jueves, 16 de agosto de 2012

MUCHO CIRCO, NADA DE PAN


Artículo publicado en el Diario "La Verdad" (Edición Albacete). 16-08-2012



   Circo, circo y más circo. Después de las olimpiadas, en apenas cuarenta y ocho horas tendremos de nuevo el circo de la liga de fútbol, sin pausas, para que podamos seguir sin rubor en esa nube placentera que impide reflexionar sobre las duras condiciones de vida de las personas que tenemos a nuestro alrededor. Los gobernantes del PP quieren rectificar la frase de “pan y circo” del poeta latino Juvenal  que,  hace casi 2000 años, satirizaba a los emperadores romanos cuando éstos regalaban trigo y entradas para los juegos circenses, como forma de mantener al pueblo distraído de la política. Ahora Rajoy, Cospedal y la cúpula del Partido Popular sólo prometen mucho circo y entretenimiento, pero eso que todos los hombres y mujeres  de nuestra tierra coman a diario, no, eso no. Es un lujo que no pueden permitir. Los presupuestos de la nación, de Castilla-La Mancha y de nuestro ayuntamiento no pueden dar para esos derroches. ¡Faltaría más! Sólo sirven para mantener privilegios de los especuladores, para recortar la educación pública, la sanidad y los servicios sociales de la ciudadanía. ¡Qué desfachatez eso de dar de comer a tanta  gente! A lo mejor estos gobernantes interinos lo  que quieren es sufragar alguna investigación para que los pobres nazcamos sin boca, y problema resuelto.

            Fuera bromas. Con las cosas de comer no se juega, y seguro que los culpables son estos calores de agosto que están dañando las neuronas de aquellos que deben garantizar nuestros derechos básicos. ¿Han olvidado la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948? Pues vamos a refrescarles esas dendritas humeantes, para que tengan presente el artículo 25 de esta declaración, donde se reconoce que “toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez…”. No lo olviden.

            La humanidad vive sumida en una gravísima e intolerable situación de hambruna, a la que contribuyen algunos factores estructurales como las políticas comerciales y financieras internacionales, la producción de biocombustibles y el abandono de la agricultura de consumo, entre otros. Este triste panorama obliga a una profunda reformulación de las políticas públicas sobre los alimentos, que partan de su conceptualización como bienes públicos y no meras mercancías. En este planeta hay alimentos para todos, los que sobran son los que especulan con ellos sin ningún escrúpulo, mostrando su cara de genocidas.

              Pero no hace falta irnos a los injustamente maltratados países de África o América Latina, para ver los efectos  de no poder comer a diario, tenemos en España y en nuestro Albacete a familias que lo están pasando muy mal para poder subsistir. Las cifras hablan por sí solas: el número de hogares con todos sus miembros en paro llegó en nuestro país a los 1.737.600 en el segundo trimestre del presente año. ¿De qué comen estos conciudadanos? ¡Qué vergüenza!

 Y frente a esta dramática e insostenible situación no aportan soluciones, tan sólo nos dan “circo televisado”, nos permiten que los niños vayan a las escuelas, previo pago, con sus merenderas de casa – muchas de ellas seguro que semivacías, por no tener nada que echar en su domicilio- y también autorizan algunos ayuntamientos que se pongan candados en los contenedores de la basura, junto a los supermercados, y así evitar que los que nada tienen contraigan enfermedades por comer alimentos caducados. Nos abruma tanta generosidad.

            Eso sí, los actos simbólicos de denuncia de esta insostenible situación, como el que hizo Sánchez Gordillo en Andalucía, tienen que ser cortados de raíz, para  no hacer patente que hay mucha gente que pasa hambre en nuestro país, algo provocado por las injustas decisiones gubernamentales y por la codicia de unos pocos amasadores de dinero que son amparados por políticos ciegos. ¡Cuánta hipocresía!

