domingo, 12 de febrero de 2023

Picoteando…


Vamos con un nuevo tutti-frutti de esos que de vez en cuando nos marcamos en Puente Madera cuando son muchos temas los que queremos tocar:

  • Se acerca el 14 de febrero. PP y Vox lo saben y ya preparan sus regalitos mutuos. Venga… no lo ocultéis, que lo sabemos…

  • Lo del Ayuntamiento de Madrid con el callejero es de hacérselo mirar, pues hacen como la canción esa: cuando la sociedad española cree haber dado un pasito p’alante retirando nombres que homenajean lo que mundialmente es reconocido como barbarie, ellos se encargan de poner el pasito p’atrás volviendo a colocar las placas. Vergonzoso, pero claro, la lucha por conseguir el puñado de votos de los odiadores, tiene estas cosas.

  • Y hablando de las calles de nuestro “pueblo” (Albacete): el Ayuntamiento aprobó en diciembre una moción para suprimir definitivamente los vestigios de la dictadura. ¿Cuándo van a empezar? O sea, ¿cuándo se van a decidir a cumplir con la ley? ¿O es que el PSOE local también le quiere hacer cucamonas a la extrema derecha?

  • Y ya en esto de contar votos, parece que el PSOE tampoco anda mal. ¿Cómo si no se puede explicar el hecho de que justo tras las (acostumbradas) protestas (a todo) de la derecha se hayan planteado una propuesta de reforma a la Ley del “solo sí es sí”, que ya había sido acordada e incluso pasada por Consejo de Ministros y aprobada por el mismísimo Ministerio de Justicia? Eduardo Madina, ha puesto el dedo en la llaga: “esto es querer dejar sola a Irene Montero en la legislación de una ley que parece que se la ha inventado ella un día apretando un botón y colocándola ella en el BOE”

  • Parece que al señor Casado han tenido que ponerle en vena varios “primperanes”: “más que una puerta giratoria aquello parecía una centrifugadora” ha declarado el exlíder del PP.

  • Huelga decir que la medicación le ha sido puesta en una clínica privada, a la sanidad pública, ¡ni agua!

  • Huelga decir que decir huelga (decir) aumenta el mareo y las náuseas del PP.

  • El sátrapa de Putin parece que no esperaba que una exageradísima neutralidad antibelicista del resto de países armase hasta los dientes a Ucrania: pero cuesta creer que sea tan inocente. Mientras, lo de siempre, unos acusan a los otros de lo peor (armas químicas, misiles en territorio ajeno…) y los otros acusan a los unos. Los unos o los hunos, que el mismísimo Atila sería feliz en estos revueltos tiempos.

  • Lo del amor correspondido entre la derecha extrema y la extrema derecha no es una simple imaginación nuestra ¡No, qué va! Desde el ayuntamiento de Zaragoza (uno de los de mayor poblacion en nuestro país) nos llegan hasta La Mancha los sonidos de los arrumacos, besitos y demás caricias que se han repartido entre el PP y Vox, para aprobar recientemente los presupuestos municipales de 2023 en la capital maña. Y es que no lo pueden negar, son cachorros voraces de la misma camada, y se entienden divinamente.

  • Por cierto y para acabar como empezábamos: El 14 de febrero los grandes almacenes celebran el Día de S. Valentín, es decir, el llamado Día de los enamorados. Pero ojito al parche, porque ese mismo 14 de febrero también se celebra el Día mundial de las cardiopatías congénitas, el Día mundial de la Energía y el Día europeo de la salud sexual. Sin comentarios, os dejamos unos segundos para darle vueltas que seguro que esta vez el humor corre de vuestra cuenta.

