miércoles, 23 de marzo de 2022

SÁHARA NO SE VENDE. SÁHARA DECIDE

El presidente Sánchez, olvidando todos los compromisos de la legalidad internacional, ha traicionado al pueblo saharaui, dando un tremendo volantazo al posicionamiento que España ha mantenido, desde hace casi medio siglo, con el Sáhara Occidental. Nos hemos tenido que informar de esta trascendental decisión por un comunicado del Palacio Real de Marruecos, del pasado 18 de marzo, por el que el reino alauita hacia pública una carta bochornosa recibida de Pedro Sánchez, en la que el líder del PSOE apoya el plan marroquí de autonomía del Sáhara, bajo el yugo de Mohamed VI. Una traición en toda regla.

En dicha misiva, el presidente del gobierno de España califica este plan de autonomía de “serio, realista y creíble”, y se ha quedado más ancho que largo con este posicionamiento oficial que contraviene la tradicional “neutralidad activa” de la postura española.

Por las noticias que disponemos, este acto de inaceptable sumisión se lo han cocinado únicamente el presidente del gobierno español y su ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, siguiendo las indicaciones de Wendy Sharman, Subsecretaria de Seguridad de Estados Unidos, tras su reciente visita a Madrid, repitiendo prácticamente las mismas palabras que ella dijo para la solución del conflicto saharaui, adoptando esa postura "seria, creíble y responsable". El vigía de Occidente sigue siendo, como siempre, “la mano que mece la cuna”, que obliga a Pedro Sánchez y a su ministro Albares a actuar como marionetas de USA y la OTAN, perpetrando una ilegalidad internacional por intereses geoestratégicos y económicos.

Este cambio radical en política internacional de Pedro Sánchez Pérez-Castejón se ha realizado sin informar ni a los socios del gobierno de coalición (UP), ni a la oposición, ni al Parlamento, ni a los militantes silenciosos del PSOE, ni a la ciudadanía que es la que ostenta la soberanía popular. El consenso y la transparencia en esta gravísima deriva está brillando por su ausencia.

El cambio de rumbo con nuestro querido Sáhara, además de contravenir el posicionamiento histórico de la política exterior española y las bases del derecho internacional, contradice el propio programa electoral del partido socialista de 2019, que en su página 286 prometía respetar el principio de autodeterminación del pueblo saharaui y la celebración de un referéndum en tal sentido, por lo que sus bases y sus votantes deberían también reclamar a Sánchez las correspondientes explicaciones.

No debemos olvidar que el pueblo saharaui forma parte de nuestra historia común y los lazos que nos unen no pueden ser obviados por extrañas concesiones al régimen autoritario de Marruecos. Con esta incomprensible decisión de Pedro Sánchez se sigue amparando la ocupación ilegal del Sáhara Occidental, suponiendo para el Gobierno de España y los partidos que lo sostienen dar cobertura legal a las violaciones a los derechos humanos denunciadas por diferentes organizaciones internacionales y al expolio de sus recursos naturales.

Abandonado por España, el pueblo saharaui lleva décadas viviendo como refugiados en su propia tierra y atacados por Marruecos, mientras los gobiernos españoles sucesivos, miran hacia otro lado. Qué lejos han quedado las palabras de Felipe González, cuando en una visita a los campamentos de Tinduf (1976) les decía a los saharauis: “Vuestra experiencia es la de haber recibido muchas promesas nunca cumplidas. Me comprometo con la historia. Nuestro partido estará con vosotros hasta la victoria final”.

España no puede desligarse unilateralmente de sus responsabilidades jurídicas frente al Sáhara Occidental y su pueblo, ya que es la potencia administradora del territorio pendiente de descolonización. Tampoco puede dar la espalda a sus responsabilidades políticas, ya que es el primer responsable del sufrimiento del pueblo saharaui y de todos los pueblos de la zona, que hasta ahora no han podido disfrutar de la estabilidad debido a la herida que dejó España en 1975, que sigue envenenando las relaciones de los pueblos y países de la región.

Conviene recordar que los que están siendo atacados hoy en el Sáhara Occidental por parte del ejército marroquí, un día fueron españoles. Los saharauis que hoy están en guerra, luchando en soledad, un día tuvieron DNI español. Es una auténtica vergüenza que parte de nuestro gobierno, por “salvaguardar la integridad territorial de nuestro país”, como intentan vendernos, haya traicionado al pueblo saharaui, olvidando la deuda que tiene España con nuestros antiguos compatriotas.

