domingo, 17 de enero de 2021

JUNTOS, PERO NO REVUELTOS

En el marco del mandato constitucional, el 7 de enero de 2020, el Congreso otorgó la confianza a Pedro Sánchez como presidente del Gobierno, y PSOE y Unidas Podemos (UP) acordaron formar un Gobierno de coalición que acabaría publicándose en el BOE el 13 de enero. Era el primer gobierno de coalición en la nueva era democrática española y la cosa, hay que decirlo, se prometía compleja. A ello, habría que asumir la presión de los poderes sociales más retrógrados y los económicos más ultracapitalistas, que, si bien tradicionalmente coaliciones similares han gobernado Ayuntamientos y Comunidades sin mayores distensiones que los propios de una coalición desde la izquierda, ahora su oposición la plantean como cuestión obsesivamente enfermiza.

Y si la cosa de que Unidas Podemos (UP) gobernase con el PSOE, un partido del que se dice que gobierna como se hace sonar un violín (se toma con la izquierda pero se toca con la derecha), se prometía compleja el 13 de enero, podemos imaginar cómo se puso el asunto apenas unas semanas después cuando llegó lo que llegó. Apretar fiscalmente a quienes más tienen para no dejar atrás a quienes tienen menos, en estos momentos no era ya una opción, sino una necesidad. Pero la cosa se complicaba aún más: si el PSOE empezaba a renunciar ya a su programa electoral y sus promesas, ¡como para pedirle que asuma el de UP!

Y claro, así las cosas, las chispas empiezan a saltar por doquier. En otros tiempos, siempre hubo fuerte discusión en el apoyo a la monarquía (PSOE) versus apuesta por la república (UP). Ahora el asunto no es ese. Ahora la discusión es el apoyo a una rancia monarquía abiertamente cleptocrática o una democracia: no es de recibo apoyar la monarquía pese a sus desmanes en base a los informes de los letrados del Congreso, para cuando poco después estos permiten las tesis de UP, cambiar de criterio para seguir apoyando la corrupción de esta institución.

Tampoco ayudó mucho las reticencias al aumento de un vergonzoso salario mínimo y a los que que ya se han anunciado para el futuro.

¡Qué decir del control del mercado eléctrico! ¡Cómo abordar el asunto del coste descomunal ante el que millones de españoles y españolas se enfrentan cuando desde los Consejos de Dirección de las eléctricas se están pagando millonadas a exdirigentes “socialistas”!

¿Hablamos de la reforma laboral? jajajajaj ¿Hablamos de las relaciones con la Jerarquía Católica? Jajajajaaj. ¿Hablamos de la nueva Ley de Alquileres y el empeño del PSOE en un modelo que está demostrando ser obsoleto en países vecinos?... en realidad, la cosa es para pocas risas.

Entonces, la pregunta es obvia ¿Por qué continuar en coalición? Bien, por un lado, se han conseguido o se está a punto de conseguir interesantes cosas de calado: Ley de eutanasia, Ley Orgánica de Garantía Integral de Libertad Sexual (sólo sí es sí), ERTES, ingreso mínimo vital, nueva ley de educación, presupuestos, mayores inversiones y mejoras en el ámbito de la dependencia, aumento y mejoras en las becas universitarias, cambios sobre las políticas de desahucios…, y sí, muchas seguramente exageradas para socialistas y cortas para UP, pero interesantes. Y otra pregunta que cabría hacerse es ¿y no se podría conseguir eso sin estar dentro del Gobierno, apoyando lo que se estime desde fuera? Para quien conoce la política desde dentro, no siempre es igual. A veces conviene demostrar que se sabe gestionar y no solo hacer de pepito grillo (en otros momentos no es conveniente) ¿Habrían salido las cosas que han salido, por poner un ejemplo, si la ministra Yolanda Díaz no hubiera estado físicamente presente y con machacona voz en el gabinete? Posiblemente no. Pero todo está lleno de claroscuros. La experiencia marca que este tipo de coaliciones acaban con ninguneos del grande al chico y con rodillo sobre el pequeño en las siguientes elecciones. Y eso es duro de digerir. Hay lo que hay. Como en tantas ocasiones, nos acordamos de Julio Anguita y cuando comentaba sobre la gente que le gritaba ¡dales caña Julio! ¡no permitas esos precios de “la luz”, Julio! Y él les contestaba: ¿y tú a quien has votado? …porque claro, con 35 escaños, la cosa da para lo que da.