            Queremos soluciones, estrategias de solidaridad, reparto de la riqueza y respeto de los derechos humanos. La beneficencia  que se olviden de ella, no es de este siglo. Su limosna nos ofende.



sábado, 11 de agosto de 2012

LOS POLÍTICOS, LAS POLÍTICAS Y UNA RODAJA DE MORTADELA

Artículo publicado en el diario "La Verdad" (Edición Albacete). 11-08-2012

Durante las pasadas elecciones, un jovenzuelo que alardeaba de inconformista nos comentó que había introducido en la urna una rodaja de mortadela: “Los políticos son todos iguales”, argumentaba para justificar su voto charcutero. Desde luego, comprendemos que el disgusto cunda por doquier, y que la gente esté harta de unos privilegios legales que se concibieron para mantener a sus señorías callados y sumisos, pero de ahí a meter a todos en el mismo saco media un abismo.

            Porque ¡en absoluto son todos iguales! En primer lugar, hay que distinguir a los corruptos, de los que no lo son. Quienes gritan indiscriminadamente aquello de “no hay pan para tanto chorizo” cometen una injusticia impropia de quienes aspiran a una regeneración democrática. No se debe confundir a los implicados en la Gürtel, por ejemplo, con la legión de alcaldes y concejales que se dejan la piel luchando por el progreso de sus localidades sin otro beneficio que la satisfacción del deber cumplido. Tampoco hay que confundir a quienes, dentro de la legalidad, han hecho de la política una fuente de enriquecimiento, como Felipe González y José María Aznar, que ingresan cantidades astronómicas como consejeros de oligopolios energéticos mientras siguen cobrando sus sueldos de ex presidentes,  con políticos como Julio Anguita, que renunció a su paga vitalicia como ex parlamentario porque “con mi pensión de maestro tengo bastante”. Ni están hechos del mismo percal los diputados que cobran dietas de alojamiento teniendo piso en Madrid y los que, como ocurre en el caso de IU, han renunciado a los planes de pensiones privados del Congreso, viajan en clase turista y tienen prohibido estatutariamente ingresar dos salarios como cargos públicos. ¡Ya podían aprender algunas en Castilla-La Mancha!

            No, sin duda no todos los políticos son iguales. Ni todas las políticas. Mientras unos cargan el coste de la crisis sobre la clase trabajadora y amnistían a los grandes defraudadores, otros plantean una reforma fiscal progresiva y la persecución del fraude como forma de acabar con el déficit estructural; mientras unos regalan a los bancos miles de millones de euros, otros proponen exigir responsabilidades a sus directivos y reclaman una banca pública; mientras unos están dispuestos a privatizar hasta los palos del sombrajo, otros defienden los servicios públicos como garantía de igualdad en ámbitos tan vitales como la educación, la salud, la dependencia…; mientras unos se aferran a una ley electoral fraudulenta y a una forma de estado heredada del franquismo, otros reivindican que todos los votos valgan lo mismo y que todas las magistraturas del estado sean electivas…
            En fin, afirmar que todos son iguales es una simpleza desmovilizadora que solo beneficia a quienes están instalados en el poder. Actualmente nuestras calles son un hervidero de vitalidad social, y eso es un efecto positivo de la crisis. Pero ello no debe implicar que renunciemos a la acción política dentro de las instituciones. Cierto movimiento ciudadano denominado Plataforma ¡en Pie!, que se define como  “antineoliberal,  anticapitalista y democrático”, ha lanzado un llamamiento para rodear el Congreso el 25 de septiembre con el fin de forzar “la  devolución de los poderes al pueblo” y crear “una nueva constitución”, según se lee en su Documento Base, donde se advierte, además, de “que se trata de una propuesta pacífica, pero no “pacifista”,  aceptamos la legítima defensa y el respeto a diferentes formas de lucha”. Nos preocupa el tema y el tono.

Al respecto, se nos ocurre que, si se trata de derribar al gobierno, lo que quizás habría que sitiar es La Moncloa; y si el objetivo es acabar con  el capitalismo, lo más oportuno sería asediar la Bolsa, el Banco de España o las flamantes sedes de la banca privada. Por otro lado, no podemos dejar de pensar que si hace unos meses la rebeldía se hubiese traducido en más sufragios efectivos y menos rodajas de mortadela, ahora el Congreso podría estar elegantemente “ocupado” por diputados dispuestos a depositar la soberanía en el pueblo y a gobernar en su favor. Y sin necesidad de plantear una prueba de fuerza de consecuencias impredecibles.



jueves, 2 de agosto de 2012

Vereinigt euch!


