domingo, 27 de septiembre de 2015

SI LA EDUCACIÓN ES MÁS IMPORTANTE QUE CUALQUIER TELA



Si la educación es más importante que cualquier tela que ondee al viento para mayor regocijo de las respectivas tribus, ¿por qué prácticamente nadie ha hablado de ella (ni de sanidad, ni de cultura, ni de dependencia, ni de trabajo…) en las recientes elecciones catalanas?

Si los niños son el futuro, ¿por qué aceptamos que la LOMCE nos devuelva al siglo XIX?
Si la escuela debe fomentar la ciencia, la libertad de pensamiento y la razón, ¿por qué mantenemos la catequesis, con sus dogmas y su pensamiento mágico, en las aulas?

Si no permitimos que nuestros hijos se atiborren de chuches, ¿por qué dejamos que los libros de texto atasquen sus cabezas con una cantidad de datos y conocimientos que son incapaces de digerir? ¿Por qué prestamos más atención a su estómago que a su cerebro?

Si la infancia no es una competición, ni el aprendizaje una carrera de galgos, ¿por qué el actual sistema educativo se empeña en formar en “competencias”?

Si las personas no estamos fabricadas en una cadena de montaje, ni estamos modeladas con un mismo patrón, ni, afortunadamente, estamos hechas en serie, ¿por qué ahora todo el sistema educativo gira en torno a los denominados “estándares”?

Si la educación no cotiza en Bolsa, si el Ibex no mide su éxito o fracaso, si los colegios no son sociedades anónimas ni equipos de fútbol, ¿por qué la ley actual prevé la confección de rankings de centros educativos, de modo que los habrá de primera, segunda y tercera división?

Si nuestras escuelas e institutos deben ser espacios donde se fomente la cooperación, la solidaridad y el apoyo mutuo como factores fundamentales para el crecimiento personal y el progreso social, ¿por qué, sin embargo, una de las mencionadas competencias clave se denomina “Sentido de la iniciativa y espíritu emprendedor” (es decir, empresarial)? ¿Por qué a chavales de 13 o 14 años (3º de ESO) se les imparte una asignatura denominada “Taller de iniciación a la actividad emprendedora y empresarial”? ¿Cómo es posible que el secretario de Estado de Educación Marcial Marín se atreva a afirmar, tan resuelto él,  que “hay que orientar los estudios hacia las necesidades de las empresas desde Primaria” sin que se monte la de dios?

Por cierto, si no se nos ocurre que el pintor arregle el motor de nuestro coche, ni confiamos la pintura de nuestra casa al mecánico, ¿por qué dejamos que personajes absolutamente ineptos, sin formación específica ni experiencia docente, gestionen ni más ni menos que la educación pública? ¿Cómo puede ser secretario de Estado de Educación un individuo que probablemente suspendería la reválida de 3º de Primaria?

Mientras gobierne el PP, nuestro sistema educativo está en peligro. La escuela pública ha sufrido un gravísimo proceso de mercantilización. El capitalismo se ha incrustado en lo más profundo de su estructura pedagógica y organizativa. Además, ha sido objeto durante estos últimos años de recortes salvajes que han provocado una merma en la calidad de la enseñanza, lo cual ha permitido que el sector privado haya multiplicado su volumen de negocio de forma exponencial. En Madrid ya hay más colegios privados que públicos. Si no permitimos que nadie destruya ni robe lo que es nuestro, ¿por qué luego consentimos que nuestros gobernantes, incumpliendo sus propias promesas, destrocen y malvendan la educación y la sanidad públicas, que también son nuestras porque son de todos?