Y esa cosa está en que si se piensa qué hubiera sido de la mayoría de la gente de este país si nos pilla la pandemia con un gobierno de los que existen y sirven por y para quienes más tienen, la decisión es clara. Si se mira a un lado y se ve y se oye rugir el trogloditismo más feroz, la decisión es clara. Pero cuando se mira al otro y llegan los eméritos hedores, las reticencias a adoptar medidas básicas necesarias para quienes más lo necesitan, el acomodo a las injusticias del sistema… se pasa de todo por la cabeza.

  

@CPuenteMadera

 

jueves, 7 de enero de 2021

A propósito de las vacunas

  (Imagen de Juan Ramón Mora)

 

En plena vorágine del inicio de la campaña de vacunación contra la COVID-19, queremos romper una lanza a favor de las vacunas, pues son una de las herramientas preventivas más importantes de la historia de la humanidad, ya que salvan vidas evitando enfermedades y sus complicaciones. Las vacunas frente a la COVID-19 aprobadas por las Agencias Reguladoras de Medicamentos cumplen con las características fundamentales que permiten su aplicación a la población. Estamos convencidos que dichas agencias trabajan con rigor y responsabilidad, para asegurar que todos los medicamentos o productos sanitarios cumplan con los estándares de calidad, seguridad y eficacia. Creemos que la rapidez en el desarrollo de las vacunas anticovid no compromete dicha seguridad. Los avances han sido posibles gracias a la priorización del esfuerzo y el trabajo conjunto de todos los implicados: científicos, administraciones públicas, agencias reguladoras y fabricantes de vacunas.

El dato está ahí, el 90% de la población no ha pasado la COVID-19, por lo que aún hay muchas personas susceptibles de infectarse, y por ello las vacunas son necesarias para protegernos. Es irrefutable que la vacunación protege a la persona vacunada y también, indirectamente, al resto de la población. Cuantas más personas se vacunen, menor probabilidad habrá de que la ciudadanía más vulnerable contacte con el virus. Vacunarse es un acto solidario y responsable, además de una acción individual que resolverá un problema global. Solo venceremos al virus si apostamos por la perspectiva comunitaria. La vacunación es una gran inversión en salud que dará un respiro al sistema sanitario, conteniendo el gasto tan necesario como importante, que ha supuesto esta pandemia. Las vacunas ayudarán a mejorar la asistencia de otras enfermedades agudas y crónicas, es decir, minimizarán los efectos indirectos de la COVID-19. La vacunación de todas las poblaciones frente a la COVID-19 es el camino más rápido para poner fin a la pandemia.

Pero ante este panorama, no es que haya que vacunar los festivos, hay que hacerlo las 24 horas del día, los 7 días de la semana. La emergencia sanitaria lo requiere. Pero para eso hay que pagar a sanitarios, tener refrigerantes,… y no tirar el dinero en banderas y otras cuestiones menores. Hablamos de vidas.