Artículo publicado en el diario "La Verdad" (Edición Albacete) 02-08-2012


Aprender idiomas, algo interesante en cualquier circunstancia, está convirtiéndose en un imperativo. Las inscripciones en enseñanzas de alemán se han desbordado, mientras que las de inglés continúan su imparable escalada.
El inglés está siendo muy útil para todos los españoles que en estos días están en Londres. Para los atletas olímpicos, los periodistas, los responsables federativos… y, también, para los que trabajan en los servicios de limpieza de la Villa Olímpica. Aunque los medios de comunicación españoles no hablan de ellos, gracias a la prensa y la televisión francesa hemos sabido que hay jóvenes españoles, titulados universitarios en su mayoría, limpiando la Villa. Un trabajo tan digno como otro… si no fuera porque estos compatriotas duermen hacinados en barracones de chapa situados en una zona cuyo acceso está prohibido para la prensa. En un perfecto inglés estos españoles han explicado que tienen que pagar 23 euros por cada noche en el barracón, pero que sólo cobran los días que trabajan, que no son todos, y que no saben cuántos serán, pues no tienen contrato que lo estipule. Junto a los españoles, húngaros, hindúes y pakistaníes aguardan cada día su particular desafío olímpico. Vereinigt euch!

En nuestro país los jeques árabes que veranean en Marbella querían construir un puerto privado en el que poder atracar sus yates, tan enormes que no caben en los muelles de Puerto Banús. Iban a crear mil puestos de trabajo, pero la cosa no ha cuajado: no querían obreros malagueños, querían traer a mil trabajadores filipinos. ¿Cuánto cobrarían esos obreros, para que su traslado y manutención fuera más rentable para los jeques que emplear a los ya mal pagados trabajadores españoles? Quizá menos todavía que los miles y miles de asiáticos que en condiciones de semiesclavitud están levantando los rascacielos y los centros comerciales en esas ciudades surrealistas del petrolífero Golfo de Arabia. Vereinigt euch!

En España, gracias a la reforma laboral y a los recortes a los empleados públicos, toda la clase trabajadora está sufriendo un proceso incipiente de pauperización. Respecto a los desempleados, ya saben que la ministra de empleo ha presumido de que la rebaja de las prestaciones sólo afectará a algo más de la mitad de los nuevos desempleados. ¡Sólo más de la mitad, y no le da vergüenza decirlo! Vereinigt euch!


Hace justo cien años el líder vietnamita Ho Chi Minh recorrió el mundo desempeñando los más diversos oficios, comprobando que los problemas de los trabajadores eran parecidos en todos los países del mundo, y que las causas de sus problemas eran las mismas. Y eso, un siglo después, no ha cambiado: los jóvenes españoles que duermen en los barracones de Londres son hermanos de los asiáticos que construyen los sueños de los jeques, y todos hermanos son de los africanos explotados en su propia tierra por compañías extranjeras, hermanos de los trabajadores de las empresas automovilísticas francesas, de los griegos asfixiados por el euro y de los pensionistas y desempleados españoles.


Aprendamos, aprendamos idiomas, y que eso nos sirva para comprender mejor el mundo y para saber también, allá donde vayamos, de qué lado están los que sufren y de qué lado están los que se enriquecen con el sufrimiento. Y, a partir de ahí, tengamos claro quién está a nuestro lado, y apliquemos una enseñanza vieja y sencilla que hace ya más de ciento cincuenta años Karl Marx enunció con claridad: Proletarier aller Länder, vereinigt euch!; Workers of the world, unite!; ¡Proletarios de todo el mundo, uníos!... Que no se nos olvide que, si la unidad es una máxima que la banca y la patronal económica y política practican todos los días, en la unidad de los trabajadores reside nuestra formidable fuerza. Vereinigt euch!














viernes, 27 de julio de 2012

De Fabras y bomberos



Artículo publicado en el diario La Verdad (Edición Albacete). 26-07-2012


Entre unas cosas y otras, menudo veranito nos están metiendo. Por un lado estamos viendo todos los días jugándose la vida a bomberos y otros operarios y operarias en los permanentes incendios. Impresionaría ver su tremenda labor si no fuera porque sabemos que en el fondo ¡son funcionarios! y claro, ahora ya no nos engañan, ahora ha habido quien nos ha abierto los ojos y sabemos que a buen seguro las pagas extraordinarias y las vacaciones se les salen por los ojos y lo mismo a veces cortan para echar algún cafelito. ¡Qué suerte tenemos con los políticos y sus patrones (y viceversa) que nos hacen ver la luz! Además, que parece que algunos de esos incendios se han producido sobre todos los matojos y materiales que durante el invierno venían quitando aquellos que este año han sido despedidos. Bueno, tampoco es para tanto, ya sabemos que al final lo barato sale caro, especialmente en lo social.