¿Merece la pena que Unidas Podemos siga sentándose con los traidores del PSOE en la mesa del Consejo de Ministros de España? Somos un mar de dudas.

Es muy urgente que las fuerzas políticas españolas y todos los pueblos de España presionemos al Gobierno de la nación con el fin de corregir este grave error, y obligar a que asuma sus responsabilidades, que no desaparecen con el tiempo: acabar con el colonialismo en el Sáhara Occidental de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas.

Nos duele el abandono de esta causa justa. No en nuestro nombre. El Sáhara no se vende, Sáhara decide. ¡SÁHARA LIBRE!


@CPuenteMadera


Nota importante.- Apoyamos todas las movilizaciones convocadas para los próximos días en defensa del pueblo saharaui, y en especial hacemos desde aquí un llamamiento a la participación de este, jueves 24 de marzo, en la concentración que se realizará a las 19 horas, en la Plaza de la Constitución de Albacete.

domingo, 20 de marzo de 2022

DERECHAS Y "DERECHAS"

 

En Francia, en Alemania… en general en Europa, tienen claro que en los ámbitos de la política están los demócratas, por un lado, y la extrema derecha por otro, y que esta última es representante general de todo lo negativo de una sociedad: machismo, racismo, xenofobia, aporofobia, homofobia y sembradores de la inquina y el odio. La propia Merkel, nada sospechosa de izquierdista, afirmó en el mismísimo Parlamento alemán que “… expresar una opinión tiene sus costes, pero la libertad de expresión tiene sus límites. Esos límites comienzan cuando se propaga el odio. Empiezan cuando la dignidad de otra persona es violada… Esta cámara debe oponerse al discurso extremista. De lo contrario, nuestra sociedad no volverá a ser la sociedad libre que es”, dijo.

Pero no, España, su derecha, es diferente. Si para sentarse en el sillón tienes que retirar leyes que aprobaste hace cuatro días con pleno convencimiento por sentirlas imprescindibles, se retiran, porque lo ordenan aquellos que solo saben sembrar el odio. No dan un palo al agua, pero saben hacer acciones que llaman la atención de mucha gente que serán, además, contra quienes principalmente gobiernen. Tienen títulos de nobleza, ilustres familiares de ilustres personajes de realities, currículos que esconden y con frecuencia no saben hacer la O con un canuto, da igual. Son aquellos a los que no les gustan los extranjeros, salvo los iraníes que les montan el partido y les pagan los chococrispis que entraban en casa, y toleran medianamente a los que están forrados. ¡Qué gente!

La alfombra roja que el PP está poniendo a los de esta calaña se acabará pagando y muy caro. Saben que en buena medida lo que ocurre es fruto de sus fechorías y ladrocinios, que gente que no podía soportar la cleptocracia se ha ido, culpando al sistema, aún más a la derecha de lo que ya parecía imposible.

El presidente del Partido Popular Europeo (PPE), Donald Tusk, ha rechazado el pacto entre el PP y Vox en Castilla y León, y afirma esperar que se trate de un "accidente" y no sea la norma en España. ¡Ay, amigo! ¡Spain is different! y no hay accidentes con el PP, aunque a veces procura que lo parezcan. El presidente saliente, Pablo Casado, desde París por reunión del PP europeo, se ha desmarcado del pacto y se despide de sus colegas europeos afirmando que “su legado al frente del PP ha sido no gobernar con la extrema derecha y luchar contra la corrupción”. Feijóo el entrante, decía antes que no, que con Vox no, y era muy duro. Pero eso, decía, porque lo que es decir, no está diciendo mucho sobre Castilla-León. Lo cierto es que el PP se defeca en la democracia y aúpa la intolerancia y el medievalismo ¡Olé!

@CPuenteMadera

viernes, 4 de marzo de 2022

LA GUERRA DE LOS FARISEOS


Un espectro se cierne sobre Europa: el espectro del fariseísmo. La hipocresía avanza triunfante en todos los frentes.