Y qué decir de los antivacunas y sus bulos que consciente e inconscientemente se difunden día a día por las redes sociales, con el apoyo de muchos descerebrados de la ultraderecha. El rechazar las vacunas es una amenaza para la salud mundial, tal y como ha advertido la OMS en varios de sus informes, pero el problema no está en una sana desconfianza a la industria farmacéutica, a las vacunas y sus efectos secundarios, que los hay. El problema es que esa sana desconfianza se está utilizando para generar rechazo frontal a la vacuna. El único camino es la vacunación porque si no esta pandemia puede durar años con todas las consecuencias que ya conocemos sobradamente. A pesar de todo recomendamos no discutir con los antivacunas. Resulta inútil. Se inventan los datos y enlazan argumentos irracionales porque necesitan desesperadamente sentirse superiores al común de los mortales. Lo mejor es recomendarles un buen psicólogo.

Creemos que la única solución es información, transparencia, transparencia y más transparencia. Pero aun así, deberíamos reflexionar como sociedad por qué se está cultivando la paradoja de que en plena sociedad del conocimiento haya tanta gente considerando la ciencia como una opción cuando es la única opción, a menos que queramos caer en la irracionalidad.

Una vacunación que debe ser voluntaria y sin ningún tipo de registro de las personas que la rechazan. Comprobaremos que a medida que la gente se vaya vacunando y vea que no pasa nada, aumentará el apoyo a la vacunación y sus detractores irán disminuyendo. Hacer obligatoria la vacuna contra la COVID-19 sólo alimentará teorías conspirativas y recelo, sería contraproducente y crearía un problema donde no lo hay.

Por último, esperamos que los Magos de Oriente hayan sido generosos con nuestros lectores, y a nuestra clase política les hayan regalado una buena carga de racionalidad, generosidad y unión de esfuerzos para combatir esta maldita pandemia…, nuestro futuro va en ello.

¡Salud!

 

@CPuenteMadera






                  

viernes, 1 de enero de 2021

HOLA, SOY EL 2021


 Hola, soy vuestro año 2021.

¿Cómo estáis, terrícolas en general y españolitos/as en particular? ¿Os habéis levantado con resaca? ¿Vais a necesitar un lavado de estómago para desatascar todo lo que cenasteis? Si es así, a mí no me echéis la culpa, que yo solo he venido cumpliendo órdenes.

Es más, como no quiero que terminéis aborreciéndome e insultándome despiadadamente, como habéis hecho con mi colega el 2020, os voy a dejar elegir vuestro destino durante los próximos doce meses. El cliente manda: ¿no dicen eso?

Pues ¡al ataque! Empecemos por lo más inminente: la pandemia. Podréis elegir entre seguir estrictamente las normas sanitarias y vacunaros cuando os toque, o montaros fiestukis con los colegas y hacer caso a los lunáticos que dicen que os van a meter un “chis” en las venas para convertiros en robots. Fijaos qué guay.

Al respecto, podréis fortalecer vuestro sistema público de salud, que atiende a todo el mundo sin pedir nada a cambio, o seguir privatizando o externalizando la sanidad para que las compañías hagan caja. Y lo mismo para la educación y los servicios sociales.

Más cosas. En relación con la corrupción de vuestro ex monarca campechano, también os ofrezco dos opciones: que lo reclaméis para que ofrezca explicaciones ante los tribunales y ante la sede de la soberanía nacional, o que le permitáis permanecer huido bajo la protección de una teocracia islamista. Si optáis por esto último, luego aclaráis cómo le vais a explicar a vuestros hijos/as que no se roba, que no se miente y que una persona íntegra siempre responde de sus hechos.

El pasado año fueron asesinadas cuarenta y tres mujeres por sus parejas o exparejas. Ya van 1076 desde el 2003. Os permito que profundicéis en las políticas contra la violencia de género, o que la neguéis circunscribiéndola al ámbito doméstico, como hacía la dictadura franquista. En la misma línea, podréis seguir garantizando los derechos reproductivos de las mujeres o volver a los abortos clandestinos. Lo que queráis. Y podréis mantener y ampliar los derechos de la comunidad LGTBI o volver a considerarlos desviados, enfermos, pervertidos… En el Congreso ya tenéis un grupo parlamentario que propone aplicarles tratamientos psiquiátricos para salvarlos del pecado y del consiguiente infierno. O sea que…