Estamos en un momento decisivo en la historia de nuestro país, de nuestro continente y del mundo. Si somos realmente mayoría los que creemos en los servicios públicos, los que no queremos que nuestra sociedad se convierta en una selva en la que impere la ley del más fuerte, los que no deseamos que nuestra democracia termine definitivamente convirtiéndose en un decorado vacío de contenido, ¿por qué no dejamos de hacer el indio con nuestros sectarismos y nuestros egos y unimos nuestras fuerzas?





domingo, 20 de septiembre de 2015

TENED FE

En la transmisión de cualquier nacionalismo hay siempre un algo de emoción, un escalofrío de sentimiento que corre paralelo a la razón y que a veces la anula. Un himno, una bandera, son símbolos que pueden acelerar los latidos del corazón. Si ustedes no son nacionalistas (tampoco nacionalistas españoles) pero son aficionados al deporte, ¿sintieron algo especial cuando sonó el himno español en la final del mundial de Sudáfrica y vieron a Iniesta y a sus compañeros abrazados? Y si esas imágenes las vieron en un bar, en una plaza, con docenas o miles de aficionados, ¿pudieron sentir una emoción especial al sentirse uno entre muchos?

Demóstenes sabía que el mejor orador no era el que mejor hablaba, sino el que mejor sintonizaba con el sentir y el pensar de su auditorio. Todos los buenos oradores saben eso. Hitler, más allá, escribía en “Mein Kampf” que a las masas hay que dominarlas y manipularlas hablándoles al corazón, no a la cabeza.

A falta una semana para las elecciones autonómicas catalanas, el líder de Esquerra, Oriol Junqueras ha enardecido a los asistentes a un mitin declamando: “Tengamos fe, tengamos esperanza y sobre todo trabajemos porque es la hora de la victoria”. Cuando todas las evidencias racionales muestran que si, en un proceso que sería tremendamente traumático, Cataluña se independiza quedaría fuera de la Unión Europea y del euro, es cuando los líderes independentistas tienen que conseguir que los catalanes tiren por la ventana la razón, que solo tengan fe. Fe, poderoso argumento político, ¿no?

Es evidente que Mas, la derecha que gobierna en Cataluña, alzó la bandera independentista y apeló al sentimiento nacionalista para ofuscar lo que la razón mostraba: que estaba destruyendo los servicios sociales. Y en esta maniobra de engaño, para desgracia de la izquierda, ha obtenido la impagable colaboración de Esquerra Republicana, que parece pensar que los problemas de los obreros catalanes son los mismos que los de la burguesía catalana... y que no quiere que los ricos de Barcelona paguen más impuestos para ayudar a los empobrecidos de otras comunidades ni que los ricos de Madrid tengan que ayudar a las personas más necesitadas en Cataluña. Triste.

Si las elecciones confirman las encuestas, las candidaturas que promueven la independencia lograrán la mayoría absoluta... y la mayoría de los catalanes estárían en contra de la independencia. ¿Cómo entender eso? Solo puede haber una explicación: que hay un alto porcentaje de catalanes que no quieren la independencia pero que van a votar a “Junts pel Sí” para mandar un serio aviso al estado español, un aviso de que desean que la relación entre Cataluña y el estado cambie, un aviso que ya expresaron democráticamente en el referéndum del nuevo estatuto, truncado después por el PP y el Tribunal Constitucional.

En este asunto las responsabilidades recaen en muchos: el PP, negándose con su ciego españolismo a reconocer la necesidad de cambios en el estado; el PSOE, dando bandazos, desde el rechazo absoluto y despectivo a la solución federalista que proponía IU, a encontrar el federalismo como única solución; Mas, burlando la voluntad popular al decir que estas elecciones son plebiscitarias, pero que solo necesita mayoría de diputados, no de votos; PP y PSOE criticando lo anterior, que no es sino una funesta consecuencia de la ley electoral que los dos mantienen en su beneficio; Esquerra, traicionando el espíritu de izquierdas del presidente  Francesc Maciá, que proclamó el Estado catalán pero dentro de la República Española.