Y es que no se nos va la imagen de las caras en las reacciones del personal ante el anuncio de los últimos recortes (en el momento de escribir este artículo hacemos referencia a pagas extras y a los parados, ya saben que en cualquier minuto pueden haberse realizado otros cuantos recortes más): los representantes de los trabajadores, con una cara de extrema preocupación; el engominado presidente de la patronal con la mandíbula desencajada, más riente que sonriente y muerto de placer. ¿No dará esto que pensar a nadie? Y todo claro, sin contar con lo de la Sra. Fabra. Dicen que como el PSOE también aplaudió otro recorte, que no pasa nada. Pues señores y señoras, mal lo del PSOE, mal lo del PP (sus aplausos y risas se vienen a sumar a las del jolgorio de cuando aprobaron la guerra de Irak sobre supuestos inventados y en la que aún muere asesinada la ciudadanía por decenas) y muy mal lo de Fabra en aplausos y verbalización. Claro, que también está quien dice que lo de que “se jodan” era en referencia a todos los millones de personas que no han tenido “la suerte” de haber ganado grandísimos premios de lotería por 9 veces en 10 años, como su papá. De momento los más afamados estadísticos del mundo sólo han acertado a declarar al respecto: ¡eso si es un enigma y no lo del Bosón de Higgs!. Pero no pasa nada, la gente tragando, al paro y sin llegar a fin de mes.

Y todo ese sacrificio casi inhumano derivado de estos atracos generalizados ¿para qué sirve? Pues para que quienes nos gobiernan, los especuladores, sigan metiéndonos en unas cifras de intereses que no podrán pagar ni nuestros nietos. Redondo. Es la vieja técnica de endeudar a un desgraciado para que pase el resto de su vida trabajando gratis para ti, ¡pero aplicada a los países enteros! No querían intervención del Estado (no podemos echar mano de papá Estado si algo va mal, decían) y luego de conseguirlo, se han apoderado de él. Ahora quien decide cuántos parados y paradas debe haber, qué miseria se cobra, cuántas horas hay que trabajar, qué vacaciones se tienen o en qué se invierte el dinero, ¡son los especuladores! Y el gobierno lo corrobora sin sonrojarse: haremos lo que nos digan.

Sin duda corren malos tiempos. Si en su día Aznar vendió las grandes industrias del Estado que daban beneficios con las terribles consecuencias que para lo público tuvo aquello, sus herederos han decidido vender las grandes, las medianas, las pequeñas y hasta el último clavo que huela a público. Hablaron de impuestos, afirmaron que mantendrían una sanidad y una enseñanza pública en condiciones…  ¿para cuándo los políticos que hacen lo contrario de lo que prometieron unos meses antes se pondrán delante de un juez? Aunque bueno, lo retiramos, no queríamos decir eso, porque lo mismo los nombran culpables y la gente los vota más y de pronto les empieza a tocar la lotería a toda pastilla…

Bueno, ustedes nos disculpen, volvemos al principio. Vaya este artículo como homenaje a los bomberos y personas que se juegan la vida por los demás, a pesar de sus numerosas pagas extraordinarias, sus interminables vacaciones, sus infinitos cafelitos y de que con la mayor suerte del mundo, tal vez un día, a uno de cada cien mil, una sóla vez, le podría tocar la lotería.

jueves, 19 de julio de 2012

FUNCIONARIOS, EUROPA Y OTRAS MENTIRAS

Artículo publicado en el diario La Verdad (Edición Albacete). 19-07-2012

*Colectivo Puente Madera

Ya podemos respirar profundamente con una tranquilidad inusitada al saber que los problemas de la ciudadanía española van a dejar de serlo en un plis plas. Desmontando el estado del medioestar a base de recortes y más recortes, el desgobierno intervenido de Rajoy, con el beneplácito de la troika capitalista y rescatadora, está propiciando una salida a la crisis con impuestos indirectos – más IVA para todos-, escasísimos derechos laborales –subsidio de desempleo en acoso y derribo-, y unos trabajadores públicos injustamente vilipendiados y maltratados.