Coméis porque una legión de temporeros/as se desloma en vuestros campos y se recuece en vuestros invernaderos. Os ofrezco tratarlos como seres humanos o como esclavos, aunque reconozco que esto último es económicamente más rentable. Y, venga, ya que estamos hablando de las relaciones norte-sur, en vuestras manos está promover proyectos de cooperación internacional y establecer vías seguras para las personas solicitantes de asilo, o levantar vallas cada vez más altas y mirar hacia otro lado mientras se ahogan miles de personas en las mismas aguas que bañan vuestras playas. Es decir, tendréis que elegir entre compartir vuestra riqueza o cimentar vuestro bienestar en el sufrimiento ajeno. Qué bien, ¿verdad?

Y, bueno, os dejaré decidir muchas cosas más. Casi todo. Por ejemplo, si defendéis el derecho internacional y el cumplimiento de las resoluciones de la ONU, o seguís permitiendo que pueblos como el palestino o el saharaui sean expoliados y masacrados por sus potencias ocupantes. Vosotros veréis. Yo ni entro ni salgo. También tendréis que ver si fomentáis una cultura de la paz basada en la equidad y la justicia o seguís vendiendo armas a gobiernos criminales. Y si queréis legar un planeta habitable a las próximas generaciones o mantendréis un sistema económico incompatible con la vida como es el capitalismo. Y, ojo, no vale abstenerse.

En resumen, este año vais a ser los putos amos. Como siempre. Porque realmente yo no existo. No soy nada. O, mejor dicho, soy vosotros/as. Y el 2021 será el resultado de vuestras acciones y de vuestras omisiones. Recordadlo dentro de 365 días antes de mencionar a mi santa madre o mandarme a recibir por mi intangible trasero.

¿Queda claro, guapis?

Pues, nada. Ya me contaréis.

Y, por cierto, ¡feliz año! Os quiero.



@CPuenteMadera




domingo, 27 de diciembre de 2020

Trabajar por España


Estimados amigos y amigas: queremos compartir con vosotros la información reservada que los agentes del servicio secreto de Puente Madera han obtenido sobre el conocido “chat de los carca-milicos”. Es verdad que habían jurado o prometido “guardar y hacer guardar la Constitución”, pero parece que su palabra no vale mucho… En fin, allá va.  Hemos sustituido los nombres de los golpistas por sus iniciales, para mantener la confidencialidad mientras se instruye el juicio a los que traicionaron su juramento.

T.- Si me pongo a fusilar, me pongo y no paro. Hay que matar a más de 26 millones de españoles.

R.- ¿Pero también a sus hijos, a los niños?

A.- A todos, blandengue: a rojos, rosas, violetas, amarillos, negros, moros, chinos…

I.- Ok. Y ke hacemos con los militares ke cumplan la Konstitucion?

D.- Nos los kargamos también, por rojos. Tó porespaña!

O.- Oye, pero si matas 26, quedan 20…, si los buenos españoles somos mayoría, las cuentas no salen.

R- Es verdad, tendrías que matar también a alguno de los nuestros.

E.- Los nuestros no son tantos, aunque todos sabemos quiénes son. ¿No?

S.- Joder, ¡vaya pregunta! Y yo digo que mejor pronunciamiento militar que golpe de estado.

A.- Sí, con golpe te tienes que quedar gobernando y persiguiendo gente, y es un tostón.

E.-De acuerdo: tomamos el poder, matamos unos millones y le pasamos el muerto a los nuestros.

S.- Me estoy liando. Lo del pronunciamiento era cuando los militares tomaban el poder, pero…

P.-… pero para dárselo a un partido político afín. Sí, eso es.

A.- Ke guay! A kual se lo bamos a dar?

Ñ.-Pareces tonto… Pero esto hay que hablarlo con el rey, pero ya.