 

@CPuenteMadera


viernes, 27 de enero de 2023

EL TESORO DE AROLSEN

El 2 de abril de 2022, Juan Ocaña estaba feliz. Había hecho un largo viaje desde Marsillargues (Francia) hasta Albacete. Casi mil kilómetros. Pero merecía la pena. El Ayuntamiento de Albacete iba a instalar ese mismo día 25 stolpersteine, o “piedras de la memoria”, como homenaje a los veinticinco albaceteños deportados a campos de concentración nazis tras la Guerra Civil. Entre ellos se encontraba José Ocaña García, su padre, que entre 1941 y 1945 había recorrido los campos de Mauthausen, Gusen y Ebensee, donde fue liberado. Ahí es nada: casi cinco años de esclavitud, miseria y torturas por haber defendido la legalidad democrática en España. Habían tenido que pasar casi cincuenta años desde la muerte del dictador para que su nombre figurase en un lugar público de su ciudad. ¡Casi cincuenta años de supuesta democracia! Pero, bueno, más vale tardísimo que nunca. Aquella fría mañana de primavera, Juan descendió del coche con el sentimiento de que, por fin, ¡por fin!, se iba a reparar la memoria de su padre. Había merecido la pena esperar. Lo que jamás habría esperado Juan era aparcar en la calle Alcalde Martínez de la Ossa, famoso “divisionario azul” y mandamás franquista que había despreciado y humillado a su familia hasta extremos insoportables por ser “rojos”. O sea, que la ciudad de Albacete estaba homenajeando, a la vez, a las víctimas y a los verdugos. Así ha sido nuestra bendita Transición.

Y así sigue siendo. Nuestro país habla de memoria histórica con la boca pequeña. Somos una democracia acomplejada. En la tapia del cementerio de Albacete donde fueron fusiladas 750 personas entre 1939 y 1948, se levantó hace unos años un monumento “a los que amaron la paz”. ¿Cómo que a los que amaron la paz? ¿Qué es, un monumento a Gandhi? ¿O a Heidi? Nuestra ciudad fue la sede de las Brigadas Internacionales: ¿no sería lógico instalar placas informativas que permitan realizar un recorrido por sus principales localizaciones? En la oficina de información de Toulouse proporcionan a los visitantes un plano con las sedes, lugares de reunión, hospitales, etc. del exilio español. ¡En Toulouse! ¿Por qué no podemos hacer aquí algo parecido? En la plaza del Altozano se conserva un refugio construido durante la guerra. Está abierto al público, pero el lugar está apenas señalado con un folio cogido con papel celo. ¿Es esa la forma de dignificar un hito de nuestra memoria colectiva? Tenemos monumentos a toreros, emperatrices del año catapún y caballos salvajes: ¿para cuándo un monumento dedicado a las víctimas de la dictadura? En el lado positivo, reconforta ver cómo se multiplican las publicaciones relacionadas con el papel de la mujer en la lucha contra el fascismo. Buenos ejemplos de ello son Aquí estamos nosotras de Ana Bascary; De color de amapola, de Lola Alemany; o la recién salida de imprenta Condenadas a muerte, de María de los Llanos Pérez.

