sábado, 21 de noviembre de 2020

Sáhara libre, ¡ya!


La situación del pueblo saharaui es tan conocida como triste: abandonados por España desde 1975 y oprimidos por los invasores marroquíes, sufren el olvido de la comunidad internacional y la inacción de la ONU para que en el Sáhara se cumpla el derecho internacional y se celebre un referéndum de autodeterminación ya aprobado legalmente.

Como la comunidad internacional ignora, desde hace casi medio siglo, las justísimas reclamaciones saharauis, estos decidieron manifestarse pacíficamente bloqueando el paso fronterizo entre el Sáhara y Mauritania. Y Marruecos, impunemente, ha utilizado sin pudor su ejército para atacar a los civiles desarmados y desalojarlos del puesto fronterizo. ¿Ha habido alguna acción internacional, alguna presión seria por parte de la ONU, o de la Unión Europea o de España, para detener esa agresión? Ninguna. ¿Van a hacer algo para obligar a Marruecos a detener la represión y cumplir la legalidad internacional? O, mejor, ¿qué tiene que pasar para que alguna vez hagan algo efectivo y obliguen a Marruecos a cumplir la ley?

A la UE no le cuesta mucho aprobar sanciones contra terceros países por motivos menos graves de los que podría acusarse a Marruecos: invasión, agresión, violación de derechos humanos, incumplimiento de las normas internacionales… Hay casi 25 países del mundo que padecen estas sanciones de la UE, pero Marruecos no aparece en la lista. ¿Por qué? ¿Cómo pueden los gobiernos europeos, y especialmente los españoles, mirar constantemente hacia otro lado ante las violaciones a los derechos humanos que se cometen a las puertas de Europa, con ciudadanos que tenían la consideración de ciudadanos españoles, como lo eran los saharauis?

¿Qué sucederá ahora si el Frente Polisario ejerce el principio de legítima defensa contra los ataques del ejército marroquí, consentidos por occidente? ¿Tiene que reabrirse un conflicto bélico para que se obligue a Marruecos a aceptar la legalidad? ¿O ni siquiera será así? ¿Se tolerará que se abra un escenario de guerra en el que el ejército marroquí acentúe el sufrimiento de los saharauis, que malviven en campos de refugiados desde hace casi dos generaciones?

Podría parecer que nuestro artículo formula más preguntas que respuestas, pero, modestamente, no es así. Las respuestas están claras y forman parte de los valores que la ONU y la UE y la Constitución Española dicen defender: respeto a la ley y respeto a los Derechos Humanos. Apenas unos cientos de kilómetros al sur de donde vivimos hay un pueblo con el que estamos en deuda y que está sufriendo agónicamente desde hace décadas. No podemos tolerar que los gobiernos españoles sigan siendo cómplices de la injusticia: ¡Sáhara libre, ya!


@CPuenteMadera


domingo, 15 de noviembre de 2020

Nuevo servicio: FMI Translator®

El FMI, Fondo Monetario Internacional (Fondo Monetario Interesado, Fondo Mentiroso Internacional o Fondo para las Minorías Ilustres según otros) es una institución financiera internacional que vela por el orden del capitalismo en todo el planeta, con sede en Washington D. C. Dictamina cómo los ricos deben ser más ricos para que el resto pueda sobrevivir de sus migajas. Sin ricos no hay migajas y a todo el mundo le va mal. Si al capitalismo se le va la mano en exceso (pero mucho) solo entonces, aportará paños calientes para que todo siga como siempre y la gente no se soliviante más de lo normal.

Es un organismo en el que se reúnen unos señores con salarios de muchos ceros, para emitir informes más previsibles que un tránsfuga de Ciudadanos, que demuestren que hay que endurecer las condiciones de los más desfavorecidos. Recientemente ha emitido uno sobre España. Contiene 11 puntos, fáciles de imaginar.

Aquí y ahora, por si el lenguaje no fuera del todo claro, les ofrecemos el servicio de traducción en línea “FMI Translator®”, un servicio gratuito de traducción FMI/castellano que le aclarará qué hay detrás de los textos del FMI. Nos disculpan si hoy, nos centramos en los tres puntos que más han llamado la atención a la ciudadanía española.