Buen ejemplo de ello es la terrible guerra de Ucrania. Ahí, en ese entorno de bombardeos, destrucción y sufrimiento, los hipócritas de todo el mundo han encontrado su momento de gloria. Nos explicamos. Putin es un sátrapa sanguinario. ¿Y nos damos cuenta ahora? ¿Dónde estaba la comunidad internacional cuando el nuevo zar ruso machacaba la República de Chechenia? Entre 1999 y 2000 fueron masacrados en torno 50.000 chechenos, pero entonces nuestros líderes le reían las gracias porque el presidente ruso coqueteaba con la OTAN y le ponía ojitos a la Unión Europea, es decir, era uno de los “nuestros”. Además, las personas muertas eran musulmanas, no cristianas rubitas y monas.

Más cosas. La comunidad internacional ha impuesto sanciones a Rusia. Perfecto, pero ¿qué sanciones le impuso a EEUU y a sus vasallos por la invasión ilegal de Irak? Aquella guerra provocó entre 100.000 y 1.000.000 de muertos (o sea, ni se sabe), la destrucción de un país entero y la desestabilización de toda la región. Se está hablando de llevar al maldito Putin a la Corte Penal Internacional por crímenes contra la humanidad. Muy bien. Rezamos (aunque somos ateos) para que así sea, pero ¿cuándo se va a juzgar al “trío de las Azores” por eso mismo? Y siguiendo con el tema de las sanciones. La UE ha sacado siete bancos rusos del sistema Swift, ¿por qué no excluye también a los dos que le sirven para realizar los pagos del gas? ¡Entonces sí que se iban a enterar los rusos! Ah, pero es que entonces habría que rascarse el bolsillo y comprar gas licuado a casco porro, y la solidaridad no da para tanto, jeje. Por otro lado, ¿por qué Bruselas no sanciona también a los magnates rusos de los diamantes? ¿No será porque ese negocio deja un pastón en Bélgica, pese a que la inmensa mayoría de las piedras preciosas provienen de dudosas explotaciones mineras localizadas en África? Y, por cierto, ¿por qué los rusos tienen oligarcas y nosotros, sin embargo, emprendedores? ¿Es que los gerifaltes del IBEX no tienen cogidos por los testículos/ovarios a nuestros gobernantes? ¿Es que el poder económico no influye decisivamente en el poder político? Si hay algún ingenuo/a entre el público que así lo crea, que levante la mano…

Sin duda la primera víctima de la guerra es la verdad, pero detrás van la decencia, la coherencia, la equidad… El gobierno español está mandando armas a las milicias ucranianas para que muy legítimamente defiendan su tierra frente a los invasores rusos. Al margen del debate suscitado en relación con esa medida, ¿por qué, con la misma lógica, no se envían también armas a las organizaciones palestinas y al Frente Polisario? ¿No están sus reivindicaciones territoriales respaldadas por las resoluciones de la ONU y el derecho internacional? ¿Entonces…? Europa va a recibir con los brazos abiertos a todas las personas que salgan de Ucrania como refugiadas. Fantástico, de verdad, ¡cómo no! Pero, mientras tanto, cientos de miles de mujeres, ancianos, niños, etc. procedentes de Siria, Irak, Afganistán… permanecen recluidos en campos de mierda construidos con nuestros impuestos en países que no respetan los derechos humanos. Mientras tanto, nuestras autoridades están devolviendo en caliente y a porrazo limpio a gente desesperada que intenta llegar a España en busca de un futuro mejor. Y mientras Page o Díaz Ayuso convocan ruedas de prensa para alardear de acogida a la población ucraniana, en las orillas de Albacete los temporeros malviven en chabolas y en la Cañada Real los niños tiritan de frío porque siguen sin electricidad. Aunque, sí, ya sabemos, no importan mucho, son negros, moros, gitanos, pobres… Valen menos que la orden que los deporta o el insulto que los degrada, como diría el gran Eduardo Galeano.

En fin, la justicia es ciega, o no es. La solidaridad es universal, o no es. La paz es con todos, o no es. La hipocresía mata hasta los más altos ideales. Ojalá pronto caiga el tirano y los nuevos fariseos retornen a sus tristes trincheras.



@CPuenteMadera

 

sábado, 19 de febrero de 2022

GUERRA EN ÉPOCA DE LAS REDES SOCIALES

Se oyen tambores de guerra en la frontera europea, se cruzan amenazas veladas entre los representantes rusos, estadounidenses y europeos, pero la ciudadanía parece totalmente ajena, prefiere estar pendiente de donde está o deja de estar la sobrina de la Pantoja o de unos papeles que la Jurado se dejó en un cajón.