Pero hoy es 27 de enero, día de la liberación del campo de Auschwitz y Día Internacional de Conmemoración de las Víctimas del Holocausto. Volvamos al tema de los deportados. Según el Banco de Datos de la Memoria Democrática de la Amical de Mauthausen, 9195 españoles/as fueron deportados a campos nazis, de los cuales murieron o fueron asesinados 5260. De ellos, 176 habían nacido en la provincia de Albacete. Murieron 95. Las cifras fluctúan dependiendo de las fuentes. Aún no lo sabemos todo. Por eso nos parece importantísimo el trabajo que están haciendo Alicia Pérez, investigadora predoctoral, y Antonio Muñoz, investigador del Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad de Lisboa. Ambos están indagando en el Archivo Arolsen y rescatando del olvido a deportados no contabilizados ni en el mencionado Banco de la Amical, ni en la base de datos de PARES (el portal de archivos españoles) que, a su vez, utiliza la información proporcionada por Sandra Checa y Benito Bermejo en su Libro memorial. Españoles deportados a campos nazis (1940-45). Al respecto, Alicia y Antonio ya han descubierto cuatro deportados “nuevos” de la provincia de Albacete: Ramón González García (Yeste), Antonio Rodríguez Bordallo (Caudete), Pedro Picazo Morote (comarca de Letur) y Jesús Milla Serrano (Montealegre del Castillo). Pero su labor no se limita a completar la lista de deportados. También están ayudando a recuperar objetos que les fueron arrebatados al ingresar en los campos de concentración. Algunas familias ya se han reencontrado con esos valiosos recuerdos, donados por el Archivo Arolsen en el marco del programa #StolenMemory (Memoria robada). A su vez, archivos de Asturias, Cataluña, Murcia y Andalucía también han recibido algunos de esos objetos pertenecientes a deportados. Y desde hace un par de años, el reloj y el anillo que le arrebataron las SS al montealegrino Jesús Milla Serrano se encuentran depositados en el Centro de Documentación de la Memoria Histórica de Salamanca. Se enviaron allí cuando aún no se sabía que Jesús era de Albacete. Por lo que respecta a los archivos castellanomanchegos, Alicia y Antonio se han puesto en contacto con la administración regional para obrar de forma similar. De ese modo, por ejemplo, el Archivo Provincial de Albacete podría recibir el anillo de Antonio Rodríguez Bordallo, tal y como desea su misma familia, pero la Junta de Comunidades se niega a aceptar la donación. Nos consta que también ha rechazado el reloj y la pluma del deportado toledano Arturo Casarrubias. Así, sin dar más explicaciones. Es increíble. Estamos a punto de perder definitivamente elementos insustituibles de nuestra memoria colectiva por culpa de un gobierno que no sabe ya qué hacer para ganar el voto de la derecha y de la extrema derecha.

La buena noticia es que aún hay tiempo. La Junta aún puede rectificar. No tiene que irse muy lejos para aprender. Basta con que eche un vistazo a lo que se está haciendo en comunidades vecinas tan poco sospechosas de bolchevismo como Murcia o Andalucía. Por ejemplo, el Archivo General de Murcia organizó en 2021 una exposición con decenas de objetos pertenecientes a deportados. Y el de Andalucía instaló hace unas semanas treinta y dos carteles que relatan la historia de veintitrés andaluces recluidos por el nazismo en campos de concentración. La muestra, que también incluye algunos efectos personales de cuatro deportados, estará abierta hasta el 15 de mayo. Ambas iniciativas guardan relación con el mencionado proyecto #StolenMemory. O sea, que las cosas se pueden hacer bien, aunque solo sea por quedar bien. Porque lo malo no es que Castilla-La Mancha haya despreciado un anillo, una pluma y un reloj. Lo malo, lo peor, lo imperdonable, es que, con ese gesto, la administración regional ha despreciado y ha humillado a las personas deportadas y a sus familias. Porque esos objetos no son simples objetos: son el símbolo de muchas luchas, son el depósito de mucho sufrimiento, son un tesoro de esperanza.

Seguiremos informando.



@CPuenteMadera


 

jueves, 12 de enero de 2023

PODER JUDICIAL: DEMASIADOS PROBLEMAS


Mucho se habla de la separación de poderes en nuestro país. El legislativo, el ejecutivo y el poder judicial caminan, en este frágil sistema, con demasiadas e injustificables intromisiones entre ellos.

Hay hechos gravísimos que resultan insoportables. Hace escasamente un mes se adoptó una decisión inédita en democracia. El Tribunal Constitucional (TC) acordó suspender la tramitación de la reforma con la que el Gobierno quería desbloquear la renovación de parte de sus integrantes, que tenían el mandato caducado. El tribunal de garantías cortó el procedimiento legislativo que se había iniciado en el Congreso y que quedaba en manos del Senado, sin dejar que en esta Cámara Alta se produjera el debate y votación sobre la norma. También es incomprensible cómo la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), máximo órgano de los jueces, lleva más de cuatro años bloqueada por el Partido Popular, que por espurios intereses impide que la democracia funcione en este imprescindible órgano del gobierno judicial. El PP, como un partido antisistema, olvida interesadamente que las leyes actuales indican que las mayorías políticas en el Parlamento, donde reside la soberanía popular, han de tener su reflejo en el Poder Judicial y el Constitucional. Esto va por muy mal camino, pues la renovación del CGPJ, cumpliendo el mandato constitucional, es clave, ya que de él dependen nombramientos que pueden agilizar los procesos judiciales.

