. No habrá cambios sin la concurrencia de mucha gente de procedencias y condiciones muy distintas. Pero, ojo, en esta ocasión sin duda es preferible que los hombres se hagan a un lado y cedan el paso a las mujeres, porque así son los aquelarres, y porque los excesos de testosterona y las masculinidades tradicionales latentes ya han jodido, por desgracia, demasiadas experiencias previas. Quién sabe, quizá esta sea nuestra última oportunidad para asaltar los famosos cielos, o por lo menos para intentarlo.



 

@CPuenteMadera


viernes, 12 de noviembre de 2021

LA IMPRESCINDIBLE FILOSOFÍA


En una sociedad que avanza vertiginosamente con el desarrollo de la ciencia, lo que valoramos en su justa medida, se está arrinconando, cuando no olvidando, de forma incomprensible: la enseñanza de las materias de humanidades en nuestro sistema educativo.

Un claro ejemplo lo tenemos en la imprescindible Filosofía, que el Ministerio de Educación, con Pilar Alegría a la cabeza, está condenando al ostracismo con sus últimas decisiones curriculares.

Todavía hay demasiadas personas que dudan de la importancia de la enseñanza de las materias filosóficas en nuestros centros educativos. Para estos escépticos y para esos políticos de mesa de despacho, les debemos recordar, como bien afirma el profesor Jorge Úbeda, que la Filosofía sirve para entender fenómenos de la vida social, política y económica para los que las ciencias no tienen una respuesta clara. También permite tomar distancia de la realidad para someterla a examen, a crítica, y pensar qué puede hacer uno, cómo puede ejercer su libertad y responsabilidad, sin olvidar que la Filosofía nos enseña a hablar de otra manera, de forma racional y argumentada, a escuchar los argumentos del otro y a estar dispuestos a modificar el propio punto de vista si fuera necesario.

El uso de la Filosofía exige prestar atención al otro, tiempo para reflexionar, para profundizar. Pero en esta sociedad de la inmediatez, de lo rápido, eso cada vez resulta más difícil. La Filosofía fomenta la reflexión y la lógica de nuestros chicos y chicas, en pocas palabras, contribuye a reforzar sus valores. Con ella, aprenderán a participar activamente en un proyecto común. Podrán ser ciudadanos activos y comprometidos. Para contribuir al bien común, tenemos que poder pensar de manera lúcida y creativa. Según los expertos, eso es algo que o se aprende en edad escolar o no se aprende.

Los avances en tecnología nos van a llevar, más pronto que tarde, a un punto que podrían llegar a exigir una nueva ontología; y ahí, por supuesto, que eso es probablemente tarea de la filosofía, volver a pensar cómo se manifiesta el ser en este nuevo mundo, que todavía no conocemos, pero que estamos al borde de experimentar.

La LOMLOE, nueva Ley educativa, está técnicamente aprobada, pero los decretos que estipulan la programación de los currículos, en cada comunidad autónoma de la Educación Obligatoria y Bachillerato, siguen en trámite.

En este sentido, queremos destacar y valorar las reivindicaciones que se están llevando a cabo desde la Plataforma en Defensa de la Filosofía de Castilla-La Mancha, pues el gobierno actual de España no ha cumplido lo prometido en 2018, de incluir el ciclo completo de esta materia entre los cursos de 4º de la ESO y 2º de Bachillerato. Fue una proposición no de ley aprobada por amplia mayoría en sede parlamentaria, y ahora se olvida de lo acordado. Puede darse la paradoja de que, según lo aprobado hasta el momento, un alumno o una alumna podría concluir la educación obligatoria sin haber cursado una sola materia de corte filosófico. ¡Incomprensible!

Tomamos como propias las palabras de nuestra compañera Alicia López, profesora de Filosofía en Castilla-La Mancha y una de las promotoras de la Plataforma citada, que comenta que “si entendemos que la democracia es tomar decisiones de manera colectiva, estas decisiones deben ir acompañadas de una serie de criterios que, como todo, se aprende. Al igual que aprendes a sumar, también aprendes a usar correctamente el pensamiento, a reflexionar o a pensar de manera crítica. Desde los orígenes de la Filosofía, la conexión con la política y la salud de la democracia ha estado ahí. Tanto la reflexión del mundo humano y lo que nos rodea, ha sido parte de esta ciencia desde sus principios". Rompemos una y mil lanzas por la enseñanza de la Filosofía, porque nos permite la capacidad de argumentar, nos encamina a la tolerancia hacia el resto de opiniones y nos ayuda a adoptar una posición reflexiva y crítica de lo que ocurre a nuestro alrededor. Por esto y mucho más, la querida Filosofía es imprescindible que conviva con el alumnado en nuestras aulas.