Precisamente, los tijeretazos a los derechos de los que somos empleados públicos son para el PP una parte de la solución de esta maldita crisis que no hemos provocado. Europa es la excusa para que interinos, laborales y funcionarios públicos de este país seamos los que soportemos en nuestros bolsillos y en nuestras espaldas el ataque sin límites de este absolutismo que nos pide sacrificios injustificados. Cada palo debe aguantar su vela y la proporcionalidad, en los mal llamados ajustes, debe ser lo que prime. Pero aquí los palos, con velas y sin ellas, llueven siempre sobre las mismas cabezas  a punto ya de quebrarse. Como trabajadores públicos, no podemos negar que es muy duro el deterioro de nuestras condiciones económicas (más de un 30% de pérdida de poder adquisitivo en los últimos tres años), pero lo verdaderamente peligroso es el proceso de desmantelamiento y derribo del sector público en el Estado Español, mediante la imposición de políticas neoliberales y de mercantilización de nuestros derechos, asistiendo a un ataque frontal a los servicios públicos teniendo la educación, la sanidad y las políticas sociales como vectores de recortes clave para ”cuadrar cuentas”. 

No debemos olvidar que cuando se ataca a los trabajadores públicos se nos agrede a toda la ciudadanía, pues hablamos de agentes de las fuerzas de seguridad, funcionarios de prisiones, trabajadores sanitarios, profesionales de la educación, auxiliares administrativos,… en fin, colectivos profesionales sobre los que recae la responsabilidad del sostenimiento y la aplicación de la formación, la higiene y limpieza, la salud, la seguridad de la población, entre otras muchas funciones básicas que garantizan la equidad social de nuestro país.

Con estas medidas ahora sí que han dado en el clavo y la construcción europea no correrá peligro. Nos referimos a esa Europa de los negocios ultra especuladores, de los mercaderes sin escrúpulos y de los bancos rescatados a base de nuestro sudor e impuestos. ¿Dónde ha quedado esa Europa social y de la ciudadanía? Nos vendieron hace unos años una Unión Europea con corazón, conciencia y de avance público solidario que sería el jardín de las delicias, pero cada día que pasa sabemos que las delicatesen siguen hinchando la barriga de los de siempre, condenándonos a la mayoría del pueblo a sobrevivir sin derechos, sin servicios públicos de calidad y con una pobreza galopante. De nuevo han dejado pasar otra oportunidad para, en vez de recortar el gasto, incrementar los ingresos a las arcas públicas, persiguiendo el fraude fiscal, aumentando los impuestos a las grandes fortunas y aflorando tanta economía sumergida. Pero que ilusos somos. Esta quimera no estaba en el programa electoral oculto de Mariano y Dolores, tan sólo llevaban amnistías para defraudadores, motosierras para los derechos sociales y látigo con desprecio para los empleados públicos.

No soportamos más a estos farsantes que son capaces de mentir una y otra vez, diciéndonos hoy una cosa y mañana la contraria, con licencia sin límites para segar con su guadaña nuestros derechos y nuestro futuro. Hoy es un buen momento para tomar las calles secundando las movilizaciones sindicales, rechazando masivamente esta estafa recortadora, exigiendo que queremos otras políticas para salir de esta crisis económica y democrática. El hartazgo hiere, corroe y duele. La resignación y el silencio no deben ser nuestra opción.  Esta no es nuestra Europa. ¡Qué paren las máquinas de este continente en demolición, que nosotros nos bajamos!