Pero algo empieza a moverse. El pasado 24 de diciembre, el CGPJ nombró a los dos magistrados que les correspondía para el Tribunal Constitucional que, junto a los dos elegidos por el Gobierno, facilitaron la sustitución de los cuatro miembros que tenían su mandato caducado en el TC. El intérprete supremo de la Constitución empezará a “trabajar” con su nuevo presidente Cándido Conde-Pumpido a la cabeza; toca remangarse y empezar a resolver con diligencia los deberes acumulados, resolviendo los recursos contra la ley del aborto, la de eutanasia, la reforma laboral, o la ley de educación, entre otras. Deben ganarse su sueldo, por el bien de todas y todos.

En un estado de derecho, es vital que los jueces realicen con independencia su labor, dado que ellos son los encargados de adoptar la decisión definitiva con respecto a la vida, la libertad, los derechos, los deberes y los bienes de la ciudadanía. La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos indica claramente que “la independencia de la judicatura será garantizada por el Estado y proclamada por la Constitución o la legislación de cada país. Todas las instituciones gubernamentales y de otra índole respetarán y acatarán la independencia de la judicatura. Los jueces resolverán los asuntos que conozcan con imparcialidad, basándose en los hechos y en consonancia con el derecho, sin restricción alguna y sin influencias, alicientes, presiones, amenazas o intromisiones indebidas, sean directas o indirectas, de cualesquiera sectores o por cualquier motivo”. ¿Verdad que esto suena a ciencia ficción? O lo mismo es que esta resolución de las Naciones Unidas no es de aplicación en España (¿?).

Recordamos, una vez más, que el barómetro del CIS de julio de 2019 preguntaba sobre el Servicio Público de Justicia en nuestro país, y el 48% de los españoles opinaba que la Justicia funcionaba mal o muy mal. En ese mismo barómetro, el 61% de los encuestados consideraba que los medios con los que cuenta la Justicia son insuficientes y las tres primeras carencias señaladas son: falta de jueces, falta de medios informáticos y falta de personal auxiliar, lo que provoca la excesiva lentitud de nuestros Tribunales, siendo un indicativo de lo que siempre se ha hablado: la justicia tardía es injusticia.

Además, consideramos que existen otros problemas en el poder judicial español, dado que bebe directamente de la dictadura franquista, donde el acceso a la carrera judicial sigue estando, mayoritariamente, dominado por un círculo muy conservador, cerrado y elitista, y que sus altas esferas sirven para alterar y capar procesos democráticos. Lamentablemente, el poder judicial es la puerta de atrás del Estado español, aquella a través de la que se imponen las medidas que los poderes fácticos no logran sostener por medios democráticos.

En el libro de Joaquim Bosch Grau e Ignacio Escolar “El Secuestro de la Justicia: Virtudes y problemas del sistema judicial” (Roca Editorial de Libros, Barcelona 2018), los autores realizan una crítica sin tapujos de la pequeña pero poderosa capa superior del mundo de la justicia: Tribunal Constitucional, Consejo General del Poder Judicial, Tribunal Supremo y Audiencia Nacional, y también la Fiscalía General del Estado, así como la Fiscalía Anticorrupción, indicando que estos organismos decisivos han sido manipulados por el poder político, hasta el punto de perder incluso la apariencia de independencia. Algo que tristemente compartimos y que cala en nuestra sociedad, indicándonos que una verdadera reforma de la Justicia española resulta imprescindible para seguir construyendo, con unos cimientos sólidos, el edificio de nuestra democracia.