1. Texto del FMI: Revalorizar las pensiones al IPC puede ser peligroso.

1. Traducción por FMI Translator®: ¡A ver si ahora los que estamos forrados vamos a tener que apoyar a quienes durante toda su vida han hecho posible nuestra fortuna! Empobrezcamos a los pensionistas.

2. Texto del FMI: Resulta "crucial preservar el espíritu" de las reformas laborales del anterior gobierno, los futuros incrementos salariales deberían seguir al crecimiento de la productividad, y entonces, sí a los aumentos de los salarios

2. Traducción por FMI Translator®: A ver si nos enteramos: mantengamos la línea de las reformas laborales donde se sacrifique todo derecho del trabajador, y solo entonces y si cada vez somos mucho más ricos, subiremos salario según IPC.

3. Texto del FMI: Un incremento pronunciado del salario mínimo interprofesional pondría en peligro las oportunidades de empleo de los menos cualificados y de los jóvenes.

3. FMI Translator®: ¡Lo queréis todo, los pobres no tenéis hartura! ¡Que haya un salario mínimo digno, que trabajen incluso los menos cualificados (que tanta falta nos hacen y tanto nos resuelven) y además también los jóvenes! Elijan por favor, elijan, o unos u otros, pero aquí todo el mundo no puede aspirar a trabajo y retribución digna.

Y bueno, hasta aquí una prueba de este nuevo servicio tan útil para la comunidad. Es gratuito, y también tenemos los nuevos modelos “Presidentedelbancodeespaña Translator®” y “Bancocentraleuropeo Translator 2.0®” ¡No deje de probarlos!



@CPuenteMadera


domingo, 8 de noviembre de 2020

LA LIBERTAD EN LOS TIEMPOS DEL CORONAVIRUS


Hay dos conceptos de libertad.

 

Uno procede de la Ilustración y adquiere rango legal con la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789: “La libertad consiste en poder hacer todo aquello que no dañe a un tercero.” Así de simple. Nuestros actos no pueden perjudicar de ningún modo a los demás. Por otro lado, la libertad por sí sola no es suficiente para alcanzar la plenitud individual y colectiva. Es necesario referenciarla a otros dos valores (la igualdad y la fraternidad) para que realmente cobre sentido. Es decir, somos libres solo entre iguales. Somos libres solo cuando los demás también son libres y todas las personas (independientemente de la raza, el sexo, el origen…) nos percibimos como hermanas y obramos en consecuencia. Esta tradición intelectual dio lugar, por ejemplo, al pensamiento republicano y al humanismo socialista, y, en cierto modo, está presente en todas las causas justas (feminismo, ecologismo, anticolonialismo, LGTB…) que hoy día siguen abiertas.

 

La otra forma de concebir la libertad proviene más o menos de la misma época. Por aquel entonces, un tal Adam Smith afirma que los individuos son esencialmente egoístas y solo actúan en “su propio beneficio” (“el suyo beneficio”, que diría M. Rajoy). Por eso, para no contradecir la naturaleza humana, las instituciones políticas deben “dejar hacer” y limitarse a garantizar la propiedad privada. A todo ello se suma, un poco después, la publicación de la teoría evolucionista de Darwin, que algunos trasladan automáticamente a las sociedades humanas. Y de esa explosiva combinación surge la tormenta perfecta: la legitimación del enriquecimiento personal a cualquier precio y de la explotación del hombre por el hombre como un proceso normal en el marco de la evolución de nuestra especie. O sea, partiendo de esos principios, los empresarios, en el siglo XIX, eran libres de contratar obreros para trabajar doce horas por un sueldo miserable que apenas les daba para sobrevivir; y si se trataba de obreras, eran libres de pagarles la mitad que a sus compañeros. A su vez, los estados de la época eran libres de masacrar continentes enteros en libre competencia con el resto de naciones civilizadas. La desigualdad, la pobreza, el sufrimiento, el saqueo, el genocidio… no serían más que “efectos colaterales” de la libertad y el progreso.

