viernes, 27 de enero de 2012

Garzón, Fraga… y este país



Artículo publicado en el diario La Verdad (Edición Albacete). 26/01/2012

Este artículo ha sido escrito por Cari Cano,

y es una colaboración para

el Colectivo Puente Madera.



En un artículo reciente, la escritora Almudena Grandes comparaba el caso del juez Garzón con el conocido “caso Dreyfuss” (cuando en Francia un militar de origen judío fue condenado por espiar para Alemania durante la II Guerra Mundial). Grandes hablaba del desprestigio y la desconfianza que provocó en la sociedad francesa el hecho de ver cómo su sistema judicial se ponía al servicio de quienes defendían la persecución de las personas de origen judío (Emile Zola lideró la campaña ciudadana que denunciaba que éste era el origen real de la denuncia al citado militar).          

Desgraciadamente, en nuestro país, venimos teniendo la sensación de que desde el propio sistema judicial se realiza una persecución de alguien que resulta molesto al poder real, y cuyos tentáculos se extienden a la propia Judicatura.

Desde los medios de comunicación, diferentes profesionales de la Justicia se han atrevido a poner en entredicho la validez y las motivaciones de las acciones judiciales que se han abierto contra este juez. En las tres causas que tiene abiertas Garzón (las escuchas del caso Gürtel, la investigación de los crímenes del franquismo y el cobro por unos cursos impartidos en Nueva York) existen numerosos elementos que resultan inquietantes. Entre ellos, en ninguna de las tres causas se ha personado la fiscalía, y  aunque no es absolutamente necesario para abrir una causa judicial, sí es lo “normal” que ésta se persone. Igualmente, también resulta llamativo que se haya juzgado a Garzón en primer lugar por las escuchas del caso Gürtel antes que por querer investigar los crímenes del franquismo, cuando esta última causa fue la primera que se instruyó y por lógica debería haber sido la primera en ser juzgada, algo que puede llevarnos a pensar (y así lo expresan muchas personas expertas en asuntos judiciales) que tal vez se quiera crear un clima favorable para esta causa si el juez ya ha sido juzgado (y más si es condenado) en el juicio del caso Gürtel.

Pero también la sociedad española ha podido ver estos días, cómo se maquilla el pasado político de algunas personas: nos estamos refiriendo a todo lo acontecido tras la muerte de Manuel Fraga Iribarne. Mientras se ha pasado de puntillas acerca de su figura como ministro de Franco y se han silenciado los asesinatos que se produjeron durante su etapa  franquista de personas que luchaban en contra de la Dictadura (pocos medios de comunicación se han hecho eco de dichas atrocidades), se ha dado una amplia cobertura al personaje destacando su importancia en la consecución de la Democracia en nuestro país. Todo ello con la inestimable ayuda de personas y medios  de diferente signo político. Incluso hemos podido ver como algún partido político que se define de “izquierdas” no sólo ha evitado recordar y denunciar lo que Fraga hizo durante el período franquista, sino que incluso algunos representantes de dicha organización política participaron de toda la pompa del sepelio y actos fúnebres con la familia.

Estas dos cuestiones que acabamos de comentar (el enjuiciamiento de Garzón y la presentación de Fraga como un luchador por la Democracia), no resultarían tan alarmantes si no fuese por el hecho  de asistir al mutismo de la sociedad en general y de aquellas personas que se denominan  “progresistas” en particular. Incluso resulta más preocupante que quienes tienen más posibilidades de poder expresarse y llegar a los medios de comunicación (escritores/as, pensadores/as, etc) para denunciar estas injusticias, se mantienen en un absoluto silencio, aunque siempre haya honrosas excepciones.      

viernes, 20 de enero de 2012

MEDIOS QUE CIERRAN, LIBERTAD QUE SE ALEJA


Artículo publicado en el diario La Verdad (Edición Albacete). 19/01/2012


Es un hecho que nos afecta por igual tanto a usted como a mí. Aunque no lo crea, a usted, como lector, y a mí, como periodista, nos concierne de la misma forma, quizá con distinta intensidad, que este oficio basado en informarle, entretenerle y estimular su pensamiento como parte inexorable de la opinión pública —y al que llamamos “periodismo”— vea incrementada con la crisis su idiosincrásica decadencia. Porque, pese a que cueste creerlo, su personalidad, como la de todos, se ve influenciada cada día por lo que escucha, ve o lee en los medios de comunicación y es esa personalidad, sumada a la colectividad de un país, la que cambia el color de los gobiernos, la que impide o ignora las injusticias y la que determina la libertad.