Todos han actuado desde el interés propio, la ceguera y el provincianismo, y la consecuencia no ha sido otra que acrecentar el enfrentamiento y la división. Seguramente dentro de dos o tres semanas volveremos a escribir sobre este asunto. No sabemos todavía cómo . Pero les podemos asegurar una cosa: no lo haremos desde la fe.


domingo, 13 de septiembre de 2015

Abuelos, contadme otra vez…


Imagen: Un gendarme francés ofrece víveres a los refugiados españoles en una calle de Le Perthus el 28 de enero de 1939 
Abuelos, contadme otra vez cómo llegasteis los refugiados a la frontera, por decenas de miles,  atemorizados, con la ropa y un hatillo, huyendo de la guerra, pendientes los mayores de los muchos niños, … contádmelo, seguro que lo recordáis, vosotros, abuelos españoles, refugiados españoles, no inmigrantes, sino refugiados de guerra que cruzasteis las fronteras de Europa en 1939… como lo hicieron millones después del fin de la segunda guerra mundial, en 1945… como repitieron los yugoeslavos en la década de 1990.

Contadme cómo os trataron y cómo deberían haberos tratado. Y decidme ahora qué pensáis al ver a esos miles de refugiados que escapan hasta las fronteras de un continente mucho más rico y supuestamente más justo que aquel de 1939. Nosotros, los españoles, que llevamos años recibiendo inmigrantes y que ahora recibiremos refugiados de guerra, hemos de mirarnos de nuevo al espejo, para ver en el rostro de cada refugiado la cara de nuestra abuela, que huyó a Francia, en la cara de cada inmigrante el rostro de nuestro padre que emigró a Suiza o la carita de nuestra hija que ha emigrado a Inglaterra.

Todo está ya dicho sobre lo que está sucediendo y lo que está por suceder, que no es otra cosa que lo normal, dentro de esa salvaje anormalidad que supone a veces el comportamiento humano: cuando hay una guerra, hay personas inocentes que huyen para salvar su vida y la de sus familias. Y el derecho internacional dice que esos seres humanos tienen derecho al asilo en cualquier otro país (Declaración Universal de los Derechos Humanos, Artículo 14). Ya está todo dicho. Ya está todo dicho sobre esa desgarradora imagen del niño Aylan, sobre las personas engañadas y metidas en los trenes húngaros como animales, sobre la violencia de los guardias fronterizos de Macedonia (ARYM) y Hungría, sobre la responsabilidad occidental en las guerras de Irak y Siria.

Ya está todo dicho, ahora falta hacer. Pero, claro, no hacer como Mariano Rajoy y su gobierno entienden por hacer… El ejemplo de Alemania es alentador. Es cierto que seguramente los demógrafos y economistas alemanes habrán calculado que los niños y jóvenes que llegan a su país son los que necesitará en el futuro a la envejecida población alemana, y que tendrán que conseguir una verdadera integración de esos cientos de miles de personas. Ese es su reto, y ese puede ser en parte su interés. Pero no es menos cierto que la mayoría de la población alemana se ha volcado ejemplar y calurosamente en el recibimiento a los refugiados, y que se están enfrentando sin miramientos a los gravísimos ataques de la ultraderecha fascista.

Si la imagen del Aylan sirvió para ablandar el corazón de algún político europeo, no fue el de Rajoy y su gobierno. Nuestro presidente se resistió hasta el final a reconocer que nos enfrentamos a una situación de catástrofe humanitaria sin precedentes en Europa desde la II Guerra Mundial. Nuestro presidente, hasta que no recibió instrucciones clarísimas (¿órdenes?) de Angela Merkel, no accedió a acoger a los refugiados sirios e iraquíes que nos corresponden.

Alemania ha comenzado, como nación entera, a afrontar el gran reto de acoger e integrar a cientos de miles de personas. No es tarea fácil, pero imaginamos que los alemanes pondrán en ello planificación, esfuerzo y recursos. Abuelo, ¿qué piensa usted que hará el gobierno español?








domingo, 6 de septiembre de 2015

LA FERIA DE LOS POLÍTICOS


Llega la feria y los partidos políticos suelen invitar a algunos de sus líderes a visitarnos. Pero más allá de esas visitas formales, nos consta que a algunos y algunas les gusta venir de incógnito. Nos proponemos dar un paseo y ver con quién nos encontramos.