En las últimas semanas hemos visto cómo ha ido transformándose el lenguaje en los medios de comunicación, cómo se pasaba de hablar de un conflicto en Ucrania, a hablar abiertamente de guerra, de soldados y armamento nuclear como quién hace la lista de la compra, hemos sido testigos de las idas y venidas de representantes europeos, rusos, chinos, ucranianos, que se han reunido casi cada día. Sin embargo, la indiferencia de la sociedad se hace patente en las redes sociales, las tendencias de estos días en las grandes plataformas se centran en realities de televisión y noticias deportivas.

La gente se mantiene impasible ante la posibilidad de una guerra a las puertas de Europa, un enfrentamiento que tendría consecuencias directas en nuestro día a día, que supondría un desastre a nivel humanitario y económico sin precedentes, pero a la gente parece importarle más, qué canción nos representa en cierto concurso musical.

¿Cómo puede afrontar la amenaza de guerra una Europa que no recuerda el significado de la propia palabra? ¿Cómo pueden entender que significa GUERRA quienes no tienen siquiera recuerdo heredado de ella? Hablamos mucho de la necesidad de la memoria, del recordar para no repetir, pero parece que se nos va olvidando, los recuerdos se van perdiendo como en una rueda de desmemoria que pasa de generación en generación, degenerando los recuerdos comunes de las sociedades modernas.

Nuestros abuelos sufrieron en sus carnes las guerras, primero la española, después la segunda guerra mundial, supieron que significaba la palabra en su más horrible esplendor. Una vez pasado el horror, vivieron para recordarlo, sus hijos crecimos con ese recuerdo, mientras nos enseñaban qué significaba la palabra libertad. Tuvimos la responsabilidad de transmitirlo a nuestra propia descendencia, hijos y nietas que debían conocer para no repetir, sin embargo habían nacido en un mundo totalmente distinto, donde la palabra guerra sólo significaba videojuegos o tirarse globos de agua en verano y donde la Libertad es un derecho y no un privilegio.

Libertad, tan maltratada en los últimos tiempos, aquello que un día fue el derecho a expresar las propias ideas, el derecho de mujeres y hombres a ser iguales, independientemente de su origen, color de piel, religión o ideales, Libertad, aquella que nos trajo la democracia, por aquella por la que a lo largo de los tiempos murieron tantos hombres y mujeres y que hoy se ha convertido en el “derecho” a tomarte una cerveza en plena pandemia mundial.

¿Fracasamos? Para nada, es la rueda de la memoria-desmemoria que sigue girando, no se puede explicar el horror a quien nunca lo ha visto, igual que no se puede explicar la realidad a quien vive en la caverna.

No queremos que cunda la histeria, no se trata de eso, echamos de menos la implicación de la sociedad, todavía parece resonar en algunas calles el “No a la guerra” por la invasión de Irak, y aún recordamos cuando en 1991 la guerra del Golfo nos llevó a casi vaciar las estanterías de los supermercados ¿Por qué ahora es distinto?¿Por qué ahora parece no ir con nosotros?¿Qué ha cambiado?. Es la población, la sociedad la que ha cambiado, somos los mismos pero somos diferentes, nuestra sociedad se ha vuelto frívola y superficial, y se ha encerrado en una burbuja compuesta a base de algoritmos que permiten crear miles de mundos paralelos a la medida de nuestros gustos.

Vivimos en un mundo compuesto de diversas realidades, tantas como personas, cada una creada a nuestra imagen y semejanza dentro de las redes sociales, donde todo es belleza y perfección. En 1991, todos vivíamos la misma realidad y eso hizo que las noticias llegasen a la gente, en 2003, todavía vivíamos en la misma realidad y salimos a la calle bajo una sola voz, hoy cada quien cierra los ojos a la realidad perdiéndose en su propio mundo feliz, ¡si Huxley levantase la cabeza!.

Hoy es la guerra en Ucrania, mañana será otra amenaza, pero cada vez estaremos más lejos, más alejados, más individualizados, mucho más si el desarrollo tecnológico continúa por ese camino que ya llaman Metaverso, si las grandes multinacionales continúan ese desarrollo en el que ya han encontrado beneficios a costa de nuestra sociedad.