Demasiado escuchamos en estos tiempos tan necesitados de periodismo aquello de que “con cada medio que cierra, un país pierde un trocito de libertad”. Sucedió con el canal de noticias CNN plus, en los últimos días de 2010, y volvió a ocurrir con el diario gratuito ADN, el pasado 23 de diciembre. La crisis económica terminó por empujar al cierre a dos empresas periodísticas de ámbito nacional, humilde hacienda y débil audiencia, pero de un gran valor social. Del mismo modo que ambas cumplían con el derecho ciudadano a ser informado a cualquier hora y de manera gratuita, pero sin por ello perder un ápice de calidad y rigurosidad en los contenidos, tanto CNN plus como ADN cumplían además con el derecho constitucional de ser “garantía de la opinión pública libremente formada, indisolublemente ligada al pluralismo político”. En un momento en el que en los quioscos, la televisión, la radio e internet encontramos un severo desequilibrio entre medios de comunicación conservadores y progresistas —a favor de los primeros—, ambos medios ya desaparecidos propiciaban más si cabe el cumplimiento explícito de ese artículo 20.1 de la Constitución de 1978.

Porque si la sociedad es plural y así lo reivindica la composición del actual arco parlamentario, ¿cómo es que la mayoría absoluta de diarios afines a los postulados del Partido Popular supera ponderadamente incluso a la mayoría del PP en el Congreso? La respuesta está en la economía y quien dispone de ella para gestionar empresas periodísticas que, por lo general, ya generaban más pérdidas que ingresos antes de la crisis. El último ejemplo lo tenemos en el diario Público. Un periódico surgido para ocupar el déficit de prensa crítica a gobiernos de la derecha, que defendiera los ideales de una juventud que no conoció el franquismo, ni la transición; y que hoy lucha por su supervivencia, inmerso en un concurso de acreedores. Sin este diario de tirada nacional, como ya sucede sin CNN Plus y sin ADN, poco se respetará la máxima de abogar por el pluralismo que exige la Carta Magna, y la profesión de informar arrastrará, más si cabe,  el lastre de no dirigirse al ciudadano, sino al consumidor de una línea editorial concreta.

Es en la voluntad democrática de evitarlo, cuando entran en juego las radios y televisiones públicas. Son éstas las que deben imponer el ejemplo de medios de comunicación neutrales, garantes de la pluralidad y por tanto respetuosos con cada una de las condiciones humanas, sociales e ideológicas de la población a la que pertenecen. Así viene ejerciéndolo en los últimos años, en mi opinión, el ente de Radio Televisión Española, y así debería aplicarse en todas las radio-televisiones autonómicas. Éstas, entre las que no se escapa la de Castilla-La Mancha —pese a su cambio de imagen—, son, por el contrario, el reflejo del medio de comunicación manipulado por el gobierno de turno y financiado por el contribuyente. Todo un elemento de propaganda, en busca del pensamiento único, y en definitiva contrario al objetivo al que alude la Constitución. Objetivo —la libertad, al fin y al cabo— del que poco a poco nos alejamos cuando un CNN plus y un ADN cierra, y un Público entra en concurso de acreedores.