Al primero que cazamos a Pedro Sánchez. Ya ha sacado su billete para la noria y está en la cola para subir. Nos confiesa que espera para llegar a lo más alto. Está convencido de que antes o después llegará arriba. Sabe que en este país es cosa de paciencia y que hasta ahora basta con esperar: unos suben y los otros bajan irremediablemente. No tiene prisa, seguro de que su momento llegará.

Nos vamos a los siempre exitosos, entre los más jóvenes, coches de choque. Es mucha la gente que se sitúa alrededor de la pista a ver qué pasa. Ahí observamos a Pablo Iglesias chocando contra todos y todas. Va solo en su coche, molestando e incordiando a quienes bien lo merecen, pero pronto el ensordecedor claxon suena y la partida acaba sin que nada haya cambiado mucho más allá de los obvios cabreos de los chocados. Por cierto, la pista luce unos espléndidos letreros luminosos con el nombre de Esperanza Aguirre, en honor a la lideresa madrileña destronada.

Cerca, anda la Olla Loca. De acá para allá, bandazos de un lado a otro y la gente encantada. Es fácil ver allí a Albert Rivera. Se levanta con frecuencia para la foto de rigor. No sabe bien de dónde bien ni dónde va, pero el viaje acaba y sigue donde empezó.

Justo al lado, los altavoces de una caseta anuncian a los cuatro vientos que, por el módico precio de 20€ por cabeza,  puede contemplarse la sirenita encontrada recientemente en las costas de Cataluña. Intrigados por el extraño hallazgo, decidimos rascarnos los bolsillos y pasar a ver el prodigio. Lo que nos encontramos es un montaje grotesco hecho con una cola de sardina gigante de papel de celofán, de la que sale ArturMas canturreando: “Votad por la independencia y olvidad de mi partido la indecencia”, “Cataluña sin España, perfectamente se las apaña”, “levantemos fronteras y muros, aunque el futuro se torne más oscuro”… Por lo mal que canta el chaval, y porque no solemos creer en cantinelas de sirena, de inmediato salimos atacando de aquel chiringuito.

No en las atracciones, sino en los redondeles, nos topamos con el dúo Bono-Page, con sus boinas y sus blusones, que vienen de invitar a gambas a Pablo Iglesias. Dicen que por la noche tienen pensado pasarse por los puestos de chorizos fritos, que también son de su gusto. Se despiden saludando y sonriendo hipócritamente a todo lo que se mueve a su izquierda, antes de pasar a echar una salve en la capilla de la Virgen.

Nos cruzamos a los vinitos. Allí, de cháchara con la gente, sabiendo de sus problemas e intentando organizarse, cuanta más gente de diferentes sitios mejor, para dar fin al bipartidismo y buscando estrategias para poder poner en marcha políticas sociales, un buen puñado de personas: recién llegados, de siempre, nuevamente ilusionados… Juan López de Uralde, Alberto Garzón entre otros y otras. Parece que no lo pasan mal ni ellos ni la gente.

Regresamos y nos topamos de frente con La Casa del Terror. Allí, en la caseta de los tickets, el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, se encuentra reunido con el imputado expresidente de Bankia, Rodrigo Rato. Pues de verdad que sí acojona, sí.

Y se nos ocurrió pasar dentro. Al poco de avanzar, la cartera nos había volado, nuestros tickets los habían revendido y pudimos ver cajas B, C y hasta D. Es PPlandia. Unos pasos más adelante aparece Bárcenas encadenado, y Rajoy dándole palmaditas y pidiéndole que sea fuerte. En una suite especial de la casa vivía, acompañado, el exministro Wert, que tras cargarse la educación se daba a la buena vida.