A.- Pero si está en donde los jeques esos del petróleo. Se ha tenido que ir al exilio político.

F.- Sí. Por culpa del gobierno, él y todos los buenos españoles nos hemos llevado el dinero a Suiza.

E.- Pero si eso ya lo hacíamos antes…, la verdad es que con Juancar no sé si el Caudillo acertó

L.- Que no, que hay que hablar con el otro, con el que queda.

O.- ¡Vamos allá! ¡Todo por España! ¡Trabajamos por España hasta jubilados!

N.- Oye, oye, espera, porque si matamos a tantos, ¿kién va a trabajar? Kiero decir, trabajar de verdad.

E.- Ostia, es verdad… pues no los matamos a todos… dejamos 4 o 5 millones…

S.-… para obligarlos a que construyan pantanos y que restauren el Valle de los Caídos.

R.- No seas carca. Les tendremos que hacer trabajar en el campo y de camareros.

E.- Mientras no tengamos que trabajar nosotros. Pero la Unión Europea no lo vería bien.

A.- No seas kapullo, ke ha hesos de Europa lla les emos eskrito. Y komo dice Santiago…

C.- ¡Sí! Nosotros, ahora, nos juntaremos solo con Hungría y Polonia.

C.- ¿Esos son los que están jodiendo para que no nos llegue el dinero del COVID?

I.- No te enteras, esos son unos patriotas que prefieren que se muera toda Europa…

O.-… antes que tener que cumplir la ley. ¡Como nosotros!

N.- Bueno, venga, al lío. ¡A movilizar a los tres Ejércitos! ¡Arriba España!

A.- Oye, porfa, no pongáis el alzamiento ahora, que en navidad da mal rollo.

R.- Asín no bamos a ningún lao.

I.- ¡Cortad la conversación! ¡El moñas se ha salío del grupo! ¡Seguro que se chiva!

O.- Qué jodío traidor. Siempre defendiendo la democracia. ¡Huid, mis valientes! (salen del grupo todos, menos uno).

S.- Traidorrrrrrrrrr. Le tendremos que afusilar también a él… y a su familia, y a sus amigos, y a sus vecinas, y a sus compañeros de colegio, y a los que lo saludan, y a los que le sonríen, y a los sanitarios que atendieron a sus padres, y a las profesoras que enseñaron la Constitución a sus hijos, y a los policías que le ayudaron a cumplir el confinamiento, y a las trabajadoras que transportan y venden lo que compra, y a los inmigrantes que cosechan lo que come, y a los que piden que su hija tenga los mismos derechos que su hijo, y a… en fin, a la mayoría de los españoles, para, con el beneplácito de la diputada de Vox Macarena Olona, purificar a España arrastrándola por un lodazal de sangre y devolverla así a nuestro pasado imperial. ¡Viva la España eterna, mueran los españoles del siglo XXI!

(… y S salió del grupo, pero no huyendo cual cobarde felón, sino con española gallardía).

@CPuenteMadera

 

 


viernes, 18 de diciembre de 2020

INVIOLABLES

La semana que termina nos ha traído otro triste capítulo sobre la inviolabilidad de la monarquía, y como una mayoría parlamentaria (PSOE, PP y Vox) ha rechazado en la Mesa del Congreso de los Diputados que se pueda evaluar el funcionamiento de las instituciones, incluida la Casa Real. Es incomprensible e inasumible que la Jefatura del Estado pueda ser utilizada para realizar actividades ilícitas y que no exista la posibilidad de investigar y juzgar esas actividades por los representantes de la voluntad popular.

Estamos ante una institución monárquica nunca refrendada por el pueblo, en la que la realeza, ya sea en activo o sea un emérito fugado, ungida con la inviolabilidad y con la cortina de no ser responsable político de nada, es un principio atávico y medieval que debiera figurar, junto con el hacha de bronce, en ese museo de las antigüedades políticas que imaginaba Engels.