viernes, 13 de enero de 2012


LOS DESIERTOS,  LOS OASIS Y LAS TRINCHERAS

Artículo publicado en el diario La Verdad (Edición Albacete). 12/01/2012


El desierto avanza sobre Albacete. Devastando la vida, agostando la diversidad, imponiendo el páramo. Y nuestras autoridades locales aceleran alegremente el proceso. Días atrás fue cerrado sin advertencia previa el  Vivero Municipal de Especies Autóctonas, que gestionaba Ecologistas en Acción desde hacía 25 años. Un pequeño reducto verde, que proporcionaba plantas para combatir la deforestación de toda la provincia, ha empezado a marchitarse. La alcaldesa no se inmutó ante las preguntas planteadas en el pleno por la portavoz de IU y contestó con un enigma, como la esfinge de Tebas: “A su debido momento se dará respuesta a cada una de las interrogantes expuestas”.
            Pero lo peor es que el desierto es también un estado mental y una disposición anímica. La desertización cultural no es menos dramática que la vegetal. A la eliminación de la Semana del Carpe Diem, al languidecimiento de la programación de la Casa de la Cultura José Saramago, a la consuetudinaria postergación del Museo del Niño, se une ahora el cierre del Centro de Interpretación y Sensibilización para la Paz,  situado en el antiguo refugio antiaéreo del Altozano, un espacio que suponía un valioso recurso educativo para la comprensión de la Guerra Civil en nuestra ciudad y para la reflexión sobre la paz no como un don, sino como una construcción social. Al parecer, la actual alcaldesa nunca se ha dignado a visitarlo. Nuestros gobernantes locales y regionales destruyen el resultado de muchos años de esfuerzo y dedicación con la misma inconsciencia con que un niño pisotea un hormiguero. La Casa Perona, rehabilitada con fondos públicos y convertida en patrimonio común de todos los albaceteños, se encuentra ya clausurada y en cualquier momento puede pasar a titularidad privada a precio de saldo. En la situación actual, cautiva y desarmada la oposición más por la ley electoral que por la voluntad de los ciudadanos, desmontar el estado social y desbaratar las infraestructuras culturales resulta relativamente fácil. Pero recomponer todo ese patrimonio colectivo perdido puede costar generaciones o terminar siendo imposible. El bosque destruido por las llamas en un instante tarda décadas y décadas en regenerarse.

            Sin embargo, hasta los desiertos más rigurosos albergan oasis. En el mismo pleno en que se aprobaba el cierre del vivero municipal, un grupo de ciudadanos disconformes con la decisión portaba plantas rescatadas de una muerte segura. Gracias a ellos el vivero no será del todo un moridero. Y, afortunadamente, la creatividad no deja de fluir. La Galería La Lisa sigue trabajando por la promoción y divulgación del arte contemporáneo; buen ejemplo de ello ha sido la muestra colectiva (Panpa-rahoy) que pudo visitarse hasta el 13 de enero, cuyo objetivo era no solamente exhibir obras artísticas de calidad, sino ponerlas al alcance de la mayoría ofreciéndolas a precios muy asequibles. Lo mismo puede decirse de Víktor Gastro-Café, un exquisito enclave cultural que proporciona deleite tanto al paladar como al intelecto: del 9 al 22 de enero puede contemplarse en sus paredes la exposición Lo divino sobre ruedas, de Joan Miguel. Y mención aparte merece el recuperado Teatro Candilejas. Desde estas mismas páginas suspirábamos hace ya un tiempo por que alguien, individuo o colectivo, se hiciera cargo de los antiguos cines. Y el sueño se ha cumplido. José Miguel Alarcón y la gente de Tercero Izquierda (Engracia Cruz, José Zafrilla…) han  remozado el local y han puesto en marcha una ambiciosa propuesta escénica que incluye desde el teatro más clásico al más innovador, pasando por la magia, el jazz, el guiñol…, y todo ello complementado con otras actividades como cursos de interpretación, presentación de libros, exposiciones… Recomendamos vivamente estar al tanto de su programación.

            En fin, el desierto avanza pero Albacete todavía no es un desierto. Iniciativas como las arriba mencionadas, y tantas otras, constituyen oasis (de sensibilidad, de inteligencia, de buen gusto…), pero también trincheras. Trincheras en las que debemos resistir con uñas y dientes ante la acción demoledora de nuestros gobernantes. Porque solo la rendición degrada más que la derrota. Y porque el que resiste sabe que, a la larga, la victoria es suya.