@CPuenteMadera


DEDICATORIA: Queremos dedicar este artículo de opinión a la memoria del compañero Javier Marcellán (Pancho), que falleció el pasado 10 de enero. Es una gran pérdida. Se nos ha ido una persona excepcional, un imprescindible, que luchó, junto a Isabel Vidosa, por los más desfavorecidos.

¡Hasta siempre, amigo Pancho!

sábado, 31 de diciembre de 2022

ADIÓS 2022, BIENVENIDO 2023


Se acaba el año, se nos va ya 2022, un año que si echamos la vista atrás, parece haber tenido más de 365 días.

Comenzamos el año celebrando la victoria de Boric en Chile, por fin volvían a abrirse las grandes alamedas y por ellas siguen caminando; mientras tanto la vieja Europa parecía revolverse bajo el manto de la OTAN o mejor, bajo el mando de EE.UU., vimos cómo estallaba una guerra en Europa, según algunos la primera desde el fin de la segunda guerra mundial, seguramente se perdieron las clases de historia donde se explicó la guerra de Yugoslavia, olvidándose además, de que esta guerra lleva 7 años en marcha.

Todavía no nos habíamos recuperado de la crisis del covid cuando nos vimos envueltos en el envío de miles de millones en armas a esa guerra, en la que aparentemente no nos jugamos nada, pero que está provocando la mayor inflación de los últimos años, subidas de precios que hacen que muchas familias no puedan afrontar la cesta de la compra y mucho menos pagar la calefacción o la gasolina que se han convertido en un arma más de guerra.

Se nos va el año más caluroso en España (desde que existen registros claro), tuvimos que aprender a sobrevivir en un verano en el que pasamos de una ola de calor a otra, pero obviamente en nada de esto tiene la culpa el cambio climático, porque el cambio climático son los padres.

Se termina el año en que un día nos despertamos y supimos que, a pesar de las resoluciones internacionales, Sánchez había decidido que el Sáhara era marroquí. ¿Favores qué pagar, miedo al espionaje? Nos da igual, seguiremos reclamando la libre determinación del pueblo saharaui.

Se acaba el año en el que el poder judicial se interpuso en el camino del poder legislativo, fíjense, nosotros que pensábamos que el pueblo era soberano y que gobernaba a través de sus representantes en el congreso. Pues parece que no, que son los jueces (con mandatos caducados) quienes deciden sobre qué se legisla o sobre qué no… mal precedente se sienta con esto… Como diría cierto sabio, “Tiempos oscuros y difíciles nos aguardan. Pronto deberemos elegir entre lo que es correcto y lo que es fácil”.

Se acaba el año en el que parecía que EE.UU. iba a la quiebra en enero y que en diciembre volvía a ser el amo y señor del mundo, con el beneplácito de China que espera paciente a estar preparada para tomar su lugar. Se acaba el año en el que la Unión Europea demostró que no es capaz de tomar sus propias decisiones, o mejor dicho, que toma las decisiones a conveniencia del Tío Sam, aunque eso sea ir en contra de sus propios intereses y sobre todo en detrimento de la vida de los ciudadanos.

Se acaba el año en el que murió la reina de Inglaterra (una pena que nombrasen sucesor, podría ser el año en que Inglaterra se convirtiera en República y con lo que nos gusta imitar a los ingleses igual hasta teníamos suerte…), pero nos importan más las 48 mujeres que han sido asesinadas este año, 11 de ellas en los últimos días.

Debería haber sido el año, o la legislatura, en la que las políticas feministas y de izquierdas ayudarán de forma real a acabar con este virus que nos está matando, que va matando a cuenta gotas a mujeres, por ser eso, mujeres. No queremos decir con esto que el ministerio de igualdad no haga nada, por supuesto que no, solo, que quizá esperábamos más políticas activas que ayuden a acabar con la violencia de género que sufren las mujeres en este país, aunque algunos se empeñen en negarlo.