Mientras seguimos viviendo a través de una pantalla una realidad creada a nuestro gusto, allá afuera seguirá habiendo guerras, seguirá habiendo injusticias, seguirá saliendo el sol, pero cada vez seremos menos conscientes de ello, cada vez nos importará un poco menos, cada vez estaremos un poco más lejos.

@CPuenteMadera

 

domingo, 6 de febrero de 2022

Cosas del ADN


El paso por el Congreso de los Diputados para su aprobación de la Ley de la Reforma Laboral, ha puesto en evidencia cuál es el ADN de los políticos y de las formas de hacer política en este país. No entraremos en el archisabido proceso muy conocido a estas alturas, pero sí en lo que le rodea. Vaya por delante que la Ley se nos antoja corta, muy corta, "pero bueno es lo que hay" cuando se tienen los votos que se tienen: Anguita solía contar como anécdota que era muchísima la gente que le decía por la calle “¡dales caña, defiende nuestros derechos!” y al ser tanta, él les contestaba “pero… ¿tú a quien votas, porque…?” Y es así, buena parte de la gente que se queja de sus derechos laborales, vota y apoya a quienes se los recorta. En fin, la cosa es que se presentaba una ley Laboral consensuada con sindicatos y patronal, algo impensable hasta hace cuatro días. La ministra Yolanda Díaz, siguiendo el dictamen de su ADN se puso a trabajar a trabajar y a trabajar, y pudo partir en las negociaciones con nada más y nada menos que una ley que recupera derechos perdidos para los trabajadores y trabajadoras y respaldada por ambas y antagónicas partes del ámbito del trabajo.

Entonces, ¿qué iban a decir los políticos de los otros grupos? Pues que les importa tres pepinos si los trabajadores rescatan derechos y lo que piensen las partes interesadas, que dijera lo que dijera aquella Ley, se dedicarían a enredar y a lo que les dicta su ADN: mentir y falsear como venían demostrando, por ejemplo, con el tema de las macrogranjas o como están haciendo actualmente, que prefieren dejar perder fondos de Bruselas, importantísimos para España, antes que reconocer una buena gestión del gobierno de coalición en Europa.

Y así, mientras unos se devanaban los sesos por mejorar la calidad del empleo y llegar a acuerdos sobre ello, los de siempre se pusieron a buscar corruptos y tránsfugas que pervirtiesen todo ello. No les resultó difícil de hallar. Dos tipos que ahora dicen que “se debían a su público” olvidan que por su nombre no hubieran sacado ni dos votos, y que el público a quien votó fue a las conocidas siglas navarras, y ahora quedan a la espera de su recompensa. Es sin duda uno de los actos más despreciables del mundo de la política, pero es ADN de la derecha.

Con respecto a Abascal, ya se lo ha dicho un diputado, su ADN es claro: ¿se hablaba de derechos y de trabajo? ¡pues no se va! El señor apareció por el Congreso ya finalizando el debate más allá de las 12,00 hrs. Y también apareció por allí corriendo, como un nuevo Lázaro, el que se equivocó al votar desde casa porque estaba enfermo. Nada sana más que cagarla y tener que cumplir con el partido.

También digna de comentar la postura de quienes se hacen llamar Esquerra. Cada cual a lo suyo, y ellos aquella máxima de ayuntamiento franquista de “¿y de lo mío qué?” se lo tienen muy bien aprendido. Poco o nada les importa un currela de Calatayud mientras ande cerca un señorito de la burguesía catalana. No lo pueden evitar, es su ADN.

¿Y ahora? Pues cada cual a su ADN, unas y unos seguirán trabajando, y los de siempre a mentir, a hacer como que no se dan cuenta de la claridad de la normativa sobre las votaciones, a hacer querer ver que la torpeza de su diputado o la corrupción de unos tránsfugas (valga la redundancia) deben primar sobre lo legítimo. A lo suyo, vamos.



@CPuenteMadera


jueves, 20 de enero de 2022

¿ETIQUETA VERDE?