* El Colectivo Puente Madera está formado por Elías Rovira y Javier Sánchez.

domingo, 8 de enero de 2012

Carta a los Reyes (Magos)


Un año más, y aunque seguimos en nuestra línea de desconfianza monárquica, de magos y religiones; para que no se diga nos disponemos a escribir, muy modestamente, nuestra peculiar carta a los Reyes Magos para algunas de esas gente del mundo.
Y empezamos con problemas, porque lo que primero nos pide el cuerpo es que les traigan carbón a los mercados, mucho carbón. Pero claro, luego pensando nos hemos dicho: ¡quita! estos son capaces de reventar la extracción de petróleo para subir el precio del carbón, venderlo y sacarse una pasta, y si para ello hay que reinvadir Irak y Venezuela, se invaden, y de paso, se cita a Rajoy a las Azores y se cambia otra vez la Constitución española. Mejor a los mercados les pedimos un botecito de disolvente, a ver si pillan la onda y se disuelven de verdad.
Lo que le pediríamos a los reyes para su colega el Rey, sería un retiro, tranquilo, sin malos rollos, apartadito del ruido y la familia, sin disgustos, con su pensioncita, que todos somos iguales, …dicen.
A Urdangarín y esposa, un disco de Peret, aquel de “una lágrima cayó en la Arena…” ¿o eran unos milloncejos lo que cayeron?
A Cospedal, una peineta nueva, la que le dedicamos muchos y muchas de los castellano-manchegos con sus geniales políticas al dictado de los que más tienen.
A Mariano, unas tijeras romas y una linterna, para que si ha de buscar, busque los millones de quienes los tienen escondidos defraudando.
Al gobierno local, los servicios de un logopeda que enseñe que la ese y la i, pueden pronunciarse juntas, aunque les suponga un esfuerzo. Gente como Cáritas, el Museo de la Paz o Ecologistas en Acción, lo merecen.
A los inmigrantes, parados y defraudadores, Justicia. Una misma cosa que les traerá resultados bien diferentes.
A la presidencia de las asociaciones ciudadanas, paciencia y un dedo de mistela para los turrones, que endulcen desplantes y olvidos.
A la presidencia de la patronal, otro dedo… pero de frente.
A los socialistas una claraboya, para que al fin vean la luz.
A los profes de la región, una caja de tizas, una vara de avellano y una enciclopedia Álvarez para acomodarse a la mentalidad pedagógica de las nuevas autoridades educativas.
A los funcionarios de la región, un kit de costura con el que remendarse todas las prendas de vestir que con los recortes ya no podrán renovar.
A las autoridades eclesiásticas, un fin de semana en Benidorm, o en la discoteca Pachá de Ibiza, porque estamos seguros de que si disfrutasen más, fastidiarían menos.
Y ya en éstas, a los que siguen empeñados en que todo el mundo viva según sus creencias religiosas (por supuesto las de ellos, que sí que son las verdaderas) unas dosis de Tolerancia Complex® que viene enriquecida con Empathiina Compositum, inhibidora de la Fascistasa Alcalina: muy recomendable.
A los que fabrican y venden armas, una huelga indefinida. Y a quienes las usan, que no sean esquiroles.
A la querida gente de La Verdad, que se cumpla el deseo de cada cual, que bien que se lo trabajan.
En fin, feliz roscón, que les toque el haba, la figurita y… mejor la corona no, que no está el horno para bromas.
¡Ah! y, como nosotros tampoco queremos quedarnos sin regalo, para este año les pedimos a los Reyes Magos el reingreso de Enrique Cerro en el Colectivo Puente Madera: ¿Nos concederán el deseo? ¿Nos perdonarán las pequeñas maldades cometidas en nuestros artículos?

viernes, 7 de octubre de 2011

LA EDUCACIÓN NO SE VENDE, SE DEFIENDE



Artículo publicado el 6 de octubre de 2101  en el Diario La Verdad (edición de Albacte)

Buenos días, queridos lectores; somos nosotros, vuestros estudiantes de la escuela pública. Ante todo, ¡lo reconocemos!: somos incapaces de recordar todas las fechas de Historia, e incluso nos cuesta memorizar los nombres de cada filósofo griego. Pero si hay algo que sí han conseguido inculcarnos nuestros profesores a lo largo de estos años, es que debemos luchar por lo que consideramos justo, tal y como hicieron en su día los obreros de la Revolución Industrial, o las mujeres sufragistas que fueron encarceladas por exigir sus derechos. Ellos decidieron que unirse era el único camino para obtener su dignidad. Como dice Eduardo Galeano: «somos tan grandes como el enemigo que elegimos».