Se va todo eso y llega un año nuevo, con otros 365 días que queremos creer llegan llenos de esperanza, de nuevos comienzos, de nuevas oportunidades, de hacer todo aquello que se quedó en el tintero. Llega 2023 y esperamos que sea el año en el que por fin tengamos una presidenta del gobierno gracias a la unión de todas las izquierdas, el año en que las asesinadas pasen a ser 0, el año en que la igualdad social sea una realidad, donde el pleno empleo sea la hoja de ruta, donde se recupere la lucha de clases y por qué no, donde podamos volver a celebrar que España es una República.

¡Feliz y combativo año a todas y todos!


@CPuenteMadera



domingo, 11 de diciembre de 2022

A VUELTAS CON LA CONSTITUCIÓN


Van ya 44 años de Constitución y algunos y algunas aún siguen llegando ¡al fin! a ella. Les cuesta, y mucho, pero cuando lo hacen, llegan con la fe del converso, como si la hubiesen escrito ellos y ellas y dicen defenderla a capa y espada. Mira que en los 20 años que va a cumplir este Colectivo hemos escrito ya unas cuantas veces sobre ella y podríamos decir que casi cualquiera de los artículos valdría para ser publicado hoy: el inmovilismo que hay en torno a la Carta Magna es de tal calibre que da para eso. Recordamos siempre aquellos tiempos en que salían coches de las sedes, compartidos incluso a veces por miembros de UCD, PSOE o PCE para ir a explicar al último rincón las bondades del nuevo marco legislativo. Era cosa de todos y todas, se tenía claro. Bueno, casi de todos y todas, porque poca gente de AP (el PP de entonces) se podía ver empujando, y sí mucha poniendo palos en las ruedas. Por ello ahora resulta simplemente “simpático”, por decir algo, escuchar a ciertos políticos hablar como si la hubieran parido y tratar de impedir que se le toque una coma. Normal, llegan 44 años tarde y para ellos debe ser lo más moderno de lo moderno. Hablamos del PP, porque Vox, tiene una política preconstitucional y debería lavarse la boca con jabón antes y después de mentarla.

Y es que aquella Constitución, con la que se hicieron grandes concesiones por unos lados y otros (por unos más que por otros) para que al final fuese una base sobre la que legislar, a la que unos y otros les hubiera gustado diferente en algunas cuestiones, pero que venía siendo útil, aquella Constitución, decimos, recoge las maneras de ser actualizada. Esos mecanismos han sido usados en dos ocasiones: una para cumplir con la posibilidad del sufragio de extranjeros en elecciones municipales según Tratado de Maastrchit y otra, realizada de modo unilateral por PSOE y PP, que rompieron así el llamado proceso constitucional, para “garantizar estabilidad presupuestaria” que, en el fondo y especialmente en la forma fue duramente criticada en la calle y por todas las fuerzas políticas al margen.

La cosa es que la constitución es anticonstitucional. Permítasenos el juego de palabras para explicar que, aunque se dice que todos somos iguales, luego se desdice y explica que no, que un español, rey nacido en Roma, o una reina de Psyjikó y su familia, no lo son, como tampoco los políticos y magistrados. Tampoco es igual ser varón que mujer. Se permite al Senado un papel de cementerio de elefantes para pago de servicios y hay cuestiones que, dada la voracidad de las multinacionales, deberían ser aún más consagradas y blindadas: la atención a la dependencia, la sanidad pública y las pensiones.

Hoy por hoy, el mayor favor que se le puede hacer a la Constitución es exprimir lo que de bueno tiene: la igualdad, el derecho al trabajo, el derecho a la vivienda… y por supuesto, activar sus mecanismos de cambio.