 

Pues bien, cuando los manifestantes de extrema derecha gritan “libertad” en sus concentraciones negacionistas, lo hacen en este último sentido. Para ellos la libertad es el derecho de obtener satisfacción personal a costa de lo que sea: la salud, el bienestar e incluso la vida de los demás. Es la libertad del señorito para pagarles cuatro perras a los temporeros y dejarlos tirados sin alojamiento. Es la libertad de la señorona para humillar a su personal de servicio por una mota de polvo. Es la libertad del abusón para extorsionar a su antojo a sus compañeros y compañeras de clase. Es la libertad del supuesto machote para apalear homosexuales, lesbianas, personas trans… Es la libertad del cobarde para ensañarse con los niños y niñas no acompañados. Es la libertad de ciertos miembros de la familia real para tirar de tarjetas black y vivir como zánganos. Es la libertad de las grandes corporaciones para deslocalizar sus empresas y llevarlas a países donde puedan pagar salarios de mierda, no exista legislación medioambiental y los sindicatos estén prohibidos. Es la libertad de la industria armamentística para vender muerte a gobiernos tiránicos por un módico precio…

 

En fin, vivimos tiempos de dolor e incertidumbre. Nos encontramos profundamente desorientados. Las ideologías no siempre nos resuelven. Los partidos políticos frecuentemente nos decepcionan. La ciudadanía está más desmovilizada que nunca. Pero no cabe duda de que tendremos que optar entre los dos modelos de libertad que aquí hemos referido. Nos va la vida en ello. Hoy ya sabemos que Trump ha sido derrotado en las urnas. Estamos contentísimos, pero tras la esquina siguen acechando “la noche y la niebla”. No será que no lo advertimos.


@CPuenteMadera



viernes, 30 de octubre de 2020

¿REELECCIÓN? NO, GRACIAS

Parece que han pasado siglos y tan solo han transcurrido cuatro años desde las pasadas elecciones presidenciales estadounidenses, cuando la bestia parda e ignorante de Trump, contra todo pronóstico, alcanzó la jefatura de la nación más poderosa del planeta (con el permiso de China) ¡Qué largo se nos ha hecho!

Un nuevo “vigía de occidente” salió a escena con un populismo desmesurado, con una deplorable presidencia que ha profundizado el enfrentamiento y la desigualdad nacional e internacional. A la Casa Blanca, en el 2016, llegó un inesperado cafre neofascista que se jacta de su misoginia, de su xenofobia, de su negacionismo, de su supremacismo y de su insumisión fiscal, entre algunas de sus barbaries.

En muy pocos días, el próximo martes 3 de noviembre, los norteamericanos tienen una nueva oportunidad para rectificar y no caer en el mismo error. Trump debe quedar al margen, fuera de la presidencia de USA. La ciudadanía debe olvidarse de las vísceras, de la caverna, de la peor América profunda. Deben desterrar la incultura, la homofobia, el racismo, el espíritu retrógrado,… donde Trump es el máximo exponente. No olvidemos que este pedazo de carne con ojos será lo que sea, pero quienes lo pusieron en la presidencia de su nación fueron los estadounidenses. Ellos son los responsables de haberlo puesto y los encargados de quitarlo. Ya se le ha visto en infinidad de ocasiones su maldito plumero. Nadie podrá fingir desconocimiento a estas alturas. Hay que pasar página y dar una oportunidad a Joe Biden y a Kamala Harris, sin mucho entusiasmo, pero es mejor apostar por “lo que hay” frente a lo peor.

La hipotética reelección de este descerebrado, un nuevo triunfo de Trump ahora, será un impulso para el fascismo global, algo que no deseamos la mayoría de la humanidad. El pueblo de EE.UU. tiene la palabra, ojalá mande a D. Trump a la papelera o mejor que lo envíe por correo aéreo a vivir en el casoplón de Abascal. Es el momento de votar con la razón, aunque la estupidez de algunos no tiene límites y solo personas con mente tan corta y ética tan deplorable como la del personaje, pueden sentir admiración por el actual presidente norteamericano.