Normalmente, nuestra función consiste en escuchar a nuestros profesores en clase. Hoy, sin embargo, querríamos que se nos escuche a nosotros.

Estos últimos días se ha hablado mucho de los recortes en educación, del aumento en dos horas del horario lectivo… Estamos cansados de escuchar esa marea de críticas que nos llega desde la tele o la radio, nos negamos a «seguir el rollo» a todas esas voces que nos repiten incansablemente que nuestros profesores, los mismos que llevan años luchando por introducir en nuestras cabezotas alguna idea coherente, son unos vagos y unos gandules.

Para empezar, llevamos años aguantando recortes en la escuela pública. Hace ya tiempo nos despedimos de las horas de repaso, los desdobles en idiomas y laboratorio, las becas internacionales… Reconozcámoslo, quizás hemos sido excesivamente mansos.

Este año, para mejorar el panorama, hemos empezado el curso una semana más tarde, esto es casi una condena para un estudiante de la PAEG, apurado por el tiempo desde el primer minuto de clase. Aulas que no cuadraban, clases abarrotadas, profesores que impartían materias fuera de su especialidad...

Y, claro, llegaron las evidentes protestas. ¡Parecía que por fin había una oportunidad para que la comunidad educativa se uniera! Lo que en un principio fue una sola fuerza, en poco tiempo se ramificó infinitamente. ¡Separa y vencerás! Sindicatos sin acuerdos, profesores y alumnos separados… Además, nos estamos viendo obligados a combatir contra ese argumento que parece ser omnipotente del «no podemos hacer nada», ¡como si la Historia no nos hubiera demostrado eso de que el pueblo unido jamás será vencido…!

¿Por qué no podemos pensar, por una vez, en lo que debemos hacer? ¿Por qué no nos unimos por dignidad, por solidaridad? Que las cosas sean así no significa que así deban ser. Luchar es, en este caso, una obligación moral (a todos vosotros, estudiantes y profesores, ¿no os suena el imperativo categórico kantiano?).

El caso es que la escuela pública empeora y la privatización avanza. Estamos creando una sociedad de clases en la que está de moda pagar por tus derechos. Que un país venda el futuro de una generación al mejor postor es algo inaceptable, permitirlo es un crimen hacia nuestros propios hijos y nietos. Pedimos dignidad. Dignidad y respeto para nosotros, para ellos. Nuestros profesores, trabajadores de la escuela pública, no trabajan 20 horas a la semana. Tal vez porque, afortunadamente, además de ser profesores son personas. Personas que preparan ejercicios extra, nos ayudan, nos apoyan, nos acompañan en nuestros viajes, se ocupan del aula virtual. El menosprecio a su trabajo es inadmisible.

Nos dirigimos a todos ustedes: estudiantes, profesores, hijos y hermanos, padres, madres, abuelos, vecinos… Luchen por la educación de una generación que debe ser libre y honrada para sacar un país adelante. Puede que la respuesta no esté en la Bolsa de Madrid o en el aumento o descenso de cierto valor bursátil. Puede que la solución está en nuestras aulas públicas.

Nosotros seguiremos haciendo lo posible para construir un futuro de igualdad. Sin clases, sin élites todopoderosas educadas en escuelas para multimillonarios.

Desgraciadamente, y por culpa de una crisis global que lo excusa todo, la plaga de la privatización y del empeoramiento de lo público ha llegado hasta el último rincón del mundo. Nuestros compañeros chilenos del otro lado del charco lo tienen muy claro, han adoptado un lema que también hacemos nuestro: la educación pública no se vende, se defiende.Y usted, ¿qué decide?