@CPuenteMadera

viernes, 25 de noviembre de 2022

CARTA A BELARRA, GARZÓN, ERREJÓN Y DÍAZ

 

Estimadas lideresas, estimados líderes:

Las personas abajo firmantes estamos muy preocupadas. y nos consta que no somos las únicas. Las desigualdades avanzan, la riqueza se polariza, la crisis climática se agrava, el machismo rebrota, los delitos de odio contra la población LGTBIQ+ aumentan, los migrantes son tratados como animales en las infames vallas que nos separan de la pobreza, la extrema derecha gana posiciones en toda Europa, el PP se consolida a pesar de la mediocridad del inefable Núñez Feijoo, el PSOE (como buen partido sistémico) da una de cal y otra de arena… Y, mientras tanto, ¿qué encontramos en el espacio sociopolítico que encabezáis? ¿Unidad? ¿Diálogo? ¿Generosidad? ¿Altura de miras?

Ya nos gustaría, desde luego. Pero lo que vemos no es precisamente eso. Por el contrario, asistimos a una espiral de tribalismo al más puro estilo “vida de Brian”. Las redes arden de testosterona partidista. Ante las próximas citas electorales, las distintas formaciones sacan músculo y marcan territorio como si ellas solitas pudiesen asaltar los cielos, cuando todo el mundo sabe que el espectáculo de la división solo conduce al desastre. Porque nadie puede solo. Podemos no puede solo. Movilizó a mucha gente hace unos años, pero luego, cuando convirtió los círculos en estructuras piramidales, la desmovilizó. Izquierda Unida estatal lleva varios años desaparecida en combate, de modo que solo los más viejos se acuerdan de ella. Más País no tiene presencia más allá de Madrid. Equo se hizo el harakiri él solito. Y Sumar es todavía una entelequia. De modo que no hagáis cuentas, estimados líderes, estimadas lideresas: presentándoos por separado, igual aseguráis unos cuantos sillones, tampoco muchos, y una miaja presupuesto para prolongar la vida de vuestras organizaciones, pero nada más. Nada más. El batacazo puede ser histórico. E irreversible.

Por ello, las personas abajo firmantes, dando voz humildemente a tanta y tanta gente que está hasta las narices (por decirlo finamente) de enfrentamientos cainitas, os exigimos:

  1. Que os reunáis ya mismo para consensuar una fórmula válida de confluencia, respetuosa, inclusiva, plural y solidaria, y que no os levantéis de la mesa hasta haber alcanzado un acuerdo.

  2. Que instéis a vuestras militancias y a vuestras personalidades a cesar inmediatamente las hostilidades verbales en redes, universidades o demás eventos.

  3. Que suministréis a vuestras organizaciones territoriales las indicaciones oportunas para que en las próximas elecciones municipales y autonómicas haya una sola papeleta de la izquierda transformadora, del cambio, de los de abajo, o de como puñetas se quiera denominar a vuestro/nuestro sector ideológico.

  4. Que establezcáis cauces de participación colectiva, momentos de encuentro, actividades conjuntas, de modo que vuestras respectivas afiliaciones (o inscritos, o como os apetezca llamarlos) se conozcan, compartan y trabajen juntas para generar unidad más allá de las listas electorales. Y sí, ya sabemos, probablemente algunos puristas no estarán de acuerdo, se rasgarán las vestiduras y lo mismo se piran. Pero no importa. Si algo sobra en este mundo es hombres puros (y mujeres puras, claro). En serio, son muy aburridos, se dedican a pegar la chapa y siempre acaban reventando los procesos por todas las costuras.