La monarquía española se está autodestruyendo. Por el camino que han tomado no les hace falta mucha oposición. Ellos lo están haciendo muy bien, solitos. A ver cuántos escándalos más tienen que aflorar para que se derrumbe el castillo de naipes de la Zarzuela. Quizás lo que falta es un empujón.

No queremos hacer un “spoiler” y destripar lo que dirá “el preparao”, pero todo indica que los folios del discurso real de Nochebuena están ya cocinados y pasados por el horno de la calle Ferraz. El ciudadano Felipe ha tenido que sudar tinta para escribir algo que pueda seguir engañando a la mayoría de la ciudadanía. ¿Nos preguntamos qué clase de alocución puede dar el monarca este año? Cuñado en la cárcel, padre fugado, con todos sus delitos al descubierto, toda la familia hasta las cejas con las tarjetas black, él callando ante todo esto y ante las amenazas golpistas y asesinas de cientos de militares. El ansia viva nos invade por conocer lo que nos contará este muchacho.

No olvidamos que la particular restitución de los borbones fue una iniciativa de Franco, y que la monarquía es uno de los últimos vestigios del régimen dictatorial. Este país ha sido gobernado por una élite postfranquista, donde la Justicia, infectada de este mal antidemocrático, es su fiel apoyo, y que solo se aguanta por la permanencia de la monarquía, … Si ella cae, cae todo el tinglado del facherío patrio que nos rodea, y esto no lo pueden permitir.

No nos creemos que el sexto de los Felipes no supiera nada de las presuntas golferías de su padre. Era la comidilla en cualquier reunión de alta política, lo sabían la mayoría de los periodistas, muchos jueces y magistrados, de modo que alegar ignorancia por su parte es una desfachatez. La historia de esta familia es de todos sabida, una dinastía perniciosa que ha encumbrado la corrupción como costumbre de las élites y que ha propiciado ese centro extractivo que esquilma la riqueza de los ciudadanos y ciudadanas de este país.

Aunque nos quieran despistar con Otegui, ERC o con el “procés” catalán, negarse a una investigación de las tropelías del rey emérito es dar cobertura a la corrupción y al saqueo organizado. Es cierto que las prioridades de ahora son acabar con la pandemia y reflotar la economía, pero no queremos olvidar que es un acto de supervivencia democrática acabar con la monarquía e iniciar un proceso constituyente de renovación total.

Lo mismo dentro de unos días el monarca nos da una tremenda sorpresa, propiciándonos una verdadera noche buena, aprovechando su discursito para renunciar a la corona, despedirse y anunciar que se marcha con su papá a un lejano rincón del planeta. Pero pisemos tierra, bebamos el elixir de la realidad. Nos esperan muchas palabras bonitas, frases manoseadas, desgastadas sin ningún crédito, sin referencias a las víctimas de la violencia machista, sin hablar de la pobreza infantil, ni una sola palabra sobre la inmigración, olvidando decir algo sobre la lacra de los cientos de desahucios que se producen en España y sin proclamar, ni por asomo, que pone su cargo a disposición del pueblo. Mientras tanto, la inviolabilidad será algo incomprensible que algunos intentan perpetuar.

@CPuenteMadera


lunes, 14 de diciembre de 2020

LOS FANTASMAS DE MEIRÁS


El ectoplasmómetro marcaba una actividad inusitada en LG PIÑEIRO 33 15076A00600005 15168 Sada nc 001800100NJ50B0001HR. No podían dejar pasar aquella oportunidad y los cazafantasmas, allá que fueron. Se quedaron sorprendidos cuando vieron que se hallaban frente a aquellas reconocibles Torres (del Pazo) de Meirás. Con sigilo y sus dispositivos que todo lo captaban, comenzaron la observación.