Cuando empezó a fraguarse la actual Unión Europea, ya advertimos de lo que podría ocurrir: que se construyera una Europa para y por los mercaderes, aparcando y olvidando la creación de una entidad política social y de los pueblos. El tiempo nos ha dado la razón, las instituciones europeas, en multitud de sus decisiones avanzan hacia un modelo mercantilista y de negocio lucrativo de unos pocos.

Lo último de lo último es la propuesta de la Comisión Europea que quiere que la energía nuclear sea considerada como “una energía verde”, al menos hasta 2045. La propuesta para que salga adelante tendrá que ser aprobada en el Europarlamento y en el Consejo Europeo, y el proceso se prevé complicado. La “intención” es descarbonizar la producción energética y cumplir el compromiso europeo de reducir un 55% las emisiones de gases con efecto invernadero en 2030 respecto a los niveles de 1990. El objetivo final es reducir a cero las emisiones en 2050, fijado en el Pacto Verde de la UE. Pero no somos ilusos, pues con esta propuesta, la CE pretende que la industria nuclear reciba una financiación que de otra manera no lo conseguiría.

Se quiere presentar a la energía nuclear como "limpia" y que no emite CO2 y, por tanto, puede ser una solución al cambio climático. Pero al afirmar esto se miente de forma deliberada y se evita decir que, considerando todas las fases del ciclo nuclear, que son la minería del uranio, la fabricación y el enriquecimiento del combustible nuclear, la construcción de las centrales, la gestión de los residuos radiactivos, etcétera, la nuclear emite más CO2 que cualquiera de las energías renovables.

Tampoco podemos obviar que la consideración de la energía nuclear como “energía verde” parece olvidar, por un lado, los riesgos intrínsecos a esta fuente de energía, con los desastres de Chernobyl en 1986 y Fukushima en 2011 en el recuerdo, además de la necesaria gestión de los residuos nucleares, peligrosas sustancias que mantienen su letal radiactividad durante milenios.

Según un reciente informe, World Nuclear Industry Status Report, las nuevas plantas eólicas y solares compitieron con las nucleares y demostraron ser eficientes en términos de costes. El coste de generación de energía solar oscila entre los 36 y los 44 dólares por MW/h, el de la eólica terrestre entre 29 y 56 dólares por MW/h y el de la energía nuclear asciende a entre 112 y 189 dólares por MW/h. España mantiene aún cinco plantas y siete reactores nucleares, que producen, según el informe de Red Eléctrica para el cierre de 2021, el 20,6% de la energía nacional frente al 46,6% de las renovables. Luego, ¿por qué se apuesta por la energía nuclear?

Lo que se esconde tras la energía nuclear no es más que un modelo energético especulativo que pretende, con dinero público, enriquecer indiscriminadamente a las empresas eléctricas y a la gran banca, propietaria de ellas y de las grandes constructoras, futuras adjudicatarias de las obras de las nuevas centrales. Si se cataloga a la energía nuclear como verde, se va a detraer inversiones de lo que realmente importa: las renovables.

Si una actividad es calificada en Europa como sostenible podrá acceder a la financiación de los fondos verdes comunitarios y a los préstamos del Banco Europeo de Inversiones, y a las ventajas legales y fiscales asociadas. Si no es sostenible, tendrá que acudir a los mercados financieros con un coste mucho mayor. Y es que el negocio energético no lo sería sin las ayudas públicas.

La sola iniciativa privada nunca hubiese construido una nuclear, necesita dinero de las arcas públicas, mucho dinero. Por eso la pretensión, una vez más, de utilizar fondos europeos que deben ir dirigidos al sector de las renovables para rehabilitar las nucleares, empezando por las francesas, principales impulsores de la etiqueta verde, junto a los grandes “lobbies” del sector.

La energía nuclear es incompatible con un modelo energético sostenible: no es económicamente eficiente, ni socialmente justa, ni medioambientalmente aceptable. Apoyamos las declaraciones del doctor Mario Ortega, que afirma que considerar la energía nuclear como verde es anticientífico, antiecológico y antidemocrático.

Tengamos presente que la energía nuclear no produce riqueza colectiva, produce sólo beneficio empresarial. El territorio que la acoge es, simplemente, un contenedor de riesgos. Por tanto toca movilizarse para detener esta propuesta irracional, que nada tiene de “verde”, que va en contra de la Europa social, sostenible, de los pueblos y de las personas.

¿Energía Nuclear? No, gracias.