Toca humanizar el planeta y empezar a dar cambios locales para lograr, poco a poco, avances en la lucha por unos ideales democráticos universales. El pueblo norteamericano no debe permitir la reelección del fascismo criminal que representa la administración Trump, que ha sido capaz de la militarización para resolver disputas sociales, como lo ocurrido en Wisconsin, que para “aplacar” las protestas sociales por la injusticia racial, envió a la Guardia Nacional. ¡Esperpéntico!

El neofascismo que representa el ultra de Tump es un instrumento al servicio de la clase capitalista para arrebatar cualquier migaja a la clase trabajadora y liquidar el mínimo atisbo de organización política y sindical obrera que pueda amenazar a este capitalismo salvaje y poner en riesgo sus intereses. A los ultras como Trump hay que dejarlos fuera de juego, el momento para esto le ha llegado al pueblo estadounidense. El 3 de noviembre está ya aquí, desde esta humilde tribuna deseamos al pueblo norteamericano mucha suerte y acierto en la elección. Nos va mucho en juego a toda la ciudadanía de esta aldea global.

¡La lucha sigue!


@CPuenteMadera



sábado, 24 de octubre de 2020

Contra Aaaaaaaaaaaaaaaaa…


Nuestro artículo es contra Aaaaaaaaaaaaaaa… ¿Aaaaaaaaaaayuso? Ayuso, ya saben, la presidenta que quiere que para que confinen Madrid tienen que confinar a todos los demás, pero luego a todos sí pero a Madrid no, y que protesta contra el estado de alarma en Madrid y al mismo tiempo pide el toque de queda en Madrid, pero cuando llega la reunión interterritorial de Sanidad dice que toque de queda en Madrid no. Ayuso, sí, ella… pero, no, nuestro artículo no es contra Ayuso.

Nuestro artículo es contra Aaaaaaaaaaaaa… ¿Áaaaaaaaaaalvarez de Toledo? Ella, doña Cayetana, la que esta semana había dicho que no al no de los suyos, pero luego al final ha dicho que no al sí de los otros, o sea que no dijo que no al no hasta el final… lo que tenemos que reconocer que nos deja más perplejos que lo perplejo que el jueves se quedó otro A., pues solo sabíamos que ella afirma que no es imprescindible que las mujeres digan sí para que se entienda que un sí es un sí, pero su señoría no había ilustrado a estos pobres ignorantes sobre la negatividad contradictoria… bueno, menudo lío, dejémoslo… pero, no, no es Álvarez la que nos inspira estas líneas.

No, nuestro artículo es contra algo más grande y peligroso que Ayuso y doña Cayetana juntas: nuestro artículo es contra Aaaaaaaaaaaaaa… Amazon. Sí, ya lo sabemos: que levante la mano quien no haya pedido nada a través de Amazon, nosotros los primeros. Pero que levanten la mano también todos aquellos que, a raíz de la crisis provocada por el COVID, se han dado cuenta de cómo, casi imperceptiblemente, a golpe de un clic, los grandes se hacen cada vez más grandes destruyendo a los pequeños que nos rodean, en ocasiones simplemente por nuestra comodidad como consumidores.

El manifiesto Contra Amazon, de Jorge Carrión, alcanzó eco mundial justo antes de la extensión de la pandemia, explicando siete razones por las que un ciudadano amante de los libros y la democracia debería desconfiar de esta multinacional. Vamos a analizarlas… pero, ay, se nos acaba el tiempo y el espacio, así es que volveremos contra Amazon en otro artículo, porque en este no queríamos dejar pasar la ocasión de despedirnos de otro Aaaaaaaaaaaaaaaaaa… sí, este sí, este sí que es Abascal.