Ya no podíamos más, tuvimos que salir corriendo. Nos encaminamos para recuperar la respiración al más infantil Tren de La Bruja. De lejos, aquello más que una escoba y un caperuzo nos parecían unas tijeras y una peineta… pero ¿cómo? Noooooooooo, noooooooooo… ¡Cospedal!, ¿qué haces tú aquíiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii?








domingo, 30 de agosto de 2015

ENERGÍA: MÁS SUCIA Y MÁS CARA



La energía más limpia es la que no se consume. Y sin duda esa debe ser la máxima que guíe el primer escalón del consumo (no consumo) energético.

El siguiente paso a plantearse sería cómo abordar el acceso a la energía que necesariamente es preciso consumir. La procedente de los fósiles (el petróleo) está cada vez más escondida y profunda, de peor calidad y de más difícil acceso. Ello hace que se comience a intentar extraer de lugares cada vez menos recomendables por cuanto de reserva ecológica del planeta suponen. No ya solo la extracción es dañina, sino las meras prospecciones están suponiendo un daño irreversible en algunos lugares.

La institución científica Marine Conservation Research Ltd., ha elaborado un informe para Green Peace con respecto a las prospecciones que, aprovechando las nuevas zonas accesibles por el fuerte deshielo ocasionado por el cambio climático en el Ártico, se están realizando por parte de empresas como Shell o BP.  Para encontrar posibles yacimientos de petróleo se realizan disparos con cañones de aire que emiten pulsos de sonidos de 259 decibelios hacia el fondo marino. Esta intensidad de sonido sería percibida por el ser humano como, aproximadamente, ocho veces más fuerte que un motor a reacción despegando (el umbral del dolor humano es de 125 dB y la ruptura del tímpano ocurre entre 140 y 150 dB). Dice el Dr. Olive Boisseau, investigador principal, que ese ruido de las prospecciones sísmicas, por ejemplo,  tiene un gran impacto sobre las ballenas, ya que puede dañar su audición, la capacidad de comunicación y también desplazar a los animales, ya que afecta a su comportamiento durante el buceo, la alimentación y los patrones de migración, lo que podría causar graves lesiones, y también alterar el éxito reproductivo de estos animales, aumentando el riesgo de varamientos o de quedar atrapados en el hielo.

Mientras esto ocurre, hay quienes apuestan fuerte por otro modo de obtener energía: las energías renovables. Y aquí es donde empiezan a aparecer cosas y comparaciones curiosas. Por ejemplo, con la llamada Energiewende (Revolución Energética), los alemanes ponen en marcha mecanismos de firme decisión de implementar y desarrollar un nuevo modelo energético, que favorece a las energías limpias al tiempo que han logrado que los precios de la energía al por mayor de este año descendieran hasta un 13%, valores no conocidos desde hacía más de 10 años. Pero además, el proyecto manifiesta el firme empeño de que en 2035, su energía solar y eólica sea el 60% del total.

Por otro lado, la Comisión Europea ha solicitado al Gobierno español que revisase sus políticas porque no parece que sean válidas para alcanzar un hipotético previsto 20% del consumo de energías renovables sobre el total en 2020. Además, en el mismo tiempo en que Alemania descendió el precio de su ya más barata energía un 13%, en España ha subido un 11,5%.

Es decir: mucho más cara, en alza y peor. Además, lo que se va haciendo y legislando por parte del PP, va en dirección contraria a la lógica. En un país tremendamente rico en sol y viento, lo lógico, dicen los expertos, sería fomentar el autoconsumo, poniendo en marcha el llamado  “balance neto”, con el que se puede verter a la red el excedente energético que se produce en determinados momentos, y luego recuperarlo en las horas sin sol o viento. Así se hace en EEUU, Australia, Alemania o Dinamarca.

Parte de la empresa automovilística está apostando fuerte por motores eléctricos, limpios. Mientras aquí vamos en dirección contraria. En un país donde la incesante puerta giratoria ha llevado a muchos “ex” a altos cargos de empresas energéticas, el recibo de “la luz” ha subido un 80% en los últimos 10 años, y se ha cambiado el primar la energía renovable por castigar duramente su uso.