  5. Que penséis en grande. Que miréis al horizonte. Más allá de vuestros respectivos ecosistemas hay mucha vida. Más allá de Podemos, IU, Más País… hay muchas otras organizaciones sociopolíticas, ecologistas, feministas, sindicales, etc. que trabajan en la misma línea que vosotros y vosotras. Y, sobre todo, hay mucha gente independiente, no afiliada a nada, que está observando desde fuera pero podría estar participando desde dentro. Pero para eso hace falta una cosa: ajustar el discurso a los hechos. No teorizar sobre la democracia: hacer democracia. No dar discursos hablando de horizontalidad: practicar la horizontalidad. No llenarnos la boca de fraternidad: ejercer la fraternidad con los compañeros y las compañeras, respetando las diferencias, flexibilizando las posiciones y adoptando el amor (sí, el amor, ¿qué pasa?) a los demás como principal arma de combate. Lo contrario, decir cosas bonitas y hacer lo de siempre, termina convirtiéndose en un engañabobos y solo sirve para quemar los últimos cartuchos de ilusión que nos quedan.

Queridas lideresas, queridos líderes, recibid un cordial saludo.

Os queremos mucho. Pero os queremos juntas. Os queremos sumando.

No será que no os lo hemos dicho.

 

@CPuenteMadera

 

domingo, 13 de noviembre de 2022

PATALETA INFANTOFASCISTA


Hace unos pocos días, el alcalde de Madrid alabó al general franquista Millán Astray durante la inauguración de un monumento a la Legión.

La recién estrenada Ley de Memoria Democrática recoge, como actos contrarios a la memoria democrática, todos aquellos hechos que supongan la exaltación de la sublevación militar, de la guerra o de la Dictadura, de sus dirigentes y de quienes colaboraron con la represión. Tras la denuncia pública y la evidente trasgresión de la Ley, Almeida ahora niega la mayor y recula, alegando que solo hizo mención a una calle con el nombre de un señor que, según él, solo fundó la Legión. Queremos pensar que es ignorancia, que no hubo intención de engañar a los ciudadanos tomándolos por tontos cuando se olvida de que, además de fundar la Legión, ese señor defendía las tesis de Mussolini y Hitler y dirigía la oficina de prensa y propaganda de Franco durante la guerra y los primeros años de la Dictadura. Algunos historiadores incluso indican que fue imprescindible a la hora de “deshumanizar al enemigo”, es decir, que constituyó una pieza clave a la hora de justificar las matanzas del bando sublevado contra el pueblo y el ejército republicanos.

Ahora el Gobierno estudia si hay delito en las palabras del señor alcalde de Madrid. Seguramente el poder judicial, independientemente de la decisión del gobierno, termine dándole la razón: total, ya sabemos de qué pie cojean demasiados jueces. Pero esta no es la primera vez que dicho alcalde se salta la Ley de Memoria Histórica. Apenas había llegado al poder cuando retiró las placas de la Almudena en homenaje a los madrileños fusilados durante y después de la guerra. De nuevo, queremos pensar que es víctima de su propia ignorancia, y no de ninguna malicia, cuando se salta las leyes que parecen no gustarle al más puro estilo derecha fascista.

Es cuanto menos curioso que unas leyes sean casi sagradas y se cumplan de forma escrupulosa, mientras otras sean transgredidas una y otra vez, alegando tonterías que vienen a resumirse en una pataleta infantofascista en plan “a mí esto no me gusta y me lo cargo”.

Lo que no podemos obviar es que la aplicación de las leyes de Memoria Histórica y Memoria Democrática suscita un debate que no se plantea en otras leyes, ordenanzas o normas, incluso de rango inferior. Por ejemplo, si atravesamos con nuestro coche la calle Rosario de Albacete, peatonalizada hace 2 años, nos sancionarán y pagaremos sin rechistar. Sin embargo, a día de hoy, el escudo inconstitucional que preside la fachada principal del edificio que alberga al órgano supremo de la justicia en Castilla-La Mancha sigue incumpliendo la legalidad vigente, la Ley de Memoria Democrática, sin que por ello sea sancionado el Ministerio de Justicia, que es de quien depende este edificio. ¿Hasta cuándo? ¿Y hasta cuándo, por otra parte, nuestro Ayuntamiento va a homenajear a personalidades franquistas manteniendo sus nombres en el callejero?

La amnesia democrática sigue aquí.


@CPuenteMadera