Por si no lo conocen, Abascal es un señor que nos quiere gobernar y al que el PP le seguía la corriente, mientras afirma y repite a la gente que para nosotros sería mejor vivir bajo la dictadura franquista. Pero este no es un artículo contra Abascal, no, es solo una despedida: ya no hace falta estar contra él porque ahora, según el centrista Casado, Abascal es ya solo un montón de escombros que pasará a la historia sin pena ni gloria patria. Casi nada… ¡y ojalá! Allí, finalmente, en el limbo histórico al que lo ha mandado el Parlamento español, Abascal podrá descansar de su fatigosa lucha contra la mayoría de los españoles, y tendrá un montón de tiempo para pedirse libros laudatorios sobre Franco y otras malas hierbas. Por Amazon, por supuesto.



@CPuenteMadera


domingo, 18 de octubre de 2020

LADRAN, LUEGO…



Cuando nos da por pensar qué sería de la gente más humilde y en general de la mayoría de los españoles y las españolas, si con la que está cayendo no hubiera un marcado apoyo a los trabajadores, y por el contrario el gobierno trabajara exclusivamente para quienes más tienen, en la justificación de que de sus migajas, comerían los demás, se nos pone el vello de punta.

Claro, que las cosas se hagan así no gusta a algunos, y en esas que el jueves, se presenta una moción de censura al gobierno. Estupendo sin duda, ladran señal de que cabalgamos. Por cierto, hacemos aquí un inciso para aclarar que dicha frase jamás se dijo en El Quijote. Era empleada por Ruben Darío para ignorar a quienes le criticaban por ser mestizo, y él había añadido inexplicablemente un Sancho (Si los perros ladran, Sancho, es señal que cabalgamos) a la frase original que realmente era de Goethe, concretamente de su poema Ladran (Kläffer, 1808).

A estas alturas, aún no se sabe la postura de algunos grupos al respecto. Por ejemplo, el mismísimo PP, no apoyará, pero duda si dejarle claro a don Santiago que para ellos es un mindungui, o pasarle la mano por el lomo, que nunca se sabe cuándo hará falta. Sí parece que se va disipando la idea de que personalidades como Belén Esteban o Bertín Osborne, entre otros personajes culturales y políticos, graben un vídeo de apoyo al grito de “¡¡Viva el voto de censura!! ¡¡Viva!!”

A propósito de las intenciones de los patriosuizos. ¿Saben algunos que, según la Constitución, en una moción de censura no solo se echa a un presidente, sino que se elige al que la presenta? ¿La solución es, tras un previsible debate hostil, elegir a la rabia y al odio? Estamos convencidos que los ultramontanos con su iniciativa solo desean la vuelta al pasado más rancio.

Mientras, desde el gobierno seguirán tomando medidas pensadas en toda la comunidad, en la globalidad. De apoyo a parados, trabajadores, a los autónomos y pequeños empresarios, haciendo malabares entre intereses sanitarios (fundamentales) y económicos (inaparcables). Sin duda se podría hacer mejor, sin duda cada cual tiene su receta, pero no es momento de ascuas y sardinas y, por desgracia, esto es algo que se está viendo demasiado.

Así ya se priorizan intereses de partido sobre los de la comunidad: no acepto un gobierno legítimo porque no es mi gobierno, no asumo políticas de Estado porque así daño al gobierno (a costa de dañar a esa España de la que tanto les gusta vanagloriarse), no renuevo el Consejo General del Poder Judicial porque no pongo a los míos, etc., etc. La estrategia es vieja: cuanto peor para los españoles, mejor para mí.

Lo dicho, sin duda se podría mejorar, pero menos mal que todo esto nos ha pillado con gente que tiene puesta la mente en los ciudadanos y no en su ombligo y ni en el de su amo.