 Este artículo ha sido escrito por Marina López y Marina Sánchez, miembros del Consejo Escolar del IES Ramón y Cajal de Albacete, que han sido invitadas a compartir este espacio por el Colectivo Puente Madera.

viernes, 30 de septiembre de 2011

TODOS PARA O.N.U. Y O.N.U. PARA UNO


Disculpen los lectores y lectoras este enrevesado y dumasino título. Una vez más, contemplamos en estos días con mucha frecuencia la tribuna principal de Naciones Unidas, y una vez más también, nos da que pensar el papel, papelillo o papelón de tan ilustre organismo. Necesaria sin duda, y con momentos brillantes con toda seguridad, años ha que el mundo ha cambiado sustancialmente mientras que este tipo de organismos siguen rigurosamente estáticos y cuando parecen moverse, todo sugiere que lo hacen en sentido contrario al que de natural se les esperaba. Eso por no hablar de muchos de sus órganos y sus simpáticos lemas/objetivos. Por ejemplo (pedimos a quienes aún continúen leyendo que se agarren bien a la silla), el Fondo Monetario Internacional, se creó para “promoción de políticas cambiarias sostenibles a nivel internacional, facilitar el comercio internacional y reducir la pobreza”. Ya, ya, eso mismo pensamos nosotros, sobre todo cuando hace 40 años dejaron de tener un fijo de divisa/oro que a algunos “mercados” no les venía del todo bien. Eso sí, al menos han tenido la delicadeza de no explicar de quiénes están reduciendo la pobreza exactamente.
Pero continúe, continúe agarrado, porque por ejemplo el (grupo del) Banco Mundial afirma “reducir la pobreza mediante préstamos de bajo interés, créditos sin intereses a nivel bancario y apoyos económicos a las naciones en desarrollo”. Igualmente, no se han tomado la molestia de explicar cómo afecta verdaderamente a la larga a la sociedad de esos países y mucho menos a su medio ambiente.
Pero bueno, por centrarnos en la O.N.U., ésta se define como una “asociación de gobierno global que facilita la cooperación en asuntos como el Derecho internacional, la paz y seguridad internacional, el desarrollo económico y social, los asuntos humanitarios y los derechos humanos”. Lo dicho, no dudamos que en su formato actual, no haya tenido su función necesaria, pero estarán con nosotros que en la actualidad…. su rol sería muy mejorable. Las malas lenguas dicen que Su Consejo de Seguridad está encargado de “mantener la paz y seguridad entre las naciones, y además, dictar resoluciones que, al contrario que otras divisiones que sólo pueden sugerir, son de obligado cumplimiento para los países”.  Claro, uno ve en la tribuna estos días a los representantes de Israel, casi ya unos profesionales de violar resoluciones; a los marroquíes, otros igual respecto al pueblo saharaui, etc., etc. Además son imágenes hirientes. Vemos por ejemplo también hablando con pleno derecho a una serie de señores que han sido (im)puestos por la OTAN (a ésta la dejamos ya para mejor ocasión) para representar a un Estado cuyo presidente era íntimo amigo hace cuatro días, que aún parece seguir vivo en el país y que todavía controla algunas zonas de éste. No seremos nosotros quienes vayamos a aplaudir a Gadafi, pero desde luego sí parece oportuno sacar los colores a todos sus amigos que de repente con la crueldad que dan las urgencias geoestratégicas y económicas, arrasan Libia en estos días mientras colocan a sus hombres de paja. Y en tanto éstos suben ahí y hablan de pleno derecho, los representantes del pueblo palestino hablan de prestadillo, sabedores de que su causa, aun respaldada por más del 80% del mundo, será vetada porque tan sólo “uno de la O.N.U.” decide que así sea. Obama, una vez más, se come con patatas sus promesas electorales y tira lo poco que le quedaba ya de aquél crédito de ilusión que llegó a suscitar entre alguna gente.
Y bueno, en ese foro de 193 países, también a habido veces en que tan sólo 3 de ellos han quedando defendiendo una política inhumana, pero un puñado de la extrema derecha en Miami parece tener más peso que todo el resto del mundo en esos foros tan democráticos y universales, y en Cuba se sigue padeciendo un cruel embargo. Es sólo por cerrar con otro ejemplo.