Ahora toca mover ficha a las Consejerías de Educación de las Comunidades Autónomas, ellas tienen la facultad de poder incluir en los currículos regionales las enseñanzas filosóficas con una carga horaria suficiente, con la importancia que se merecen en la Educación Secundaria y Bachillerato. ¿Qué harán Page, Juanma Moreno, Fernández Mañueco, Lambán, Vara…? Formar librepensadores y ciudadanía crítica depende de sus decisiones. Amanecerá y veremos.



@CPuenteMadera


viernes, 29 de octubre de 2021

EL MAR MENOR


El Mar Menor se muere… ¿Se muere o lo han asesinado? Al Mar Menor lo mataron años de políticas especulativas, el Mar Menor ha sido asesinado por años y años de beneficios urbanísticos aderezados por numerosos vertidos que poco a poco fueron envenenando las aguas, acabando con la flora y la fauna de los mares.

El problema es un viejo conocido, llevamos años viendo, cómo cada cierto tiempo llegan a las costas de la albufera toneladas de peces muertos, siendo testigos de la contaminación continuada de la cuenca del Mar Menor.

Pero la cosa viene de lejos, hace nada menos que 34 años, existía una ley que previendo la degradación a la que podía llegar el espacio natural si se continuaba con los vertidos procedentes de cultivos y minas a las aguas y con la descontrolada edificación de sus costas.

La Ley de protección y armonización no parecía ser del agrado de todos. Durante muchos años los políticos del PP dieron la batalla para acabar con esa norma de protección del entorno natural, ya que mermaba los beneficios de los de siempre, de los amigos de los unos, al controlar la construcción depredadora de las costas.

En 2001, apenas alcanzado el poder, con el gobierno de Valcárcel (PP), eliminaron la Ley dejando a su suerte el área, y en manos de los especuladores la protección de la naturaleza, cambiando la Ley, por otra regional del suelo que garantizaba la posibilidad de seguir convirtiendo un espacio natural en una jungla de hormigón.

Los últimos 20 años de desprotección, han permitido que la situación se agrave cada vez más, llegando al extremo en que nos encontramos.

Es evidente que la situación actual, viene directamente provocada por políticas nefastas que antepusieron el beneficio económico privado al cuidado de nuestras costas. El estado actual hace necesarias políticas activas que ayuden a revertir el daño hecho; llegan tarde y por eso deben llegar ya.

Aquellos mismos que eliminaron la norma que se encargaba de proteger este espacio natural, son quienes ahora dicen que hay que actuar antes de buscar responsables, ¿No es fácil reconocer que las políticas que has llevado a cabo provocaron una situación tan nefasta? Probablemente no.

Es cierto que deben actuar, pero como siempre, no son ellos quienes se mueven, sino un grupo de vecinos que deciden organizarse y luchar por conseguir que se hagan realidad las políticas que doten de derechos a la albufera.

Quizá deberíamos añadir a la frase “solo el pueblo salva al pueblo”, un “y a su medio ambiente”, la iniciativa legislativa popular está siendo todo un éxito, tanto a nivel medioambiental, como la respuesta social, la movilización pidiendo una ley que garantice la protección de un espacio natural está yendo más allá de las fronteras de la comunidad de Murcia, incluso está traspasando las fronteras nacionales.

Sin duda alguna, necesitamos que esa movilización continúe, el Mar Menor lo necesita, nuestras costas nos necesitan, porque si dejamos el problema a la espera de que quienes lo provocaron con sus políticas dañinas, con leyes hechas en beneficio de unos pocos, lo solucionen, seguiremos asistiendo a la muerte lenta de las aguas.

La presión social, debe continuar, ser una marea, que sube y choca contra el rompeolas, que va corroyendo poco a poco las rocas que se encuentra en su camino hasta abrirse paso y retomar cuanto le pertenece. Eso necesitamos ahora, una marea de personas que con su persistencia consiga hacer frente a las políticas que dañan el medio ambiente, convirtiéndose en ejemplo a seguir, demostrando que la fuerza del pueblo unido puede acabar incluso con las leyes que permitieron que las costas de nuestro país pasasen en pocos años de ser paraísos naturales a paisajes de cemento y ladrillo.

@CPuenteMadera