@CPuenteMadera















domingo, 11 de octubre de 2020

ANA CON “A”



Pues, nada, aquí estamos de nuevo. Nos retiramos a nuestros aposentos hace ya unos meses, pero el mundo parece haber cambiado poco. Ahí sigue el coronavirus haciendo de las suyas. Ahí sigue el rey emérito en los Emiratos, rodeado de lujo y podredumbre. Ahí sigue Díaz Ayuso lloriqueando por las esquinas, como una niña caprichosa. Ahí sigue el energúmeno de Trump anunciando que no aceptará una derrota en las elecciones y llamando a los grupos neonazis a la insurrección. Ahí siguen decenas de temporeros viviendo a la intemperie en nuestra propia ciudad, sin otro auxilio que el de algunas organizaciones solidarias y algunas entidades benéficas… Bueno, de todo ello, y de muchas cosas más, iremos hablando en próximas entregas.

Porque hoy, en el entorno del 12 de octubre, queríamos aprovechar para dar las gracias a todas aquellas personas que, de un modo u otro, se enfrentaron a la voracidad insaciable de los conquistadores y lucharon por la dignidad de los pueblos originarios: desde Gonzalo Guerrero, que combatió a Pedro de Alvarado y murió tatuado como un guerrero maya, hasta la activista hondureña Berta Cáceres, asesinada por su tenaz oposición a la construcción de un mega proyecto hidroeléctrico, pasando por Túpac Amaru, Sandino, el Che y tantas y tantas otras personas y colectivos… Esa es la gente que hoy queremos conmemorar. El resto se lo dejamos a la cabra de la Legión y sus palmeros.

Al respecto, es justo recordar que, aunque la iglesia como institución justificó los abusos de la conquista, una parte importante de quienes se pusieron del lado de los más débiles procedía de sus mismas filas. Como fray Antonio de Montesinos, que ya en 1511 advirtió al mismísimo Diego Colón de que se encontraba “en pecado mortal por la crueldad y tiranía que usáis con estas gentes”. Como fray Bartolomé de las Casas, que unos años después denunció cómo los españoles con “estas ovejas mansas” no hicieron otra cosa que “despedazallas, matallas, angustiallas, afligillas, atormentallas y destruillas (…)”. Había que ser muy valiente para alzar la voz, proclamar la verdad desnuda y enfrentarse a los dueños del mundo, porque siempre lo más fácil es callar y obedecer. Pero su ejemplo sembró, y de aquellas semillas rebeldes nació, unos siglos más tarde, la Teología de la Liberación. Nacieron Ignacio Ellacuría, Óscar Romero, Pedro Casáldáliga, Ernesto Cardenal, Leonardo Boff, María López Vigil… Y nació, en resumen, toda una legión de hombres y mujeres que, como afirmó Salvador Allende, reivindicaba “al Cristo que echó a los mercaderes del templo”. Mientras otros cacareaban desde sus mecedoras, esta iglesia militante bajó al barro de la miseria extrema, comió el pan de los pobres, trabajó codo con codo con los más humildes, participó de proyectos políticos y sociales transformadores y llegó a constituir una amenaza tan severa para el poder establecido, que la lista de sus mártires haría interminable este artículo. Y eso merece un respeto.

En fin, quien nos conoce sabe que nosotros somos más bien “herejes”, y que defendemos una visión materialista de la historia y esas cosas, pero hoy queríamos mostrar nuestro reconocimiento y nuestro agradecimiento a todas esas personas que interpretaron el evangelio como una herramienta para la liberación de la humanidad. Pero no solo porque se aproxime el 12 de octubre, eso nos da igual, sino porque recientemente nos ha dejado Ana Bañón, una cristiana de base a la que admirábamos y queríamos un montón. Ana fue una de las fundadoras de la comunidad El Olivo, y pertenecía a Justicia y Paz. Fue en las listas municipales de Izquierda Unida en 1999. Colaboró con todas las causas justas. Defendió siempre a los más débiles. Junto a Ángel, su esposo, educó a sus siete hijos/as en la bondad y la solidaridad. Vivió de forma cordial y generosa hasta el final. Si existe el cielo, nadie lo merece más que ella. Mientras tanto, su nombre quedará escrito para siempre en nuestros corazones con “a” de amor: amor por la vida, amor por la verdad, amor por la justicia, amor como un profundo compromiso con los demás… Sin duda, las formas de la eternidad son infinitas.


@CPuenteMadera