domingo, 15 de julio de 2012

LOS PÁJAROS


Artículo publicado en el diario La Verdad (Edición de Albacete). 12-07-2012



 Aquella mañana la atmósfera se encontraba extrañamente tensa y cargada, como cuando se avecina una tormenta. El protagonista de nuestro relato, llamémosle Antonio, por ejemplo, deambulaba como un fantasma por las calles de Albacete. Por desgracia, desde que lo echaron de la fábrica disponía de demasiado tiempo para pensar, para recordar, para culpabilizarse, y esos paseos se habían convertido en una forma de huir de sí mismo. Parecía continuamente cansado, porque nada cansa más que no trabajar. Además, aquel día había un ambiente ¡tan raro! Llegado al viejo Puente de Madera, nuestro hombre se apoyó en el pretil y, desde aquella ligera altura, contempló cómo la ciudad se desplegaba a sus pies. De repente, se hizo un silencio inexplicable, y al poco Antonio pudo ver, alzándose sobre las copas de los árboles, una especie de enjambre grisáceo que imponía un estremecedor graznido según avanzaba por el Parque Lineal.
-Me estoy volviendo loco –murmuró para sí mismo-: ¡Es imposible que a Albacete llegue una bandada de gaviotas!


Pero no se equivocaba. Lo imposible se había hecho posible. La masa iba comandada por una gaviota barbuda con gafas que repetía incesantemente:
-¡Haremosh como Diosh manda! ¡Shabemosh lo que tenemosh que hacer y vamosh a hacerlo!
A su alrededor revoloteaban varias gaviotas hembra. Una gaviotita presumida caracoleaba garbosamente practicando poses, como si esperase aparecer en la portada de una revista. Otra se empeñaba en hablar latín y amagaba con picotear la nuca de la gaviota barbuda en cuanto esta le daba la espalda. Una tercera, tocada de peineta, parecía ejercer, por el contrario, de su lugarteniente, y era ella en persona (o habría que decir “en  gaviota”) la que exhortaba al ataque a sus hordas:
-¡Allí –vociferó señalando a Antonio-! ¡Un parado! ¡Un lastre social que no ha sido capaz de competir para adaptarse a las exigencias de los mercados! ¡A por él!
Antonio apenas tuvo tiempo para arrojarse al suelo y evitar los picotazos de las aves. Una vez pasado el peligro, echó a correr sin rumbo fijo. Todo lo que veía le infundía un profundo horror. Las gaviotas se habían hecho las dueñas del territorio. A los ancianos que salían de las farmacias les arrebataban con una pata los medicamentos y con la otra les hacían gestos conminatorios exigiendo dinero. Enjambres de gaviotas invadían los centros hospitalarios públicos y expulsaban a picotazo limpio a cientos de profesionales sanitarios. Uno de sus gerifaltes las jaleaba altaneramente:
-¡No tengáis piedad! ¡Se pasan la mayor parte del tiempo durmiendo!
Por dondequiera que anduviese Antonio, el espectáculo siempre era el mismo. Las gaviotas no atacaban a los bancos, ni a las grandes firmas multinacionales, ni a los ricachones, ni a los que llevaban alzacuellos, pero se ensañaban con los más vulnerables, con las personas dependientes y con los bienes públicos. Así, una gaviota reidora, auxiliada por su hueste concejil, utilizaba hábilmente su pico para colocar candados en las cocinas municipales, el vivero, el refugio del Altozano, el matadero, el centro de medicina deportiva… ¡Y todo ello sin dejar de sonreír y mostrar dentadura! Mientras tanto, otro destacamento de gaviotas acosaba a los profesores interinos y lanzaba sus deyecciones sobre los centros educativos públicos.

Aquello era una pesadilla. Pese a todo, Antonio, haciendo acopio de coraje, no dudó en perseguir a la bandada cuando esta comenzó a retirarse. Ya al borde de la extenuación, alcanzó a ver cómo se refugiaba en una nave gigantesca decorada con luminosos. El lugar parecía un macrocasino de Las Vegas, solo que coronaba la entrada una inmensa gaviota. Antonio penetró sigilosamente en el local y lo que contempló estuvo a punto de hacerle enloquecer. En efecto, allí estaban las gaviotas alimentándose de grandes contenedores en los que podía leerse: Neoliberalismo, Individualismo, Privatización, Nacionalcatolicismo, Revisionismo, Clasismo, Caciquismo, Segregacionismo, Intervencionismo, Nuclearización…
Sí, ¡solo podía ser un mal sueño! Salió corriendo despavorido y, ya en el exterior, le gritó a la nada:
-¡¡Por favor!! ¡¡Que alguien me saque de esta pesadilla!!
Y la nada le contestó cada vez más débilmente:
-¡¡Esta pesadilla…!! ¡Esta pesadilla…! Esta pesadilla…

domingo, 8 de julio de 2012

¿Comedores escolares?: ¡Viva España!