jueves, 22 de septiembre de 2011

MUSEO DE LOS HORRORES DEL CAPITALISMO


             Es curioso. Viajando por ahí, uno se tropieza frecuentemente con museos de los horrores de todo tipo y condición: de la Inquisición, del holocausto, de genocidios diversos, del estalinismo… Pero en ningún sitio se les ha ocurrido, que sepamos, levantar un Museo de los Horrores del Capitalismo, y eso que el engendro en cuestión cuenta en su haber con muchas más víctimas que todos los anteriores juntos. Y ¿por qué no intentarlo en Albacete, ahora que necesitamos encontrar salidas imaginativas a la crisis?
            La cosa podría plantearse en plan pedagógico y guay. Se trataría de proponer al visitante un recorrido que le permitiese verificar la máxima fundacional del capitalismo, esa que afirma que la persecución ciega del beneficio individual genera progreso colectivo a tutiplén. Y quizá lo mejor sería empezar con una sección que cabría denominar El capitalismo puro. En ella podrían exponerse documentos (informes, relatos, ilustraciones, fotografías, vídeos…) relativos a las jornadas de más de doce horas, a los salarios miserables, al trabajo infantil en las minas, a la explotación de la mujer… Una disposición inteligente de los materiales, que destacase la coincidencia de la situación laboral de los trabajadores europeos del siglo XIX con la que siguen viviendo muchos trabajadores actuales en países empobrecidos, permitiría al espectador conocer el capitalismo en su estado natural, es decir, libre de las regulaciones con que el estado del bienestar encorseta a la bicha.
            Otra sección, que estaría bien denominar El capitalismo voraz, expondría el impacto de este simpático modelo económico en el medio ambiente. Mostrar la totalidad de los espacios naturales masacrados en el altar del beneficio privado resultaría interminable; por ello, quizá deberíamos conformarnos con, por ejemplo, aludir al deterioro imparable de la Amazonía, con el consiguiente exterminio de las poblaciones indígenas correspondientes, o a los efectos de la actividad industrial en el cambio climático. Al visitante sin duda le interesará saber cuántas personas mueren al año por efecto de las sequías e inundaciones que provoca el calentamiento global. También resultaría oportuno, al respecto, documentar la actividad especuladora de ciertas multinacionales y sociedades de inversión que compran alimentos a bajo precio para acapararlos y obtener con su venta posterior suculentos beneficios. Con ello mueren muchas personas, pero son pobres. Para el capitalismo sólo son víctimas de su propia incapacidad para competir y adaptarse a los cambios en el medio.
            En la sección titulada El capitalismo sangriento se analizaría el recurso a la violencia y la guerra como herramientas de control de los recursos. Una breve panorámica histórica podría trasladarnos desde la época de formación de los imperios coloniales hasta las recientes guerras de Irak, Afganistán o Libia. Al visitante se le puede proponer la realización de una sencilla suma con las cifras aproximadas de víctimas de los principales conflictos. Así, de forma cómoda e intuitiva, se percatará sin dificultad de que el holocausto judío se queda en mantillas frente a los crímenes del capitalismo.
            Ahora todos los museos son interactivos, todos tienen chismecitos que invitan al espectador a participar. Una sección sobre El capitalismo del futuro podría plantear al visitante la posibilidad de imaginar la evolución del sistema con  algo parecido a una máquina del tiempo. La máquina podría tener varias opciones: educación, sanidad, trabajo, fuentes de energía… Accionando la opción de educación, por ejemplo,  aparecería en la pantalla una escuela con pocos profes y aulas masificadas, en la que los niños se prepararían para convertirse en mano de obra barata…; o  una escuela directamente cerrada, porque, claro está, la escuela pública no es buen negocio. Y así, con el resto del menú. Lo cierto es que imaginar la evolución desbocada del capitalismo a partir de los indicios presentes provoca bastante más miedo que la niña de El exorcista.
            En definitiva, se nos antoja que instalar en Albacete un Museo de los Horrores del Capitalismo puede contribuir decisivamente al progreso de nuestra ciudad, que de esta manera vería incrementada su atractiva oferta de museos singulares. Por otro lado, no nos cabe duda de que las actuales autoridades municipales y regionales  acogerán con entusiasmo nuestra propuesta.