En fin, así nos gobiernan y así nos va. ¿Por cuánto tiempo más?





domingo, 23 de agosto de 2015

¿Y yo qué gano con esto?

Tradicionalmente, ha habido alianzas, tratados, agencias, organismos, asociaciones u organizaciones internacionales, que se han encargado de vincular y articular diferentes países para desarrollar unos intereses comunes a veces de comercio y económicos, a veces geoestratégicos y militares, a veces estrictamente políticos, a veces de ayuda y apoyo a los más necesitados.

Siempre eran los gobiernos de los países quienes ejercían un control con ciertos tintes de democracia sobre todas estas instituciones, que intentaban relativizar o minimizar el impacto de las hegemonías o los más grandes.

Sí, ya sabemos, al final todo es lo mismo: el dinero, la pela, los intereses económicos. Pero lo cierto es que hasta hace un tiempo, muchos organismos servían de colchón para amortiguar dicha realidad. Los problemas se agudizan y mucho cuando los amos del capital (hay quienes buscan eufemismos y términos más snobs para llamar de otro modo a lo que fue y sigue siendo el capital) deciden, ya sin tapujos, empezar a controlar en todos esas supraorganizaciones e incluso en los mismos gobiernos de los países, para, por vía directa o indirecta, marcar la pauta de las actuaciones conjuntas internacionales.

Las alianzas militares no buscan tanto estrategias de defensa, sino actuaciones con fines últimos económicos; las políticas igualmente, y por desgracia las acciones humanitarias, se vienen plegando también a estos espurios intereses.

Los tristes ejemplos los encontramos permanentemente, no hay semana que no hallemos algún caso. En estos días, por ejemplo, estamos viviendo la tragedia de cientos de miles de personas desplazadas por guerras (nunca nos hartaremos de repetir aquella sentencia: Malditas sean las guerras y los canallas que las hacen). Hay que remontarse a las llamadas grandes guerras para hallar un drama humanitario similar tan cerca de nuestras fronteras o en nuestras propias fronteras. Pues bien, la Unión Europea, esa que tiene por lema oficial  Unida en la diversidad, esa que es capaz de reaccionar en segundos cuando algún euro peligra para los grandes, no es capaz de acordar ni tomar la más mínima decisión para ayudar a todos estos refugiados y refugiadas, víctimas injustas de intereses y políticas injustas. Si pasamos al plano corto, a cómo se comportan los países, España tiene el record de insolidaridad. No solo desatiende a quienes más lo necesitan, sino que trasmiten a la sociedad ideas erróneas. Convendría recordar que a España no llegaron ni un 1% de las solicitudes (menos de 6000) europeas. Mientras, a Alemania llegaron 202.645 solicitudes, a Suecia 81.180, 64.255 hasta Italia, a Francia fueron 62.735 y al Reino Unido más de 31.000. Salil Shetty, secretario general de Amnistía Internacional, ha declarado recientemente que “la respuesta de la comunidad internacional a los refugiados es un vergonzoso fracaso. Necesitamos una reforma radical de la política y la práctica para crear una estrategia global coherente e integral”. Mientras, las mareas humanas de gente que huye del horror, deben soportar que al llegar a las fronteras puedan ser asistidos mínimamente o bien ser gaseados, apaleados y maltratados. Hoy cierro y pego, mañana abro si interesa… ¿y en la siguiente frontera?