Artículo publicado en el diario La Verdad (Edición Albacete). 05-07-2012.


Hay gente a la que no le gusta ver el deporte. Hay gente a la que sí, que le gusta ver cualquier deporte excepto el fútbol. Hay mucha gente que le gusta ver todos los deportes, incluido el fútbol; y otra mucha que prácticamente lo único que ve es el fútbol. Que este deporte ha sido convertido en un fenómeno de masas, resulta indiscutible. Como también lo es que a quienes nos gusta, hemos disfrutado de lo lindo, especialmente con el juego de la selección española en la final. Un verdadero espectáculo y sin duda un motivo de alegría. Así, algunos salimos a celebrarlo, en comunidad, con los demás, como lo haremos con los seguros triunfos en la Olimpiadas. El problema empieza cuando en el paseo, junto a pandas de amigos, familias, abuelos con sus nietos y nietas disfrutando del momento; nos encontramos con grupos de descerebrados portadores de banderas y grandes signos preconstitucionales y antidemocráticos realizando destrozos. Llama la atención que en pequeñas manifestaciones de jóvenes reclamando una enseñanza de calidad, los policías reciban órdenes de pedir carnets de identidad con la finalidad de intimidar/disuadir a quienes disienten y ponen sus neuronas a funcionar, y en estos casos, los energúmenos camparan a sus anchas ante el susto y la estupefacción de familias que se recogían con sus niños y niñas por temor.

Ya a nivel de masas, muchos pensaban que no se debe perder la oportunidad, que aquello del “pan y circo” siempre ha funcionado, a pesar de que en estos momentos  a muchos y muchas ya no les llegue ni el pan.  No es de recibo volver a intentar tapar los problemas diarios con alegrías deportivas. Está bien tenerlas, disfrutarlas, pero en ningún caso consentir que intenten ocultar cuantas tropelías se siguen realizando en la política. ¿Pretenden que dejemos de hablar de la sentencia a muerte declarada a los comedores municipales? ¡Nunca! El programa municipal del PP sigue inexorable. Nos referimos al programa oculto, el que tenían diseñado y claro y nunca enseñaron ni explicaron a la ciudadanía.

El Ayuntamiento gestiona los Comedores Escolares aportando apenas un 10% de su coste, pues el resto sale de las cuotas y la Junta de Comunidades. De repente, anuncian que dejan de dar servicio, que se encargue la Junta, pero ello sin acuerdo, partida económica ni ningún atisbo de nada oficial que sustente tal cosa. Si las cosas con sello oficial y partida, no se están llevando adelante, es fácil imaginar lo que ocurrirá con las cosas en las que el gobierno de la Junta ha asentido “de palabra”. ¡Cómo si la palabra del Gobierno de la Junta tuviera algún crédito pasadas las 24 horas de su toma de posesión! ¡jaj!

En cuatro años atrás, el asunto lo llevó IU, y se consiguió que la red de Comedores Municipales llegara a 13 comedores, que dieran cobertura a 18 Colegios Públicos y 2 concertados y que desde sus cocinas se cocinen y repartan comidas para 8 Escuelas Infantiles e incluso para la Casa de Acogida a mujeres víctimas de violencia de género. Todo un ejemplo de eficaz gestión pública que daba cobertura a un total diario de 2300 comidas diarias. Los de las criadas filipinas no los necesitarán, los trabajadores y trabajadoras, sí. Son unos 22 puestos de trabajo los que están el en aire, 4 plazas que habían sido convocadas y con centenares de personas habiendo pagado derechos de examen sin que nadie reciba una explicación…

Al PP es fácil pasarle una “prueba del algodón” para sus actuaciones. Basta con preguntar: ¿es público? ¿tiene fin social?: ¿si? Pues su respuesta es clara y contundente: ¡a por ellos, oé!