Los salones eran inmensos y todo estaba cubierto con sábanas, lo que podría mimetizar la presencia de algunos fantasmas. Cerraban las puertas la familia Franco mientras se les oía jurar entre dientes: “cualquiera, cualquiera podría entrar ahora aquí… rojos, dictadores venezolanos, masones, dictadores venezolanos, bolcheviques, dictadores venezolanos...! ¡cualquiera!” y abandonaban el lugar para siempre con un aparatoso portazo y grandes bultos bajo las ropas, pareciendo esconder hasta donde las fuerzas les daban. Y es que era ya oficial, desde el 10 de diciembre, aquello dejó de ser propiedad de la familia Franco y pasó a ser patrimonio del Estado, de todos y todas.

Siguieron observando las dependencias, y ahora ya sí, comenzó todo un desfile de fantasmas. Arriba, Doña Emilia, escribía y escribía en la Torre de la Quimera, rodeada de su hermosa biblioteca, y sin reparar en que el nombre que puso a aquella torre era un presagio de lo que supondría para todo un país la devolución de aquellos bienes.

Pero de pronto, un espantoso hedor inundó todo. Nuestros amigos cazafantasmas repararon en que los espíritus no huelen como el cuerpo humano, sino que su olor es el que trasmite su alma. Parecía el fantasma de un niño hasta que habló, y su voz de pito le delató. Paco andaba enloquecido de un lado a otro, intentando hacer maletas: “aquí no habrá quien pare, y como empiecen a llegar espíritus y fantasmas de los miles y miles a los que me quité de en medio… ¡uy que miedo!... Carmen, Carmen, vamos, recoge que nos vamos”. Entonces, una sábana de seda con grandes collares apareció en escena para sentenciar: “Mira que yo no me voy sin llevarme las estatuas del Pórtico de la Gloria, con lo que me costó que me las regalaran… que podría haber sido a cualquier ciudadano español, pero qué suerte que me eligieron precisamente a mí para regalarlas”.

Y fue en esas cuando entraba a caballo un nuevo fantasma gritando “¡Santiago y cierra España!”. El hedor era ya insufrible. Pensaron que lo mismo el caballo había hecho sus necesidades, pero no. Al verle la cara pensaron, pero este, ¿no está vivo? y pronto cayeron en que a fantasma pocos podían ganarle, y a veces también los vivos se convierten en espíritus, y el tipo en cuestión no se iba a perder el espectáculo; y hablaba y hablaba del Cid, de Pelayo, de... y fue entonces que otra sábana con una corona encima entró y le dijo ¿por qué no te callas? ¡Uy perdón! La costumbre Santi. Esto siempre ha sido muy tranquilo… ¡pues anda que no he cerrado yo aquí negocietes, y ya como picadero ni te cuento… y con un cajero ahí cerquita! Es que como no sé si venir al país en persona o no, me he dicho, voy a pasear este ectoplasma y así no me pierdo la despedida, que para eso fui nombrado por el dedo de Paco y luego creé el título de Señorío de Meirás”.

Y de pronto pudieron observar cómo toda esta familia y allegados se iban disolviendo y comenzaban a llegar todos esos espíritus a los que Paco tanto temía, de cementerios y de cunetas, por miles. Y con el día, españoles y españolas podrían visitar el lugar, sabiendo ahora sí que aquello estaba en manos de sus verdaderos dueños. Y Doña Emilia, notó cómo ahora se podría trabajar en un ambiente maravillosamente perfumado.

@CPuenteMadera







 

sábado, 5 de diciembre de 2020

LOS TEMPOREROS Y EL KARMA

En resumen, la historia es la siguiente.