Europa tiene políticas militares y económicas bien definidas, pero las humanitarias y solidarias son inexistentes. A estos ya caducos términos, antes de cualquier acción, siempre surgirá la crematística pregunta ¿Y yo qué gano con esto?







sábado, 15 de agosto de 2015

RODRIGO y JORGE


Menudo veranito llevamos. No nos podemos quejar, la cosa nacional está más que animada, la sequía informativa de agosto no aparece por ningún rincón. Somos un ejemplo internacional de cómo funcionan las relaciones amistosas y “la familia”. La igualdad de los ciudadanos y ciudadanas ante la ley es algo sin parangón, en Españistán cualquier imputado puede visitar al ministro del Interior, en su propio despacho, para hablar de cómo va lo suyo, “de todo lo que le está pasando”, y como si tal cosa. Nos referimos al famoso encuentro que el pasado 29 de julio tuvo lugar en el Ministerio de los Asuntos Personales, entre dos amiguitos del alma, entre Jorge F. Díaz, ministro del ramo, y Rodrigo Rato, imputado en graves casos de blanqueo de capitales, delitos fiscales y fraude a pequeños ahorradores en Bankia, entre otros delitos que están siendo investigados por cuerpos del propio Ministerio del Interior.

En cualquier país mínimamente democrático, esta reunión había sido razón suficiente para el cese de Jorge Fernández Díaz como ministro, pero esto no va a ser posible pues todo indica que esta extraña reunión fue impulsada por el propio Mariano Rajoy, presidente del Gobierno de España.

Gracias a un medio de comunicación pudimos conocer la existencia de esta entrevista, ética y políticamente muy criticables. El escándalo estaba servido. Se ocultó el encuentro y una vez descubierto, Jorge Fernández Díaz fue el pasado viernes a dar sus explicaciones, nada creíbles, a la Comisión de Interior del Congreso de los Diputados.

Según nuestro querido Jorge -el de las pelotas de goma contra los inmigrantes en Ceuta, el de las devoluciones en caliente en la valla de Melilla, el impulsor de la Ley Mordaza…-, se habló únicamente de problemas de seguridad personal de Rodrigo. Parece que el  exvicepresidente de Aznar ha recibido algunos tuits amenazantes que le han molestado y se los trasladaba a su amigo, el ministro, para que velara por su integridad. ¡Todo resuelto! Las cuestiones de seguridad del  exdirector  gerente del FMI fueron la razón de este encuentro entre amigos del PP. Y vamos nosotros y nos creemos a pie juntillas que sólo hablaron de los escoltas de Rato.

El señor ministro de asuntos personales quiere dar carpetazo con esta comparecencia ante los representantes públicos. Mucho nos tememos que en el despacho del ministro, Jorge y Rodrigo, hablaron de muchas más cosas y que se intentó dar un mensaje a las Fuerzas de Seguridad del Estado, a la Fiscalía y al Poder Judicial de la situación procesal del imputadísimo Rato.

Los pequeños ahorradores y preferentistas de Bankia deben estar más que molestos con esta espuria reunión en el Paseo de la Castellana. Les animamos a que ellos también pidan una entrevista con el ministro para hablar “de todo lo que les está pasando”, de la pérdida y expolio de los ahorros de toda su vida, de la inseguridad personal en la que han quedado por las prácticas mafiosas de Rato y algunos de su entorno. Estamos convencidos que la rectitud y creencias del amigo Jorge facilitaran esta aproximación a los damnificados de Bankia.

Un bochornoso y nada edificante espectáculo el que está dando el gobierno de la nación, que utiliza todas sus artes para ayudar al PP en tapar los casos de corrupción. Nosotros también nos unimos a la petición de dimisión del señor Fernández, no nos merecemos tener este político al frente de un ministerio que ha generado trato de favor, inseguridad e interferencia en las investigaciones de los cuerpos policiales. ¡Está usted tardando en marcharse, señor ministro!



PD.- Las malas lenguas también dicen que cuando llegó Rodrigo al despacho del ministro, éste estaba, como buen perito que es, verificando la autenticidad del cuadro de la “cabeza de mujer joven” de  Pablo Picasso. Sí, esa pintura que Jaime Botín quería vender fuera de España y obtener unas ganancias adicionales para su mermada cuenta corriente. Todo indica que este cuadro, al ser un bien del Patrimonio Nacional, quedará a buen recaudo en el Estado, y que el mejor lugar para exponerlo es el despacho de Jorge Fernández Díaz, el mejor valedor de la verdad.