@CPuenteMadera



viernes, 7 de enero de 2022

CARTA DE PABLO CASADO A LOS REYES MAGOS

 

Queridos Reyes Magos:

Perdonad que no os haya escrito antes, pero es que el gobierno socialcomunistafiloetarrabolivariano, que nos odia muchísimo a mí y a España, me envió un coronavirus para asesinarme y he estado un poco malito. Pero no os preocupéis, majestades: ni Herodes pudo con el Niño Jesús, ni Pedro Sánchez podrá conmigo.

Bueno, a lo que íbamos. Este año me he portado muy bien. Se me ha escapado alguna palabrota, como el “coño” del otro día en el Congreso, y he soltado alguna mentirijilla, pero todo ha sido por el bien de España (notaréis que digo mucho esta palabra, pero es la manera que tenemos los patriotas de disimular nuestros pecadillos, jeje…). No hace falta que me traigáis más títulos universitarios ni más másteres. Tampoco os molestéis en traerme el libro de Cayetana. Es una resentida peor que Judas. Me conformo con que me dejéis lo siguiente junto a mis zapatitos:

  • Una bandera gigante de España, la más grande que haya. Si con ella puedo cubrir la sede entera de Génova, mejor.

  • Una goma mágica para borrar los casos de corrupción de mi partido. No os imagináis qué brasa me pegan con ese tema, que en el fondo es cosa del pasado. Yo no había nacido cuando ocurrió todo eso de la Gürtel, la Kitchen… y demás zarandajas.

  • Un pegamento fuerte para echarlo en el límite de Cataluña y el País Vasco y garantizar así la unidad de España. No sé cómo nadie lo había pensado antes.

  • Un disfraz de Hernán Cortés, porque, después de que haya ganado Boric en Chile, igual los españoles tenemos que llevar otra vez la civilización a esos salvajes americanos.

  • Una reproducción exacta del brazo incorrupto de Santa Teresa. Es para llevárselo al papa Francisco, a ver si se convierte a la fe verdadera. Por si no lo sabíais, se ha vuelto judío y masón, que diga, comunista y etarra, y eso no podemos consentirlo en España. Por mucho que les pique a esos rojos quemaiglesias, nuestra patria sigue siendo “la ·reserva espiritual de Occidente”.

  • Un detector de misas franquistas que pite y encienda una alarma cuando pase a una ceremonia religiosa en homenaje al Caudillo. Hace poco me colé sin darme cuenta en uno de esos actos y luego me pusieron verde. Se conoce que los 20N se me nubla la vista y se me taponan los oídos.

  • Una máquina de última generación de fabricar bulos, porque con las actuales no damos abasto y tenemos en perspectiva al menos dos elecciones autonómicas.

Y para mí con estos sencillos regalos es suficiente. Ya veis con qué poco me conformo. Sin embargo, para España me gustaría pediros algo más. No sé si es exactamente de vuestra competencia, o si eso lo lleva otro departamento celestial, pero… si pudieseis bloquear una temporadita los 10.000 millones de los fondos europeos de recuperación, os estaría infinitamente agradecido. Yo y mi partido estamos haciendo todo lo posible para evitar que lleguen, me he recorrido media Europa echando pestes de España (que diga, del gobierno socialcomunistafiloetarrabolivariano), pero no hay tutía. Y ya que os ponéis, ¿no podríais empeorar un poquito las cifras del paro? Dijimos que la subida del salario mínimo interprofesional sería una debacle para el empleo y ahora no sabemos dónde meternos. ¿Por qué no lo intentáis, al menos? Os lo pido porque no pido para mí (“el mío beneficio”, que diría M. Rajoy), sino, una vez más, por el bien de España. Nosotros todo lo hacemos por el bien de España.

En fin, me despido. Saludadme a la vuelta a vuestro colega Juan Carlos. Decidle que yo y mi partido lo admiramos y lo comprendemos perfectamente. Por favor, no le digáis a Santi (el de las chaquetas “empestiñás”) que he hablado con vosotros. No le gustan nada los extranjeros.

Hala, un besito. Buen viaje.

Ay, ¡y se me olvidaba! Aprovechando que sois especialistas en juguetes: ¿podríais quitarle las pilas a Isabel Díaz Ayuso? Porque Isabel Díaz Ayuso va con pilas, ¿no?



@CPuenteMadera