Cuando los conquistadores llegaron a América, al poco se percataron de que los indígenas morían a tente porrillo como consecuencia de la miseria, los abusos y las enfermedades. De hecho, según los demógrafos Cook y Borah, su población pasó de cien millones a solo tres en apenas siglo y medio. Fue entonces cuando se les ocurrió una genial idea: sustituir la mano de obra local por otra más corpulenta y que resistiese mejor las extenuantes jornadas laborales en las minas y las encomiendas. Y así nació la esclavitud moderna. El historiador André Gunder calcula que casi catorce millones de personas fueron esclavizadas entre 1492 y 1789, lo cual empobreció extensos territorios de África, pero enriqueció a toda una legión de reyes, nobles y burgueses y sentó las bases del modo de producción capitalista. Sin esclavos, no hay capitalismo.

Pasó el tiempo, llegó la Revolución Industrial. Los países europeos empezaron a necesitar materias primas para alimentar su proceso de crecimiento desbocado. Y entonces se percataron de que a sus mismos pies había todo un continente prácticamente intacto. A partir de ese momento, con la excusa, una vez más, de la civilización y la evangelización, emprendieron una política de saqueo sistemático y brutal de los recursos y los habitantes del continente africano. Solo en el Congo fueron exterminadas entre diez y quince millones de personas. No se sabe muy bien. Eran negros, a fin de cuentas… Finalmente, cuando la explotación directa de las colonias dejó de ser rentable, optaron por concederles la independencia e instalar en sus gobiernos a dictadorzuelos títeres que les permitiesen seguir trapicheando con el petróleo, los diamantes, el coltán… Y si a algún líder local se le ocurría protestar, pues se le apiolaba, como a Patrice Lumumba, y marchando.

El resultado de todo ello es que, a día de hoy, regiones enteras de África son prácticamente inhabitables. Sus gentes, en consecuencia, intentan huir por tierra, mar y aire, como haría cualquiera de nosotros/as. ¿Y qué se encuentran esas personas cuando llegan al continente responsable de la mayor parte de sus desgracias y que se precia de ser la cuna de los derechos humanos? Pues ya sabemos: vallas, concertinas, deportaciones en caliente, encarcelamiento en CIEs, explotación laboral… Hace tan solo unos meses el relator de la ONU Olivier de Schutter visitó algunos campos de temporeros de nuestro país y acabó literalmente llorando por lo que vio. Probablemente, si hubiese venido a Albacete le hubiese ocurrido lo mismo. Porque, aquí, en las orillas de nuestra ciudad, malviven al raso decenas de personas desde hace más de ochenta días con sus respectivas y rigurosas noches. Las instituciones prácticamente se han desentendido. O peor. La Subdelegación del Gobierno se limita a mandar de vez en cuando a la Policía Nacional para asustar a los chicos y que se marchen a otro lugar. El Ayuntamiento prefiere mirar hacia otro lado, y, mientras tanto, ha casi extinguido las partidas destinadas a cooperación internacional al desarrollo. La Junta ha hecho otro tanto suspendiendo la convocatoria de este año. ¿Qué concepto define mejor la actitud de nuestras autoridades? ¿Racismo? ¿Xenofobia? ¿Aporofobia? ¿Tratarían igual a esas personas si fuesen europeas y blanquitas, como Dios manda?

Afortunadamente, los temporeros no están solos. El Cotolengo les proporciona comida a diario, y todo un efervescente conjunto de voluntarios/as y organizaciones les presta su ayuda y su apoyo. Al respecto, lo último que hemos sabido, hace apenas unas horas, es que, gracias a su labor de denuncia, se ha encontrado una solución habitacional digna. Una vez más, solo el pueblo salva al pueblo. El Colectivo Sin Fronteras ha convocado una concentración por los derechos humanos para este miércoles 9 a las 20:00 en el Altozano. Os animamos a ir. La causa no puede ser más justa. Además, toda esta gente comprometida y solidaria, que usa gafas de ver seres humanos antes que españoles o extranjeros, constituye el contrapeso ético al sistema. Es la sal de la tierra. Es la esperanza que nos queda. Aunque todavía no sepamos si su activismo podrá contrarrestar el karma de muerte y desolación que Occidente ha sembrado en el mundo.



@CPuenteMadera